A) EL CATASTRO DE LA ENSENADA

El Catastro de Ensenada, es el interrogatorio realizado en la Corona de Castilla sobre las características económicas y geográficas de todas sus poblaciones y la información detallada sobre los vecinos, familias, bienes, oficios y rentas. Fue decretada en 1749 por Fernando VI a propuesta de su ministro Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada,que promulgó un decreto sin precedentes hasta la fecha, estableciendo que, pueblo por pueblo, casa por casa y finca por finca, se iba a realizar un recuento exhaustivo y riguroso de todas las personas y riquezas del territorio. 
El proceso catastral se inicia con:
Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.
Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.
Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.
Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos a cada una de las cuarenta preguntas de las que consta el cuestionario. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.
El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales.


B) SIGNIFICADO DE ALGUNOS CONCEPTOS CONTENIDOS EN LA DECLARACIÓN CATASTRAL
Para comprender mejor el contenido del documento creo necesario explicar brevemente una serie de conceptos previos que considero básicos:

1.- CLASES DE SEÑORÍOS
Hay que aclarar que los señoríos nacen a partir de la necesidad de repoblación, según se iban conquistando territorios a los musulmanes. Esta repoblación dio lugar a grandes propiedades, que no tenían por qué significar una unidad territorial.
En Castilla comienzan a establecerse a partir del s. XI, teniendo su máxima expresión en los siglos XIII, XIV y XV, gracias al heredamiento otorgado por los reyes.
El título de Señor poseía autoridad jurisdiccional, esto es; estaban autorizados por el rey para ejercer no sólo su dominio, sino también todo tipo de autoridad, entre la que se contaba la de impartir justicia, conceder premios o castigos, imponer tributos. etc. 
Son cuatro las clases de Señoríos que se contemplan:
1) Señorío de solariego: era el otorgado por el rey a algún noble o personaje importante del reino. En este señorío los vasallos no tenían derechos.
2) Señorío de abadengo: concedido por el Rey a la iglesia o a un monasterio. 
3) Señorío de Behetría; palabra que proviene del latín "Bienfectoría". En ellos, los vasallos podían nombrar a su señor (tras petición al rey y concesión de éste). 
Lugar de behetría era "una población cuyos vecinos tenían derecho a elegir su señor", eligiendo como tal a quien más les favoreciese; el labriego que habita esa población recibe el nombre de Hombre de behetría. 
Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato (el señor ofrecía la protección y la superestructura organizativa, mientras que los labriegos pagaban ciertas prestaciones). Lo más normal es que las behetrías fuesen colectivas, es decir, afectaban a localidades enteras (aunque también hubiese behetrías individuales). 
4) Señorío de realengo: bajo jurisdicción real. Se denominaban Señoríos de realengo, a todas aquellas comarcas, villas y ciudades que no estaban comprendidas en las tres clases anteriormente citadas y, por tanto, dependían directamente de la autoridad real.

2.- TIPOS DE IMPUESTOS
Como acabamos de ver uno de los derechos de los señoríos era el de cobrar impuestos. 
En la corona de Castilla existían en aquel tiempo cuatro entidades con potestad para cobrar impuestos: El estado, la Iglesia, los municipios y, como hemos visto, los señoríos. 
Los ingresos del Estado se pueden agrupar en tres grandes apartados:
a) Rentas generales o aduanas, son los impuestos que se cobraban a la entrada y salida de las mercancías en la Corona de Castilla.
b) Rentas de monopolios o estancos (papel sellado, tabaco, sal), algunos de los cuales existen actualmente.
c) Rentas provinciales, ingresos que percibía la monarquía, cobrando diversos impuestos que básicamente eran: 
- las alcabalas, es decir, el pago de un porcentaje del 10%, por parte del vendedor, sobre los productos vendidos. 
- los millones, servicio monetario prestado de forma “voluntaria” por el Reino al monarca. Tuvo su origen como consecuencia del desastre de la Gran Armada. 
- los cientos, o uno por ciento, eran, básicamente recargos sobre el impuesto de las alcabalas, que ayudaban a complementar la recaudación necesaria.
- sisas, impuesto indirecto que consistía en descontar, en el momento de la compra, una cantidad en el peso de ciertos productos (pan, carne, vino, harina). Como gravaba bienes de primera necesidad era muy impopular. 
