Un año más llega el 29 de setiembre, la entrañable fiesta de San Miguel.

Casi sin querer afloran a la memoria tiempos pasados recordando con nostalgia la celebración de San Miguel y “San Miguelillo”. Será por aquello de que, según dice el poeta, “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Yo creo que esto es una verdad a medias porque si por un lado nuestra calidad de vida ha mejorado ostensiblemente, la calidad y calidez de las relaciones humanas no han evolucionado en la misma progresión entre todos nuestros convecinos.

Sentimentalismos aparte y afrontando la realidad de nuestro pueblo, es gratamente satisfactorio comprobar como todavía perduran entre nosotros personas que por su talante y tolerancia hacen posibles las relaciones y el entendimiento. Testimonio de ello son los documentos gráficos que siguen a continuación, que demuestran que no hacen falta grandes medios para disfrutar de una agradable convivencia. Sólo es necesario  buen humor y predisposición para participar en las celebraciones.

Estos encuentros son, muchas veces, el motor de las emociones y sentimientos que pone en marcha la tolerancia y el entendimiento entre las personas que convivimos en Humada.

Es gratificante comprobar el buen ambiente y concordia entre los asistentes al evento que nos hace sentir envidia por no poder acompañaros físicamente aunque sí en la distancia.

¡¡¡VIVA SAN MIGUEL!!!

  

 

 

 

 

 

  

  

 

Como en años anteriores aunque la fiesta es el 29 de setiembre la celebración se hace al siguiente domingo.

Este año ha sido el día 1 de Octubre la fecha señalada. Las fotos que siguen dan muestra que la tradición para celebrar S. Miguel como se merece sigue viva, independientemente del número de personas. Enhorabuena y nuestra más cordial felicitación a todas las personas que lo han hecho posible con su colaboración, especialmente a los jóvenes que han tomado el relevo para que las costumbres y tradiciones sigan manteniéndose vivas . 

 

 

 

 

 

 

  

Y para finalizar la celebración nada mejor que unas partidas a la brisca en casa de Floren, centro de encuentro diario, donde se reúnen las mujeres sin distinción de edad, desde jóvenes adolescentes hasta nonagenarias, con el único fin de divertirse, pasar un rato agradable y entretener su tiempo de ocio practicando el deporte de los naipes.

Del interés y atención que ponen en las partidas dan fe las fotos que siguen.