A) EL CATASTRO DE LA ENSENADA

El Catastro de Ensenada, es el interrogatorio realizado en la Corona de Castilla sobre las características económicas y geográficas de todas sus poblaciones y la información detallada sobre los vecinos, familias, bienes, oficios y rentas. Fue decretada en 1749 por Fernando VI a propuesta de su ministro Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, que promulgó un decreto sin precedentes hasta la fecha, estableciendo que, pueblo por pueblo, casa por casa y finca por finca, se iba a realizar un recuento exhaustivo y riguroso de todas las personas y riquezas del territorio.
El proceso catastral se inicia con:
Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.
Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.
Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.
Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos a cada una de las cuarenta preguntas de las que consta el cuestionario. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.
El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales.


B) SIGNIFICADO DE ALGUNOS CONCEPTOS CONTENIDOS EN LA DECLARACIÓN CATASTRAL
Para comprender mejor el contenido del documento creo necesario explicar brevemente una serie de conceptos previos que considero básicos:

1.- CLASES DE SEÑORÍOS
Hay que aclarar que los señoríos nacen a partir de la necesidad de repoblación, según se iban conquistando territorios a los musulmanes. Esta repoblación dio lugar a grandes propiedades, que no tenían por qué significar una unidad territorial.
En Castilla comienzan a establecerse a partir del s. XI, teniendo su máxima expresión en los siglos XIII, XIV y XV, gracias al heredamiento otorgado por los reyes.
El título de Señor poseía autoridad jurisdiccional, esto es; estaban autorizados por el rey para ejercer no sólo su dominio, sino también todo tipo de autoridad, entre la que se contaba la de impartir justicia, conceder premios o castigos, imponer tributos. etc.
Son cuatro las clases de Señoríos que se contemplan:
1) Señorío de solariego: era el otorgado por el rey a algún noble o personaje importante del reino. En este señorío los vasallos no tenían derechos.
2) Señorío de abadengo: concedido por el Rey a la iglesia o a un monasterio.
3) Señorío de Behetría; palabra que proviene del latín "Bienfectoría". En ellos, los vasallos podían nombrar a su señor (tras petición al rey y concesión de éste).
Lugar de behetría era "una población cuyos vecinos tenían derecho a elegir su señor", eligiendo como tal a quien más les favoreciese; el labriego que habita esa población recibe el nombre de Hombre de behetría.
Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato (el señor ofrecía la protección y la superestructura organizativa, mientras que los labriegos pagaban ciertas prestaciones). Lo más normal es que las behetrías fuesen colectivas, es decir, afectaban a localidades enteras (aunque también hubiese behetrías individuales).
4) Señorío de realengo: bajo jurisdicción real. Se denominaban Señoríos de realengo, a todas aquellas comarcas, villas y ciudades que no estaban comprendidas en las tres clases anteriormente citadas y, por tanto, dependían directamente de la autoridad real.

2.- TIPOS DE IMPUESTOS
Como acabamos de ver uno de los derechos de los señoríos era el de cobrar impuestos.
En la corona de Castilla existían en aquel tiempo cuatro entidades con potestad para cobrar impuestos: El estado, la Iglesia, los municipios y, como hemos visto, los señoríos.
Los ingresos del Estado se pueden agrupar en tres grandes apartados:
a) Rentas generales o aduanas, son los impuestos que se cobraban a la entrada y salida de las mercancías en la Corona de Castilla.
b) Rentas de monopolios o estancos (papel sellado, tabaco, sal), algunos de los cuales existen actualmente.
c) Rentas provinciales, ingresos que percibía la monarquía, cobrando diversos impuestos que básicamente eran:
- las alcabalas, es decir, el pago de un porcentaje del 10%, por parte del vendedor, sobre los productos vendidos.
- los millones, servicio monetario prestado de forma “voluntaria” por el Reino al monarca. Tuvo su origen como consecuencia del desastre de la Gran Armada.
- los cientos, o uno por ciento, eran, básicamente recargos sobre el impuesto de las alcabalas, que ayudaban a complementar la recaudación necesaria.
- sisas, impuesto indirecto que consistía en descontar, en el momento de la compra, una cantidad en el peso de ciertos productos (pan, carne, vino, harina). Como gravaba bienes de primera necesidad era muy impopular.