- las tercias reales, impuesto que pagaba la Iglesia al Rey consistente en dos novenos de los diezmos eclesiásticos recaudados por la misma. 
- utensilios: impuesto que se creó con el objeto de obtener fondos para los gastos de cama, luz, aceite, leña, vinagre y sal que causaba el alojamiento de las tropas en los pueblos. 
Estos impuestos eran mal vistos no sólo por gravosos sino también por injustos ya que recaían sobre el pueblo llano, llamado estado general, pues los nobles y clérigos al disponer de cosechas propias no acudían a los puestos público donde se cobraban los impuestos. El proyecto de la Ensenada era acabar con ellos y sustituirlos por el Impuesto de Única Contribución, proporcional a la riqueza da cada uno, conocida mediante el Catastro.
Los ingresos de la Iglesia se realizaban fundamentalmente mediante:
- los diezmos, gravamen consistente en entregar en especie la décima parte de la cosecha (cereales, legumbres, carnes, huevos, cera miel, lana, queso, aceite…) que entregaban todos los agricultores. Este impuesto era de obligado cumplimiento para toda la población: nobles y estado general.
- las primicias, consistían en donar al clero local los primeros frutos del campo. Las primicias variaban en su cantidad de una localidad a otra e incluso era una cantidad fija con independencia de la cosecha obtenida siendo, por tanto, menos equitativo que el diezmo.
la iglesia también percibía de la Corona una tercera parte de las tercias reales para el mantenimiento de las fábricas (edificios) de las iglesias.
Los municipios hacían frente a sus gastos mediante recursos propios, originados por la recaudación de tributos de ámbito local y por los ingresos generados por la explotación de los llamados bienes propios o privativos que eran el conjunto de bienes propiedad del municipio y que éste arrendaba de forma periódica. Estos bienes podían ser tierras de labor, pastos, molinos, mesones, tiendas, …
En cuanto a los señoríos los ingresos procedías de las prestaciones de los hombres de Behetría 
Normalmente las prestaciones de los Hombres de Behetría podían ser:
a).-Prestaciones debidas al señor:
-Infurción: Impuesto individual pagado por cada campesino al señor de las Behetrías. La infurción no es exclusiva de las behetrías, que es un impuesto pagado en cualquier tipo de señorío feudal.
- Yantar: Derecho del señor y su séquito de albergarse, durante el viaje por su feudo, en casa de cualquiera de sus vasallos, comer en ella y exigir que sus monturas recibiesen alimentos. En principio, el impuesto era eventual y se pagaba en especie, pero con el tiempo pasó a pagarse en moneda.
- Sernas: Era la obligación que tenía cualquier campesino acogido a un régimen señorial, de trabajar las tierras del señor (además de las suyas propias). Así, pues, las sernas no son exclusivas de las behetrías, se dan también en zonas feudales de abadengo y solariego.
b).-Prestaciones debidas al Rey:
- Servicio: son los impuestos que el rey solicitaba a sus súbditos para hacer frente a gastos extraordinarios, por ejemplo, guerras u otros episodios excepcionales. Previamente a su cobro, el rey necesitaba la aprobación de las Cortes. Aunque se trataba de un impuesto extraordinario, con el tiempo acabaron siendo un pago habitual.
- Monedas: Otro impuesto extraordinario previamente autorizado por las Cortes, con la diferencia de que éste era periódico y se pagaba cada siete años.
- Fonsadera: Es una especie de rescate que paga el campesino a cambio de no acudir al fonsado, es decir, de no ser alistado en las levas del rey en caso de guerra.
- Martiniega: Son las rentas habituales pagadas en la festividad de San Martín.

3.- CLASES SOCIALES EN LA EDAD MODERNA 
a) La nobleza: En la cúspide social, la nobleza aparece como una clase cerrada, con múltiples y variados privilegios como la inmunidad tributaria y la exención de los servicios y prestaciones personales. 
La nobleza, de sangre o de privilegios, se articuló en tres grandes niveles: grandes y títulos, caballeros y simples hidalgos.
- Grandes de España: es la máxima dignidad después de los Infantes o hijos del Rey. Son Grandes de España los hijos de los Infantes.
- Títulos: duques, marqueses y condes.
