En esta página queremos mostrar el gran valor paisajístico de Humada y sus alrededores.

Estamos tan acostumbrados a ver el paisaje que no apreciamos su singularidad y su belleza, especialmente cuando la naturaleza brota con todo su esplendor en las flores de la primavera, en la frondosidad del verano, en el otoño con la variedad cromática que nos presentan las hojas de las especies arbóreas y al contemplar la naturaleza desnuda del invierno.

 

 

 

Somos afortunados no sólo por la riqueza y variedad de nuestras especies vegetales sino también por el espacio físico que nos rodea. Tenemos la suerte de  poseer un entorno único y excepcional, me refiero a las formaciones geológicas que nos rodean: las Loras

¿Quién no se ha maravillado al contemplar el espectacular paisaje desde Peña Ulaña con el valle de Valdehumada a nuestros pies, la mítica peña Amaya al frente y allá, a lo lejos las cimas, nevadas de las estribaciones de cordillera cantábrica en el alto Campoó?

 

 ¿Quién no se ha sobrecogido al ver y percibir el estruendo del agua al caer en la cascada de Yeguamea o el burbujear de la fuente Manapites en Fuenteodra?

 

 

¿Quién no se ha sentido sublimado al admirar el panorama, desde el borde de la Mazuela, o sentado en el puente de Portillo, o a la sombra de un roble en una lindera de Tozo?.

Todos hemos disfrutado recorriendo los singulares parajes de nuestro entorno algunos de los cuales están hoy intransitables debido a la ausencia de ganadería y otras veces al abandono de todos nosotros. Me viene a la memoria el recorrido por el sendero de los Piscárdanos, a la vera del Odra, hasta llegar al pueblo de Congosto.

 

 

Recuerdo con nostalgia las veces que en nuestra juventud nos hemos bañado en las frías aguas del pozo del Butrón, o las tardes de verano que hemos disfrutado echando los reteles para, casi siempre, asegurar una cangrejada de varias docenas en los alrededores del pozo de la Olla.

 

 

Es una pena que este paradisíaco paisaje sea hoy intransitable debido a que la maleza se ha adueñado e invadido el estrecho y sinuoso sendero que bordea al río. 

 

Siento una sana envidia y admiración por el espíritu entusiasta, colaborador  y emprendedor de algunos pueblos vecinos por conservar su patrimonio natural, costumbrista, arqueológico y cultural. Pongo por ejemplo el vecino pueblo de Congosto, con cuatro, quienes con tesón, esfuerzo y constancia, ayudados por personas amigas del pueblo, han conseguido restaurar y rehabilitar su iglesia que se hallaba en ruinas así como otros edificios y locales de uso colectivo.

Son gentes inquietas y alegres que disfrutan de los objetivos logrados y celebran sus fiestas con alegría y fraternidad, invitando a todo el que quiera participar. 

Desde estas líneas nuestra admiración y respeto.

No podemos decir lo mismo de nuestro querido pueblo donde algunas calles y solares presentan un aspecto desolador debido al abandono y la desidia.

Me vienen a la memoria tiempos pasados cuando, con la colaboración voluntaria y desinteresada de la mayoría, se llevaron a cabo trabajos de cierta envergadura como la recogida y canalización del manantial de Royocinto, la restauración del tejado de la iglesia y del pórtico, las obras en el cementerio, reparación de las tuberías y limpieza de los depósitos del agua, reparación de algunos puentes y pasos de uso frecuente, ….

Me pregunto si no sería posible recuperar ese espíritu de cooperación para hacer del pueblo un entorno más agradable y crear un ambiente de unión, respeto y hermandad entre todos nosotros.

Quizá sean los meses estivales el mejor momento para llevar a cabo los proyectos que vayan surgiendo. Estoy seguro de que poniendo cada uno de nuestra parte lo poco o mucho que podamos, nuestras aportaciones y sugerencias,  haríamos de Humada un pueblo limpio, acogedor y solidario, donde la armonía y colaboración serían nuestras normas esenciales de convivencia.

 En el siguiente vídeo se reflejan algunos de los elementos que conforman el paisaje de Humada. No son todos ni los mejores, tampoco tienen la calidad ni la técnica de un profesional de la fotografía pero nos dan una idea de la belleza del entorno en momentos puntuales a lo largo de las estaciones del año.