- las tercias reales, impuesto que pagaba la Iglesia al Rey consistente en dos novenos de los diezmos eclesiásticos recaudados por la misma.
- utensilios: impuesto que se creó con el objeto de obtener fondos para los gastos de cama, luz, aceite, leña, vinagre y sal que causaba el alojamiento de las tropas en los pueblos.
Estos impuestos eran mal vistos no sólo por gravosos sino también por injustos ya que recaían sobre el pueblo llano, llamado estado general, pues los nobles y clérigos al disponer de cosechas propias no acudían a los puestos público donde se cobraban los impuestos. El proyecto de la Ensenada era acabar con ellos y sustituirlos por el Impuesto de Única Contribución, proporcional a la riqueza da cada uno, conocida mediante el Catastro.
Los ingresos de la Iglesia se realizaban fundamentalmente mediante:
- los diezmos, gravamen consistente en entregar en especie la décima parte de la cosecha (cereales, legumbres, carnes, huevos, cera miel, lana, queso, aceite…) que entregaban todos los agricultores. Este impuesto era de obligado cumplimiento para toda la población: nobles y estado general.
- las primicias, consistían en donar al clero local los primeros frutos del campo. Las primicias variaban en su cantidad de una localidad a otra e incluso era una cantidad fija con independencia de la cosecha obtenida siendo, por tanto, menos equitativo que el diezmo.
- la iglesia también percibía de la Corona una tercera parte de las tercias reales para el mantenimiento de las fábricas (edificios) de las iglesias.
Los municipios hacían frente a sus gastos mediante recursos propios, originados por la recaudación de tributos de ámbito local y por los ingresos generados por la explotación de los llamados bienes propios o privativos que eran el conjunto de bienes propiedad del municipio y que éste arrendaba de forma periódica. Estos bienes podían ser tierras de labor, pastos, molinos, mesones, tiendas, …
En cuanto a los señoríos los ingresos procedías de las prestaciones de los hombres de Behetría
Normalmente las prestaciones de los Hombres de Behetría podían ser:
a).-Prestaciones debidas al señor:
-Infurción: Impuesto individual pagado por cada campesino al señor de las Behetrías. La infurción no es exclusiva de las behetrías, que es un impuesto pagado en cualquier tipo de señorío feudal.
- Yantar: Derecho del señor y su séquito de albergarse, durante el viaje por su feudo, en casa de cualquiera de sus vasallos, comer en ella y exigir que sus monturas recibiesen alimentos. En principio, el impuesto era eventual y se pagaba en especie, pero con el tiempo pasó a pagarse en moneda.
- Sernas: Era la obligación que tenía cualquier campesino acogido a un régimen señorial, de trabajar las tierras del señor (además de las suyas propias). Así, pues, las sernas no son exclusivas de las behetrías, se dan también en zonas feudales de abadengo y solariego.
b).-Prestaciones debidas al Rey:
- Servicio: son los impuestos que el rey solicitaba a sus súbditos para hacer frente a gastos extraordinarios, por ejemplo, guerras u otros episodios excepcionales. Previamente a su cobro, el rey necesitaba la aprobación de las Cortes. Aunque se trataba de un impuesto extraordinario, con el tiempo acabaron siendo un pago habitual.
- Monedas: Otro impuesto extraordinario previamente autorizado por las Cortes, con la diferencia de que éste era periódico y se pagaba cada siete años.
- Fonsadera: Es una especie de rescate que paga el campesino a cambio de no acudir al fonsado, es decir, de no ser alistado en las levas del rey en caso de guerra.
- Martiniega: Son las rentas habituales pagadas en la festividad de San Martín.

3.- CLASES SOCIALES EN LA EDAD MODERNA
a) La nobleza: En la cúspide social, la nobleza aparece como una clase cerrada, con múltiples y variados privilegios como la inmunidad tributaria y la exención de los servicios y prestaciones personales.
La nobleza, de sangre o de privilegios, se articuló en tres grandes niveles: grandes y títulos, caballeros y simples hidalgos.
- Grandes de España: es la máxima dignidad después de los Infantes o hijos del Rey. Son Grandes de España los hijos de los Infantes.
- Títulos: duques, marqueses y condes.