- Caballeros: Los caballeros fueron una especie de clase media nobiliaria. Ejercieron un gran poder en el ámbito local y fueron a menudo dueños de propiedades. El caballero era necesariamente un feudal que con frecuencia pertenecía a una orden de caballería
- Hidalgos: los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas. 
b) El clero: Prelados y cabildos (conjunto de sacerdotes que asisten al prelado) formaron el estrato superior de la Iglesia española. Por lo general procedían de familias nobles. Propuestos por el rey y nombrados por Roma, solían ocupar de entrada una diócesis pobre, para ascender mediante frecuentes traslados a otras más ventajosas.
El bajo clero a su vez, daba cabida a curas párrocos, beneficiados y capellanes. 
El clero disfrutó de exención fiscal y tuvo jurisdicción propia. Los ingresos más importantes de la Iglesia procedían de sus propiedades y del diezmo.
c) Clases medias: El sector intermedio estuvo compuesto por agricultores acomodados y por la burguesía urbana. 
En el mundo rural castellano surgió una clara diferenciación entre dos categorías de campesinos: los llamados labradores, o gentes que están al frente de explotaciones grandes y pequeñas, y aquellos otros trabajadores que nada poseen y viven de su trabajo.
La clase media urbana está representada por comerciantes y mercaderes, por letrados y funcionarios de una burocracia en auge y por quienes ejercen las distintas profesiones liberales.
d) Pueblo llano: Formado por los jornaleros, campesinos sin tierras propias, pequeños comerciantes, artesanos de menor poder adquisitivo. 
A estas dos últimas clases sociales se les llama también pecheros por su obligación de pagar tributos o “pechar”.

 

4.- DELIMITACIÓN DE LOS TERRENOS DE UN LUGAR
Para definir los límites del terreno perteneciente a un lugar no se empleaban los puntos cardinales como hoy en día sino los nombres de los vientos predominantes en el lugar. Así en nuestra zona se empleaban las denominaciones de Cierzo (Norte), Ábrego (Sur), Solano (Este) y Regañón(Oeste).

5.- SISTEMA MONETARIO
Teniendo en cuenta que en la época que nos ocupa, mediados del s. XVIII, el vellón era una moneda acuñada de plata o cobre en proporciones variables, el sistema monetario estaba formado por las siguientes monedas:
- Real de vellón. Moneda equivalente en la época a 34 maravedís. 
- Maravedí: Moneda equivalente a la trigésima cuarta parte del real de vellón. Aunque hubo maravedíes de oro o plata, en la época del Catastro eran de cobre; su escaso valor hacía de él más unidad de cuenta que otra cosa.
- Escudo: Moneda que recibía su nombre por tener grabado el escudo del príncipe soberano. En la Corona de Castilla, en el siglo XVIII, había escudos de plata y de vellón. “El de plata tiene un valor de ocho reales de plata antigua, y es lo mismo que un real de a ocho de dicha plata, y el de vellón tiene el valor de diez reales de vellón”.
- Ducado: Moneda no efectiva, utilizada en el comercio y contratos, que equivale a 375 maravedíes de plata.

6.- UNIDADES DE MEDIDA
a) Capacidad
- Fanega: medida de capacidad para áridos que en Castilla, tiene 2 cuartos o 12 celemines. Equivale a 55,5 Litros. También se una la media fanega.
- Celemín: doceava parte de la fanega, medida de capacidad equivalente a 4,625 litros Un celemín tiene 4 cuartillos.
- Almud: en general equivale al celemín, aunque en algunas zonas de Castilla correspondía a media fanega.
- Arroba: como unidad de capacidad, equivale a un cántaro o cántara y se subdivide en 8 azumbres, 16 medios azumbre o en 32 quartillos, 
- Cántara: medida de capacidad para el vino. Equivale a 16,13 litros
- Azumbre: equivale a 1/8 de arroba. Era la medida típica de la miel y la cera.
- Carga: medida de capacidad de áridos. Una carga equivale a 4 fanegas. Una fanega tiene 2 cuartos ó 12 celemines.
- Costal: medida de capacidad de áridos. Un costal tiene 4 cuartos o 2 fanegas o media carga. El costal era el envase para el transporte de grano.
- Escriño: unidad de medida del maíz. La hacen equivalente a 1,5 celemines, de manera que 1 fanega de grano equivaldría a 8 escriños.
a) Peso
- Arroba: como unidad de peso, equivale a 1/4 de quintal o a 25 libras de 16 onzas cada una. Equivale a 11,5023 kilogramos.
