Tomado de:  http://www.romanicodigital.com/detalle-Pdf.aspx?archivo=HUMADA&localidad=BURGOS

Su fundación puede remontarse quizá a la repoblación de este sector del territorio castellano, que debió producirse hacia la segunda mitad del s. IX. No obstante la primera mención data del 31 de mayo de 950, fecha en la que el presbítero Belasco cede al monasterio de los Santos Cosme y Damián de Congosto, en Ordejón, mea paupertacula ab omni integritati ( que el P. Serrano traduce como “granja”)… locum illo situ in territorio in villa que dicitur Fumata. Posteriormente esta posesión se integraría en los dominios del Infantado de Covarrubias.

Al menos en el s. XIII, según documentación que recoge el P. Berganza, el monasterio de Oña poseyó aquí algunas heredades, pues en 1.224 su abad Muño arrienda a Santa María de Rocamor, de Hornillos, la granja de Humada y el oratorio de San Millán por cuatro maravedís, con la obligación además de hospedar a los monjes de Oña que pasaran por aquel priorato. Un acuerdo similar llevan a cabo ambas casas religiosas en 1.226, aunque en este caso el bien arrendado sólo es la granja de Humada y el montante anual de diez maravedís.

Pero la institución que ejerció mayor influencia sobre el lugar fue el Hospital del Rey de Burgos, desde que en 1211 Alfonso VIII le entregara las villas de Macorrero, Villalibado, Tablada, Congosto, Villahernando, San Vicente, Santa Colomba, Cardeñadijo y San Andrés de Humada. Posteriormente, en 1.221, Fernán González  y su esposa venden al mismo hospital una tierra situada cerca de San Andrés de Humada y en 1.229 Fernando III manda “que ninguno nos sea osado de cortar ni de rromper en el monte de Fumada, de mio Hospital”. Estas posesiones y los correspondientes privilegios serán confirmados por el papa Gregoria IX en 1.234 y la prohibición de cortar leñas y hacer roturaciones en el monte la corraborará Alfonso X en 1.225. Finalmente, en 1.226, Pedro Rodríguez cambia cinco tierras que tenía en Arroyal y otros lugares por la tierra que el hospital tenía en Humada. (1)

Por estas misma fechas de mediados del s. XIII debió establecerse un pleito entre Oña y Hornillos por la iglesia de San Millán de Cassaola, “en territorio de Las Humadas”, que se resolvió con una condena al priorato de Santa María de Rocamor a devolver la abadía oniense tal iglesia. Desgraciadamente sólo existe una breve regesta del documento de sentencia, fechado en 1.259, pero en 1.276 consta un arrendamiento que el abad Pedro VI hace a un tal Gonzalo Martín de “La Fumata” de “la nuestra casa de San Millán de casa sola, con todos sus derechos e con todas sus pertenençias” . Según J. del Álamo en nombre del arrendatario fue raspado en el s. XVIII y sustiuido por “el conçeio et vecinos”.

En el Becerro de las Behetrías aparecen dos lugares con similar nombre, Fumada de la Behetría y Humada, ambas adscritas a la merindad de Villadiego. El primero de ellos, que tenía como naturales a don Pedro, hijo de Gonzalo Ruiz de Humada y a Gómez y Rodrigo Ruiz de Humada, debe identificarse, según G. Martínez Díez, con la actual Humada, llamada en el Libro de Préstamos del Obispado de Burgos, de 1.515, Humada del Rey. El otro lugar, llamado Humada, sin más, y que aparece como perteneciente a Santa María de Rocamador, según el mismo autor corresponde al actual San Martín de Humada y a otro barrio anejo ya desaparecido, San Pedro de Humada. Parece ser, en todo caso, que bajo el topónimo de Humada se encuadraban unos cuantos barrios, conformando una entidad constituida por pequeños núcleos, cada uno con su parroquia, de las que conocemos al menos los nombres de San Andrés, San Pedro, San Quirce, San Millán de Casasola, San Martín y San Miguel, de las cuales sólo han subsistido las dos últimas, correspondiendo la de San Miguel a la actual iglesia de Humada.

 

(1) NOTA: Entre Humada y San Martín de Humada hay un término que se conoce como "Montelrey". ¿Puede ser este el origen de tal nombre?

                        

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto:  MDMP/JNG

 

Bibliografía

 ÁLAMO. J. del 1950, doc. 651; BERGANZA, F. de 1719-1721, t, II, pp. 137, 167; GONZÁLEZ GONZÁLEZ, J., 1960. doc. 885; GONZÁLEZ GONZÁLEZ, J. 1980-1986, doc. 245; MARTÍNEZ DÍEZ, G., 1981, I, pp. 373, 395; MARTÍNEZ DÍEZ G., 1987, pp. 363-366; OCEJA GONZALO, I., 1983, doc. 169; PALACÍN GÁLVEZ, Mª C. y MARTÍNEZ GARCÍA, L., 1990, docs. 48,  85, 133, 172, 336, 391; SERRANO PINEDA, L., 1907 (1.987), p.2.