- Caballeros: Los caballeros fueron una especie de clase media nobiliaria. Ejercieron un gran poder en el ámbito local y fueron a menudo dueños de propiedades. El caballero era necesariamente un feudal que con frecuencia pertenecía a una orden de caballería
- Hidalgos: los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas.
b) El clero: Prelados y cabildos (conjunto de sacerdotes que asisten al prelado) formaron el estrato superior de la Iglesia española. Por lo general procedían de familias nobles. Propuestos por el rey y nombrados por Roma, solían ocupar de entrada una diócesis pobre, para ascender mediante frecuentes traslados a otras más ventajosas.
El bajo clero a su vez, daba cabida a curas párrocos, beneficiados y capellanes.
El clero disfrutó de exención fiscal y tuvo jurisdicción propia. Los ingresos más importantes de la Iglesia procedían de sus propiedades y del diezmo.
c) Clases medias: El sector intermedio estuvo compuesto por agricultores acomodados y por la burguesía urbana.
En el mundo rural castellano surgió una clara diferenciación entre dos categorías de campesinos: los llamados labradores, o gentes que están al frente de explotaciones grandes y pequeñas, y aquellos otros trabajadores que nada poseen y viven de su trabajo.
La clase media urbana está representada por comerciantes y mercaderes, por letrados y funcionarios de una burocracia en auge y por quienes ejercen las distintas profesiones liberales.
d) Pueblo llano: Formado por los jornaleros, campesinos sin tierras propias, pequeños comerciantes, artesanos de menor poder adquisitivo.
A estas dos últimas clases sociales se les llama también pecheros por su obligación de pagar tributos o “pechar”.

4.- DELIMITACIÓN DE LOS TERRENOS DE UN LUGAR
Para definir los límites del terreno perteneciente a un lugar no se empleaban los puntos cardinales como hoy en día sino los nombres de los vientos predominantes en el lugar. Así en nuestra zona se empleaban las denominaciones de Cierzo (Norte), Ábrego (Sur), Solano (Este) y Regañón (Oeste).

5.- SISTEMA MONETARIO
Teniendo en cuenta que en la época que nos ocupa, mediados del s. XVIII, el vellón era una moneda acuñada de plata o cobre en proporciones variables, el sistema monetario estaba formado por las siguientes monedas:
- Real de vellón. Moneda equivalente en la época a 34 maravedís.
- Maravedí: Moneda equivalente a la trigésima cuarta parte del real de vellón. Aunque hubo maravedíes de oro o plata, en la época del Catastro eran de cobre; su escaso valor hacía de él más unidad de cuenta que otra cosa.
- Escudo: Moneda que recibía su nombre por tener grabado el escudo del príncipe soberano. En la Corona de Castilla, en el siglo XVIII, había escudos de plata y de vellón. “El de plata tiene un valor de ocho reales de plata antigua, y es lo mismo que un real de a ocho de dicha plata, y el de vellón tiene el valor de diez reales de vellón”.
- Ducado: Moneda no efectiva, utilizada en el comercio y contratos, que equivale a 375 maravedíes de plata.

6.- UNIDADES DE MEDIDA
a) Capacidad
- Fanega: medida de capacidad para áridos que en Castilla, tiene 2 cuartos o 12 celemines. Equivale a 55,5 Litros. También se una la media fanega.
- Celemín: doceava parte de la fanega, medida de capacidad equivalente a 4,625 litros Un celemín tiene 4 cuartillos.
- Almud: en general equivale al celemín, aunque en algunas zonas de Castilla correspondía a media fanega.
- Arroba: como unidad de capacidad, equivale a un cántaro o cántara y se subdivide en 8 azumbres, 16 medios azumbre o en 32 quartillos,
- Cántara: medida de capacidad para el vino. Equivale a 16,13 litros
- Azumbre: equivale a 1/8 de arroba. Era la medida típica de la miel y la cera.
- Carga: medida de capacidad de áridos. Una carga equivale a 4 fanegas. Una fanega tiene 2 cuartos ó 12 celemines.
- Costal: medida de capacidad de áridos. Un costal tiene 4 cuartos o 2 fanegas o media carga. El costal era el envase para el transporte de grano.
- Escriño: unidad de medida del maíz. La hacen equivalente a 1,5 celemines, de manera que 1 fanega de grano equivaldría a 8 escriños.
a) Peso
- Arroba: como unidad de peso, equivale a 1/4 de quintal o a 25 libras de 16 onzas cada una. Equivale a 11,5023 kilogramos.