- Quintal: equivale a 4 arrobas
- Libra: medida de peso, variable según las regiones, equivalente 1/25 de arroba o a 16 onzas o 4 cuarterones o 460 gramos.
- Cuarterón: cuarta parte de la libra
- Onza: medida de peso que tiene 16 adarmes y equivale a 1/16 de libra ó 28,7 gramos
- Adarme: equivale a 1,79 gr
- Costal: su peso equivalente de trigo es aproximadamente 85 Kg. El costal era el envase para el transporte de grano
b) Longitud
- Estadal: medida de longitud equivalente a 4 varas castellanas o 12 pies castellanos. Un estadal tiene 3,343 metros.
- Vara Castellana: unidad de longitud que tiene 3 pies o 0,8359 metros.
- Pie: equivale a 27,8 cm
- Legua Castellana: medida de longitud que equivale a 20.000 pies o 6.666 varas y dos tercios, o también a 5.572,7 metros.
- Palo: medida de longitud también llamado estadal. Un palo tiene 3,5 varas castellanas. Variable según las zonas o provincias.
c) Superficie
- Fanega de tierra: medida de superficie que en Castilla tiene 576 estadales cuadrados, es decir la de un cuadrado de 24 estadales de lado, siendo el estadal una unidad de longitud igual a 4 varas o a 12 pies castellanos. Equivale a 64,596 áreas.
La “fanega de sembradura” o “fanega de puño” es el espacio de tierra que se siembra con una fanega de trigo. Una fanega de sembradura tiene de superficie 400 palos en cuadro. Un palo en cuadro tiene 12,25 varas castellanas cuadradas. Estas cifras varían según la calidad del terreno que se siembra y según las distintas regiones de España. 
- Celemín: doceava parte de la fanega de superficie equivalente a 537 metros cuadrados. Un celemín tiene 4 cuartillos
- Carro (de hierba): Puede definirse esta medida como la cantidad de terreno de la que se obtiene un carro, ya sea de mies o de hierba, de tal modo que una hectárea equivale a aproximadamente 56 carros o a 231 varas cuadradas. Siendo el carro más habitual el de 179 m². 
Aunque es una medida utilizada actualmente en Cantabria la incluyo aquí porque en el Catastro de Villamartín se hace referencia a ella. 
La variabilidad era enorme, por lo que el Catastro constituye una fuente sin par para el estudio de las antiguas medidas agrarias.
El sistema métrico decimal no se adoptaría legalmente hasta 1801 y efectivamente hasta bien avanzado el siglo XIX, e incluso hasta el XX en algunos lugares.


EL CATASTRO DE LA ENSENADA EN VILLAMARTÍN DE VILLADIEGO


Villamartín
En la casa de Concejo de este lugar de Villamartín, a ocho de Junio de mil setecientos cincuenta y dos, ante el expresado Señor Subdelegado, comparecieron los citados Francisco del Barrio, Andrés Gutiérrez, Francisco Pérez, Pedro Alonso, Juan de la Calle, José Cuesta y Francisco Cuesta, como tales Justicia, Ayuntamiento y Peritos y de todos y de cada uno, (presente el citado Juan Pérez, cura beneficiado de este pueblo), dicho Señor Subdelegado, por testimonio de mí el escribano, recibió juramento por Dios Nuestro Señor y a una señal de Cruz en forma y habiéndolo hecho cada uno bien y fielmente, bajo de él ofrecieron todos decir verdad de lo que supiesen y les fuere preguntado y habiéndolo sido por el expreso de las preguntas del Interrogatorio que va por principio a cada una de ellas, respondieron lo siguiente:
1. Cómo se llama la población.
1ª A la primera pregunta dijeron que este este pueblo se llama Villamartín
2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.
2ª A la segunda pregunta dicen que de su expreso aseguran que este lugar y sus vecinos están sujetos a la Jurisdicción que en la villa de Villadiego coerce el Alcalde Mayor que en ella pone el Excmo. Señor Duque de Frías, sin que por esta razón ni con otro pretexto se le contribuya con derecho alguno. De igual forma ejerce el alcalde ordinario que en ella pone el vizconde de Amaya, sin que por esta razón se contribuya por este pueblo con derecho alguno y sí se pagan de los propios del ayuntamiento de dicha villa de Amaya anualmente con el nombre de honores y alcaidías, ocho celemines de pan mediado, trigo y cebada, bien entendido que dichas dos Jurisdicciones son a prevención para que los demandantes puedan decir lo que gustasen y que los tributos reales se satisfacen en arcas de la ciudad de Burgos a su Majestad que Dios guarde.