- Quintal: equivale a 4 arrobas
- Libra: medida de peso, variable según las regiones, equivalente 1/25 de arroba o a 16 onzas o 4 cuarterones o 460 gramos.
- Cuarterón: cuarta parte de la libra
- Onza: medida de peso que tiene 16 adarmes y equivale a 1/16 de libra ó 28,7 gramos
- Adarme: equivale a 1,79 gr
- Costal: su peso equivalente de trigo es aproximadamente 85 Kg. El costal era el envase para el transporte de grano
b) Longitud
- Estadal: medida de longitud equivalente a 4 varas castellanas o 12 pies castellanos. Un estadal tiene 3,343 metros.
- Vara Castellana: unidad de longitud que tiene 3 pies o 0,8359 metros.
- Pie: equivale a 27,8 cm
- Legua Castellana: medida de longitud que equivale a 20.000 pies o 6.666 varas y dos tercios, o también a 5.572,7 metros.
- Palo: medida de longitud también llamado estadal. Un palo tiene 3,5 varas castellanas. Variable según las zonas o provincias.
c) Superficie
- Fanega de tierra: medida de superficie que en Castilla tiene 576 estadales cuadrados, es decir la de un cuadrado de 24 estadales de lado, siendo el estadal una unidad de longitud igual a 4 varas o a 12 pies castellanos. Equivale a 64,596 áreas.
La “fanega de sembradura” o “fanega de puño” es el espacio de tierra que se siembra con una fanega de trigo. Una fanega de sembradura tiene de superficie 400 palos en cuadro. Un palo en cuadro tiene 12,25 varas castellanas cuadradas. Estas cifras varían según la calidad del terreno que se siembra y según las distintas regiones de España.
- Celemín: doceava parte de la fanega de superficie equivalente a 537 metros cuadrados. Un celemín tiene 4 cuartillos
- Carro (de hierba): Puede definirse esta medida como la cantidad de terreno de la que se obtiene un carro, ya sea de mies o de hierba, de tal modo que una hectárea equivale a aproximadamente 56 carros o a 231 varas cuadradas. Siendo el carro más habitual el de 179 m².
Aunque es una medida utilizada actualmente en Cantabria la incluyo aquí porque en el Catastro de Villamartín se hace referencia a ella.
La variabilidad era enorme, por lo que el Catastro constituye una fuente sin par para el estudio de las antiguas medidas agrarias.
El sistema métrico decimal no se adoptaría legalmente hasta 1801 y efectivamente hasta bien avanzado el siglo XIX, e incluso hasta el XX en algunos lugares.


EL CATASTRO DE LA ENSENADA EN VILLAMARTÍN DE VILLADIEGO


Villamartín
En la casa de Concejo de este lugar de Villamartín, a ocho de Junio de mil setecientos cincuenta y dos, ante el expresado Señor Subdelegado, comparecieron los citados Francisco del Barrio, Andrés Gutiérrez, Francisco Pérez, Pedro Alonso, Juan de la Calle, José Cuesta y Francisco Cuesta, como tales Justicia, Ayuntamiento y Peritos y de todos y de cada uno, (presente el citado Juan Pérez, cura beneficiado de este pueblo), dicho Señor Subdelegado, por testimonio de mí el escribano, recibió juramento por Dios Nuestro Señor y a una señal de Cruz en forma y habiéndolo hecho cada uno bien y fielmente, bajo de él ofrecieron todos decir verdad de lo que supiesen y les fuere preguntado y habiéndolo sido por el expreso de las preguntas del Interrogatorio que va por principio a cada una de ellas, respondieron lo siguiente:
1. Cómo se llama la población.
1ª A la primera pregunta dijeron que este este pueblo se llama Villamartín
2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.
2ª A la segunda pregunta dicen que de su expreso aseguran que este lugar y sus vecinos están sujetos a la Jurisdicción que en la villa de Villadiego coerce el Alcalde Mayor que en ella pone el Excmo. Señor Duque de Frías, sin que por esta razón ni con otro pretexto se le contribuya con derecho alguno. De igual forma ejerce el alcalde ordinario que en ella pone el vizconde de Amaya, sin que por esta razón se contribuya por este pueblo con derecho alguno y sí se pagan de los propios del ayuntamiento de dicha villa de Amaya anualmente con el nombre de honores y alcaidías, ocho celemines de pan mediado, trigo y cebada, bien entendido que dichas dos Jurisdicciones son a prevención para que los demandantes puedan decir lo que gustasen y que los tributos reales se satisfacen en arcas de la ciudad de Burgos a su Majestad que Dios guarde.
3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
3ª A la tercera pregunta dijeron que el término de este pueblo puede ocupar de terreno desde el cierzo al ábrego, un cuarto de legua y desde el solano al regañón, tres cuartos de legua y de circunferencia legua y media para cuya transitación hacen juicio son necesarias tres horas, atendiendo a que lo más del término se compone de cuestas y peñas. Confronta por cierzo con término del lugar de Fuenteodra, por solano con el de los Ordejones y Congosto, por ábrego con las Villas de Amaya y Peones y por regañón con los de Puentes y Valtierra y su figura está al margen.


4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.
4ª A la cuarta pregunta dijeron que el término de este pueblo comprende tierras de regadío, aunque pocas, y de secano y ninguna para hortaliza. También hay prados y huertos y pastos aunque cortos y eras para trillar las mieses, no hay bosques, montes, ni matorrales. Ninguna tierra produce dos frutos al año, ni aún uno y así las de regadío producen cinco años continuos y el sexto descansan. Las de secano unas producen dos años continuos y el tercero descansan y otras un año sí y otro no.
5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
5ª A la quinta pregunta dijeron que las especies de tierras referidas las entienden por buenas y de única calidad todas las de regadío, huertos y prados y las de secano unas por buenas, otras por medianas y otras por inferiores, esto es de primera, segunda y tercera calidad.
6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, viñedos, etc.
7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.
8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren
6ª, 7ª y 8ª A la sexta, séptima y octava preguntas dijeron que en este pueblo y su término no hay más plantío que el mandado hacer de orden de su Majestad, que Dios guarde. De olmos y sauces y que aunque en algunos huertos, tierras y prados hay tal cual árbol fructífero y algunos robles, olmos y sauces están plantados sin orden ni disposición de filas.
9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos fanegas, celemines, carros de hierba, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.
9ª A la novena pregunta dijeron que para el reconocimiento de tierras y prados del pueblo no usan en el de más medidas que la de por fanegas y carros, sin que les sea dable asegurar las varas castellanas o pasos de que cada una deba componerse por la ninguna práctica que para ello tiene. Y sí saben que en la fanega de regadío es lo ordinario sembrar un año una fanega trigo, otro dos y media de linaza, otro una fanega de trigo, otro dos y media de linaza y otro una fanega de cebada tardía y el sexto descansa y continúa por el orden referido. Las de secano de primera calidad un año se siembra una fanega de centeno, otro una fanega de cebada tardía y descansa el tercero, las de segunda y tercera calidad con una fanega de centeno que son las únicas simienzas que por lo común se echan en las especies de tierras referidas porque aunque tal cual vecino suele sembrar algún año avena, yeros y legumbres es accidental o por antojo.
10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
10ª A la décima pregunta dijeron que el término de este pueblo podrá comprender treinta y siete fanegas de regadío, veinte de secano de primera calidad, treinta y ocho de segunda y trescientas cincuenta de tercera, cuatro fanegas de eras y los prados podrán producir un año con otro doscientos noventa carros de hierba.
11. Qué especies de frutos se cogen en el término.
11ª A la pregunta once dijeron que el término de este pueblo produce trigo, cebada, centeno, avena, yeros, legumbres, lino, corderos, queso, lana y cera.
12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
12ª A la pregunta doce dijeron que la fanega de regadío con ordinaria cultura los años de trigo produce seis fanegas, los de lino, cien mañas y el de cebada, siete fanegas. La de secano de primera calidad, el año de centeno, seis fanegas, el de cebada, otras seis. La de segunda calidad, cuatro fanegas de centeno y la de tercera dos fanegas de centeno. Los huertos mediante serles dificultoso poder arreglar a punto fijo su producto por la menudencia de hortaliza que en ellos ponen sus dueños para el gobierno de sus casas, los consideran por prudente regulación en el producto al respecto que las tierras de regadío, los prados mediante que se miden por lo mismo que producen regulan cada uno de cabida de un carro de hierba, catorce reales, fanega de era, cuatro reales.