3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
3ª A la tercera pregunta dijeron que el término de este pueblo puede ocupar de terreno desde el cierzo al ábrego, un cuarto de legua y desde el solano al regañón, tres cuartos de legua y de circunferencia legua y media para cuya transitación hacen juicio son necesarias tres horas, atendiendo a que lo más del término se compone de cuestas y peñas. Confronta por cierzo con término del lugar de Fuenteodra, por solano con el de los Ordejones y Congosto, por ábrego con las Villas de Amaya y Peones y por regañón con los de Puentes y Valtierra y su figura está al margen.


4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.
4ª A la cuarta pregunta dijeron que el término de este pueblo comprende tierras de regadío, aunque pocas, y de secano y ninguna para hortaliza. También hay prados y huertos y pastos aunque cortos y eras para trillar las mieses, no hay bosques, montes, ni matorrales. Ninguna tierra produce dos frutos al año, ni aún uno y así las deregadío producen cinco años continuos y el sexto descansan. Las de secano unas producen dos años continuos y el tercero descansan y otras un año sí y otro no.
5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
5ª A la quinta pregunta dijeron que las especies de tierras referidas las entienden por buenas y de única calidad todas las de regadío, huertos y prados y las de secano unas por buenas, otras por medianas y otras por inferiores, esto es de primera, segunda y tercera calidad.
6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, viñedos, etc.
7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.
8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren
6ª, 7ª y 8ª A la sexta, séptima y octava preguntas dijeron que en este pueblo y su término no hay más plantío que el mandado hacer de orden de su Majestad, que Dios guarde. De olmos y sauces y que aunque en algunos huertos, tierras y prados hay tal cual árbol fructífero y algunos robles, olmos y sauces están plantados sin orden ni disposición de filas.
9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos fanegas, celemines, carros de hierba, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.
9ª A la novena pregunta dijeron que para el reconocimiento de tierras y prados del pueblo no usan en el de más medidas que la de por fanegas y carros, sin que les sea dable asegurar las varas castellanas o pasos de que cada una deba componerse por la ninguna práctica que para ello tiene. Y sí saben que en la fanega de regadío es lo ordinario sembrar un año una fanega trigo, otro dos y media de linaza, otro una fanega de trigo, otro dos y media de linaza y otro una fanega de cebada tardía y el sexto descansa y continúa por el orden referido. Las de secano de primera calidad un año se siembra una fanega de centeno, otro una fanega de cebada tardía y descansa el tercero, las de segunda y tercera calidad con una fanega de centeno que son las únicas simienzas que por lo común se echan en las especies de tierras referidas porque aunque tal cual vecino suele sembrar algún año avena, yeros y legumbres es accidental o por antojo.
10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
10ª A la décima pregunta dijeron que el término de este pueblo podrá comprender treinta y siete fanegas de regadío, veinte de secano de primera calidad, treinta y ocho de segunda y trescientas cincuenta de tercera, cuatro fanegas de eras y los prados podrán producir un año con otro doscientos noventa carros de hierba. 
11. Qué especies de frutos se cogen en el término.
11ª A la pregunta once dijeron que el término de este pueblo produce trigo, cebada, centeno, avena, yeros, legumbres, lino, corderos, queso, lana y cera.
12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
12ª A la pregunta doce dijeron que la fanega de regadío con ordinaria cultura los años de trigo produce seis fanegas, los de lino, cien mañas y el de cebada, siete fanegas. La de secano de primera calidad, el año de centeno, seis fanegas, el de cebada, otras seis. La de segunda calidad, cuatro fanegas de centeno y la de tercera dos fanegas de centeno. Los huertos mediante serles dificultoso poder arreglar a punto fijo su producto por la menudencia de hortaliza que en ellos ponen sus dueños para el gobierno de sus casas, los consideran por prudente regulación en el producto al respecto que las tierras de regadío, los prados mediante que se miden por lo mismo que producen regulan cada uno de cabida de un carro de hierba, catorce reales, fanega de era, cuatro reales. 