13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
13ª A la pregunta trece dijeron que los pocos olmos, sauces y robles que hay en este lugar y su término se suelen desmochar de seis en seis años una vez y repartido el producto entre ellos, regulan que anualmente produce cada árbol de los referidos, uno con otro, cuatro maravedís y cada árbol fructífero un real sea de cualquier especie.
14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
14ª A la pregunta catorce dijeron que por un quinquenio regulan la fanega de trigo a doce reales, la de cebada a seis, la de centeno a diez reales y medio, la de yeros a diez reales y medio, la de legumbres a doce reales, la maña de lino con grana, que es en la forma en que se vende, y décima a siete cuartos. Cada cordero a cinco reales y medio, la libra de lana a un real, la de queso a medio real y el ramo de ajos a medio real.
15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.
15ª A la pregunta quince dijeron que sobre los frutos que produce el término sólo se hallan impuestos los derechos de primicias que percibe el cura beneficiado de este pueblo y los diezmos se hacen nueve parte y las llevan, tres el Ilmo. Señor Arzobispo de Burgos, tres otro beneficiado, dos la Real Hacienda y la restante la fábrica de la Iglesia de este lugar.
16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.
16ª A la pregunta dieciséis dijeron que los derechos de primicias podrán importar un año con otro, por un quinquenio, seis fanegas mitad trigo y cebada y los de diezmos podrán montar veinte fanegas de trigo, de centeno sesenta y cuatro fanegas, de cebada cuarenta, tres fanegas de yeros, cuatro de avena, tres de legumbres, treinta corderos, ciento veinte libras de lana, cincuenta de queso, tres libras de cera, ochenta mañas de lino, quince ramos de ajos y ochenta y ocho reales en dinero, en la inteligencia que los interesados en dichos diezmos no arriendan sus respectivas partes excepto dicho Ilmo. Señor que en común arrienda los tercios que le corresponden en este partido por cuya razón no pueden expresar el tercio que les pertenece en este pueblo en arrendamiento.
17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.
17ª A la pregunta diecisiete dijeron que de los artefactos que expresa sola hay dos molinos pequeños de una muela cada molino, situados sobre el agua que viene de las fuentes de Casillas y el Prado, con cuya agua muelen la tercera parte del año en el tiempo de invierno y son propios, el uno de Carlos Millán y el otro de Pedro Pérez, vecinos de este lugar y consideran por prudente regulación pueden producir al año cada uno dos fanegas de pan, mitad trigo y mitad cebada, que valen dieciocho reales de vellón
18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.
18ª A la pregunta dieciocho dijeron que en este pueblo se saca de esquilmo de yeguas destinadas a la cría y de ganado de lana y de cabrío que pertenecen a sus vecinos sin que venga a esquileo ganado de forasteros y regulan la utilidad que da al dueño en esta forma:
De cada número que hay de cada especie es el siguiente: Hay dieciséis yeguas y regulan a cada una por razón de la utilidad que dan dieciocho reales de vellón, ochocientas reses ovejunas y regulan de utilidad a cada una real y medio y lo mismo a cada una de seis reses de cabrío que también se mantienen en este lugar y su término.
También hay en él hasta treinta y seis reses vacunas ¿aqnes ? porque sirven para la labranza y su reposición no las consideran de utilidad alguna excepto las de huelga, destinadas únicamente para cría, a cada una de las cuales regulan por razón de fruto al año diez reales de vellón a cuyo respecto regulan las que pudiera haber de aparcería, debiéndose entender la misma regla. Por lo respectivo a las demás especies referidas se gana de aparcería sin que sepan las personas que las mantienen sobre que se remite a los respectivos memoriales por donde constara con toda individualidad.
19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quien pertenecen.
19ª A la pregunta diecinueve dijeron que en este pueblo y su término hay treinta y ocho pies de colmenas propias:
Las dieciséis de Pedro Pérez
Las dos de Francisco del Barrio
Seis de Pedro Gutierrez
Dos de Pedro Alonso
Cuatro de Antonio Cuesta
Cuatro de Francisco Cuesta
Dos de María Pérez
Una de Carlos Millán
Otra restante de Juan de la Peña
Y por prudente regulación consideran a cada pie de colmena siete reales de vellón.
20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.
20ª A la pregunta veinte dijeron que no hay más especies de ganado que lo que expresa la dieciocho y que el demás contexto no comprende a este pueblo.