13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
13ª A la pregunta trece dijeron que los pocos olmos, sauces y robles que hay en este lugar y su término se suelen desmochar de seis en seis años una vez y repartido el producto entre ellos, regulan que anualmente produce cada árbol de los referidos, uno con otro, cuatro maravedís y cada árbol fructífero un real sea de cualquier especie.
14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
14ª A la pregunta catorce dijeron que por un quinquenio regulan la fanega de trigo a doce reales, la de cebada a seis, la de centeno a diez reales y medio, la de yeros a diez reales y medio, la de legumbres a doce reales, la maña de lino con grana, que es en la forma en que se vende, y décima a siete cuartos. Cada cordero a cinco reales y medio, la libra de lana a un real, la de queso a medio real y el ramo de ajos a medio real.
15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.
15ª A la pregunta quince dijeron que sobre los frutos que produce el término sólo se hallan impuestos los derechos de primicias que percibe el cura beneficiado de este pueblo y los diezmos se hacen nueve parte y las llevan, tres el Ilmo. Señor Arzobispo de Burgos, tres otro beneficiado, dos la Real Hacienda y la restante la fábrica de la Iglesia de este lugar. 
16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.
16ª A la pregunta dieciséis dijeron que los derechos de primicias podrán importar un año con otro, por un quinquenio, seis fanegas mitad trigo y cebada y los de diezmos podrán montar veinte fanegas de trigo, de centeno sesenta y cuatro fanegas, de cebada cuarenta, tres fanegas de yeros, cuatro de avena, tres de legumbres, treinta corderos, ciento veinte libras de lana, cincuenta de queso, tres libras de cera, ochenta mañas de lino, quince ramos de ajos y ochenta y ocho reales en dinero, en la inteligencia que los interesados en dichos diezmos no arriendan sus respectivas partes excepto dicho Ilmo. Señor que en común arrienda los tercios que le corresponden en este partido por cuya razón no pueden expresar el tercio que les pertenece en este pueblo en arrendamiento.
17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.
17ª A la pregunta diecisiete dijeron que de los artefactos que expresa sola hay dos molinos pequeños de una muela cada molino, situados sobre el agua que viene de las fuentes de Casillas y el Prado, con cuya agua muelen la tercera parte del año en el tiempo de invierno y son propios, el uno de Carlos Millán y el otro de Pedro Pérez, vecinos de este lugar y consideran por prudente regulación pueden producir al año cada uno dos fanegas de pan, mitad trigo y mitad cebada, que valen dieciocho reales de vellón
18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.
18ª A la pregunta dieciocho dijeron que en este pueblo se saca de esquilmo de yeguas destinadas a la cría y de ganado de lana y de cabrío que pertenecen a sus vecinos sin que venga a esquileo ganado de forasteros y regulan la utilidad que da al dueño en esta forma:
De cada número que hay de cada especie es el siguiente: Hay dieciséis yeguas y regulan a cada una por razón de la utilidad que dan dieciocho reales de vellón, ochocientas reses ovejunas y regulan de utilidad a cada una real y medio y lo mismo a cada una de seis reses de cabrío que también se mantienen en este lugar y su término.
También hay en él hasta treinta y seis reses vacunas ¿aqnes ? porque sirven para la labranza y su reposición no las consideran de utilidad alguna excepto las de huelga, destinadas únicamente para cría, a cada una de las cuales regulan por razón de fruto al año diez reales de vellón a cuyo respecto regulan las que pudiera haber de aparcería, debiéndose entender la misma regla. Por lo respectivo a las demás especies referidas se gana de aparcería sin que sepan las personas que las mantienen sobre que se remite a los respectivos memoriales por donde constara con toda individualidad.
19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quien pertenecen.
19ª A la pregunta diecinueve dijeron que en este pueblo y su término hay treinta y ocho pies de colmenas propias:
Las dieciséis de Pedro Pérez
Las dos de Francisco del Barrio
Seis de Pedro Gutierrez
Dos de Pedro Alonso
Cuatro de Antonio Cuesta
Cuatro de Francisco Cuesta
Dos de María Pérez
Una de Carlos Millán
Otra restante de Juan de la Peña 
Y por prudente regulación consideran a cada pie de colmena siete reales de vellón.
20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.
20ª A la pregunta veinte dijeron que no hay más especies de ganado que lo que expresa la dieciocho y que el demás contexto no comprende a este pueblo.
21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías. 
21ª A la pregunta veintiuna dicen que este pueblo se compone de treinta y dos vecinos y medio con inclusión de las viudas y que no hay casas de campo ni alquerías.
22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.
22ª A la pregunta veintidós dijeron que en este pueblo habrá veintiséis casas habitables y que no se paga derecho por el establecimiento del suelo ni con otro pretexto.
23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.
23ª A la pregunta veintitrés dijeron que los propios que tiene el Común son diferentes heredades, prados, casas, eras y árboles, que todo ello constará con toda expresión del memorial que ha dado a que se remiten y su producto saldrá por la consideración que queda hecha y que darán el testimonio que se les pide. 
24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.
24ª A la pregunta veinticuatro dijeron que este pueblo no disfruta, sisa, arbitrio ni otra cosa fuera de las contribuciones reales y provinciales correspondientes a su Majestad que Dios guarde
25. Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón.
25ª A la pregunta veinticinco dijeron que darán relación auténtica de las cargas que se pagan anualmente por común como son sesenta reales de vellón de un censo que contra si tiene y a favor del convento de san Miguel de los Ángeles de la villa de Villadiego de dos mil reales de principal, dieciocho reales de rédito, de otro censo de seiscientos reales de principal a favor de la iglesia de este lugar, diecisiete reales y veintidós maravedís de otro censo de quinientos ochenta y ocho reales de principal a favor de la cofradía de la Magdalena, fundada en el lugar de Humada, veinte fanegas y veinte celemines de pan mediado, trigo que se paga anualmente de Fuero perpetuo al Real Hospital del Rey cerca de la ciudad de Burgos, cuarenta maravedís que también se pagan a dicho real hospital por dicha razón de martiniega, cincuenta maravedís que igualmente se pagan por dicha razón de martiniega al citado convento de Villadiego, ocho celemines de pan mediado trigo y cebada de honores y alcaidías de la villa de Amaya, treinta y dos reales que asién se pagan al beneficiado de este lugar por razón de memorias perpetuas. Cuatro fanegas de cebada de salario del médico porque asista a las enfermedades de sus vecinos, una fanega de trigo del escribano que asiste a las diligencias que ocurran de Concejo, cien reales que por costumbre inmemorial gasta el Concejo con sus vecinos los tres días de letanía, día de Nuestra Señora de Agosto, día de los difuntos y día de Año Nuevo. No hacen memoria de si dicho común tiene algunos otros gastos y por lo mismo se remiten a dicho testimonio que están prontos a entregar.
26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.
26ª A la pregunta veintiséis dijeron que el común de este pueblo no tiene contra sus propios que no tiene más cargas ni pensiones que los tres censos que al por menor dejan declarados en la pregunta antecedente y para su calificación se remiten a dicho testimonio por donde resultará todo con individualidad.
27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.
27ª A la pregunta veintisiete dijeron que este pueblo paga anualmente veinticuatro reales de servicio ordinario y extraordinario a su Majestad en sus arcas reales de la ciudad de Burgos, ciento cinco reales de servicio real, cuatrocientos diecinueve reales y veintiocho maravedís por razón de alcabalas, trescientos cincuenta y siete reales por el de cientos, doscientos cincuenta y ocho reales y veintiún maravedís por razón de sisas y millones y trescientos reales por el de utensilios y todo se paga en dichas arcas reales de Burgos.
28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.
28ª A la pregunta veintiocho no comprende su expreso a este pueblo.
29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población.
29ª A la pregunta veintinueve dijeron que de cuanto cita la pregunta sólo hay en este pueblo una taberna de vino de acarreo para el gobierno de sus vecinos, la que se administra por Concejo sin que le quede utilidad alguna y si a la persona que lo mide y vende que es Benito Gutierrez, le regulan de ganancia al año doscientos reales.
30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.
31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera el puede resultar a cada uno al año.
30ª y 31ª A las preguntas treinta y treinta y una dijeron que sus particulares no comprenden en este pueblo.
32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
32ª A la pregunta treinta y dos dijeron que de los ejercicios que expresa sólo hay un arriero que lo es Carlos Millán, vecino de este lugar, a quien regulan al que regulan al año con siete caballerías mayores y una menor mil setecientos reales de vellón.
33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.