21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías.
21ª A la pregunta veintiuna dicen que este pueblo se compone de treinta y dos vecinos y medio con inclusión de las viudas y que no hay casas de campo ni alquerías.
22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.
22ª A la pregunta veintidós dijeron que en este pueblo habrá veintiséis casas habitables y que no se paga derecho por el establecimiento del suelo ni con otro pretexto.
23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.
23ª A la pregunta veintitrés dijeron que los propios que tiene el Común son diferentes heredades, prados, casas, eras y árboles, que todo ello constará con toda expresión del memorial que ha dado a que se remiten y su producto saldrá por la consideración que queda hecha y que darán el testimonio que se les pide.
24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.
24ª A la pregunta veinticuatro dijeron que este pueblo no disfruta, sisa, arbitrio ni otra cosa fuera de las contribuciones reales y provinciales correspondientes a su Majestad que Dios guarde
25. Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón.
25ª A la pregunta veinticinco dijeron que darán relación auténtica de las cargas que se pagan anualmente por común como son sesenta reales de vellón de un censo que contra si tiene y a favor del convento de san Miguel de los Ángeles de la villa de Villadiego de dos mil reales de principal, dieciocho reales de rédito, de otro censo de seiscientos reales de principal a favor de la iglesia de este lugar, diecisiete reales y veintidós maravedís de otro censo de quinientos ochenta y ocho reales de principal a favor de la cofradía de la Magdalena, fundada en el lugar de Humada, veinte fanegas y veinte celemines de pan mediado, trigo que se paga anualmente de Fuero perpetuo al Real Hospital del Rey cerca de la ciudad de Burgos, cuarenta maravedís que también se pagan a dicho real hospital por dicha razón de martiniega, cincuenta maravedís que igualmente se pagan por dicha razón de martiniega al citado convento de Villadiego, ocho celemines de pan mediado trigo y cebada de honores y alcaidías de la villa de Amaya, treinta y dos reales que asién se pagan al beneficiado de este lugar por razón de memorias perpetuas. Cuatro fanegas de cebada de salario del médico porque asista a las enfermedades de sus vecinos, una fanega de trigo del escribano que asiste a las diligencias que ocurran de Concejo, cien reales que por costumbre inmemorial gasta el Concejo con sus vecinos los tres días de letanía, día de Nuestra Señora de Agosto, día de los difuntos y día de Año Nuevo. No hacen memoria de si dicho común tiene algunos otros gastos y por lo mismo se remiten a dicho testimonio que están prontos a entregar.
26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.
26ª A la pregunta veintiséis dijeron que el común de este pueblo no tiene contra sus propios que no tiene más cargas ni pensiones que los tres censos que al por menor dejan declarados en la pregunta antecedente y para su calificación se remiten a dicho testimonio por donde resultará todo con individualidad.
27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.
27ª A la pregunta veintisiete dijeron que este pueblo paga anualmente veinticuatro reales de servicio ordinario y extraordinario a su Majestad en sus arcas reales de la ciudad de Burgos, ciento cinco reales de servicio real, cuatrocientos diecinueve reales y veintiocho maravedís por razón de alcabalas, trescientos cincuenta y siete reales por el de cientos, doscientos cincuenta y ocho reales y veintiún maravedís por razón de sisas y millones y trescientos reales por el de utensilios y todo se paga en dichas arcas reales de Burgos.
28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.
28ª A la pregunta veintiocho no comprende su expreso a este pueblo.
29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población.
29ª A la pregunta veintinueve dijeron que de cuanto cita la pregunta sólo hay en este pueblo una taberna de vino de acarreo para el gobierno de sus vecinos, la que se administra por Concejo sin que le quede utilidad alguna y si a la persona que lo mide y vende que es Benito Gutierrez, le regulan de ganancia al año doscientos reales.
30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.
31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera el puede resultar a cada uno al año.
30ª y 31ª A las preguntas treinta y treinta y una dijeron que sus particulares no comprenden en este pueblo.
32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
32ª A la pregunta treinta y dos dijeron que de los ejercicios que expresa sólo hay un arriero que lo es Carlos Millán, vecino de este lugar, a quien regulan al que regulan al año con siete caballerías mayores y una menor mil setecientos reales de vellón.
33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.
33ª A la pregunta treinta y tres dijeron que de las artes que expresa sólo hay en este pueblo un herrero.
Herrero
Que lo es Santiago Gutierrez, vecino de él,
34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.
34ª A la pregunta treinta y cuatro dijeron que ese expreso no corresponde a este pueblo.
35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.
35ª A la pregunta treinta y cinco dijeron que en este pueblo sólo hay tres jornaleros que lo son Benito Gutierrez, Santiago Millán de Villaizán vecinos de él a quienes regulan de jornal por cada día de ciento viente que trabajan al año a cada uno de tres reales de vellón.
36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.
37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.
36ª y 37ª A la pregunta treinta y seis y treinta y siete dijeron que sus particularidades no comprenden a este pueblo.
38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.
38ª A la pregunta treinta y ocho dijeron que en este lugar no hay más clérigo que el citado Don Juan Pérez.
39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.
40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen.
39ª y 40ª A las preguntas treinta y nueve y cuarenta dijeron que sus expresos no corresponden a este pueblo.
En conformidad de órdenes de la Real Junta de Única Contribución y especial la de tres de marzo pasado de este año fueron preguntados por el número de labradores meros que hay en el pueblo aptos y sólitos al trabajo, cuántos mixtos, cuántos criados de servicio y qué soldada ganan y cuántos hijos de familia mayores de dieciocho años y que soldada ganarían si sirviesen, dijeron hay los siguientes:
Labradores
Francisco Cuesta, trabaja por sí y mi hijo mayor para la labranza.
Miguel Cuesta, por sí.
Alonso Fuenteodra, por sí y un hermano mayor que sirve de criado para la labranza.
Antonio Cuesta, por sí.
Alonso Gutiérrez, por sí.
Andrés Gutiérrez, por sí.
Antonio Fuenteodra, por sí.
Carlos Villahizán no trabaja por sí, tiene un criado mayor para la labranza.
Esteban de la Riva, no trabaja.
Francisco Alonso, trabaja por sí y un hijo mayor para la labranza.
Francisco del Barrio, menor, por sí.
Francisco Pérez, por sí un criado mayor para la labranza.
Franciso Gutiérrez, por sí.
Jerónimo de la Calle, por sí.
Isabel Cuesta, tiene un hijo mayor para la labranza.
Juan Pérez, por sí.
José Cuesta, por sí y un criado mayor para la labranza.
Juan Millán, por sí.
Juan de la Calle, por sí.
María Pérez, tiene un hijo mayor para la labranza.
Pedro Alonso, menor, por sí.
Pedro Gutiérrez, por sí, y un hijo mayor para la labranza.
Pedro Talamillo, por sí.
De que resulta haber en este pueblo, diecinueve labradores aptos y sólitos que sólo trabajan en sus labranzas, cuatro criados y cinco hijos mayores. A cada uno de los labradores regulan de jornal por cada ciento veinte días que, a lo menos, trabaja al año, tres reales de vellón, a los dichos hijos y hermanos mayores por razón de soldada, doscientos reales a cada uno, que es lo que pudieran ganar si sirviesen y a los ocho criados no consideran el importe de soldada por ignorar a punto fijo y la (cantidad) en que se hallan ajustados por cuya razón se remiten a los respectivos memoriales por donde constará con toda individualidad.
Con lo cual se dio por fin a dicho interrogatorio y todos los concurrentes, unánimes y conformes, habiéndoseles leído las cuarenta preguntas que incluye, con sus respectivas respuestas, dijeron que en cuanto llevan expuesto es la verdad y lo que saben y pueden decir de propia ciencia y por prudente y ajustada regulación sin cosa en contrario para el juramento que tienen interpuesto ante el Sr. Subdelegado en que se afirmaron, ratificaron y firmaron los que supieron junto con su Merced y por los que dijeron no saber un testigo a su ruego den fe de ello, yo el escribano Sánchez de Cos
Francisco del Barrio, Francisco Pérez, Francisco Cuesta, Pedro Alonso, Juan de la Calle por testigo, Francisco Fernández. Ante mí Jacinto Álvarez.
Enmendado: linaza, d, entre renglones, aunque, testdo, el
Es copia de las respuestas originales que quedan en la Contaduría de mi cargo de que certificamos. Burgos, cinco de agosto de mil setecientos cincuenta y cuatro.
José Antonio de Huidrobro                                            Pedro Álvarez