33ª A la pregunta treinta y tres dijeron que de las artes que expresa sólo hay en este pueblo un herrero. 
Herrero 
Que lo es Santiago Gutierrez, vecino de él, 
34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.
34ª A la pregunta treinta y cuatro dijeron que ese expreso no corresponde a este pueblo.
35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.
35ª A la pregunta treinta y cinco dijeron que en este pueblo sólo hay tres jornaleros que lo son Benito Gutierrez, Santiago Millán de Villaizán vecinos de él a quienes regulan de jornal por cada día de ciento viente que trabajan al año a cada uno de tres reales de vellón.
36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.
37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.
36ª y 37ª A la pregunta treinta y seis y treinta y siete dijeron que sus particularidades no comprenden a este pueblo.
38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.
38ª A la pregunta treinta y ocho dijeron que en este lugar no hay más clérigo que el citado Don Juan Pérez.
39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.
40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen.
39ª y 40ª A las preguntas treinta y nueve y cuarenta dijeron que sus expresos no corresponden a este pueblo.
En conformidad de órdenes de la Real Junta de Única Contribución y especial la de tres de marzo pasado de este año fueron preguntados por el número de labradores meros que hay en el pueblo aptos y sólitos al trabajo, cuántos mixtos, cuántos criados de servicio y qué soldada ganan y cuántos hijos de familia mayores de dieciocho años y que soldada ganarían si sirviesen, dijeron hay los siguientes:
Labradores
Francisco Cuesta, trabaja por sí y mi hijo mayor para la labranza.
Miguel Cuesta, por sí.
Alonso Fuenteodra, por sí y un hermano mayor que sirve de criado para la labranza.
Antonio Cuesta, por sí.
Alonso Gutiérrez, por sí.
Andrés Gutiérrez, por sí.
Antonio Fuenteodra, por sí.
Carlos Villahizán no trabaja por sí, tiene un criado mayor para la labranza.
Esteban de la Riva, no trabaja.
Francisco Alonso, trabaja por sí y un hijo mayor para la labranza.
Francisco del Barrio, menor, por sí.
Francisco Pérez, por sí un criado mayor para la labranza.
Franciso Gutiérrez, por sí.
Jerónimo de la Calle, por sí.
Isabel Cuesta, tiene un hijo mayor para la labranza.
Juan Pérez, por sí.
José Cuesta, por sí y un criado mayor para la labranza.
Juan Millán, por sí.
Juan de la Calle, por sí.
María Pérez, tiene un hijo mayor para la labranza.
Pedro Alonso, menor, por sí.
Pedro Gutiérrez, por sí, y un hijo mayor para la labranza.
Pedro Talamillo, por sí.
De que resulta haber en este pueblo, diecinueve labradores aptos y sólitos que sólo trabajan en sus labranzas, cuatro criados y cinco hijos mayores. A cada uno de los labradores regulan de jornal por cada ciento veinte días que, a lo menos, trabaja al año, tres reales de vellón, a los dichos hijos y hermanos mayores por razón de soldada, doscientos reales a cada uno, que es lo que pudieran ganar si sirviesen y a los ocho criados no consideran el importe de soldada por ignorar a punto fijo y la (cantidad) en que se hallan ajustados por cuya razón se remiten a los respectivos memoriales por donde constará con toda individualidad.
Con lo cual se dio por fin a dicho interrogatorio y todos los concurrentes, unánimes y conformes, habiéndoseles leído las cuarenta preguntas que incluye, con sus respectivas respuestas, dijeron que en cuanto llevan expuesto es la verdad y lo que saben y pueden decir de propia ciencia y por prudente y ajustada regulación sin cosa en contrario para el juramento que tienen interpuesto ante el Sr. Subdelegado en que se afirmaron, ratificaron y firmaron los que supieron junto con su Merced y por los que dijeron no saber un testigo a su ruego den fe de ello, yo el escribano Sánchez de Cos
Francisco del Barrio, Francisco Pérez, Francisco Cuesta, Pedro Alonso, Juan de la Calle por testigo, Francisco Fernández. Ante mí Jacinto Álvarez.
Enmendado: linaza, d, entre renglones, aunque, testdo, el
Es copia de las respuestas originales que quedan en la Contaduría de mi cargo de que certificamos. Burgos, cinco de agosto de mil setecientos cincuenta y cuatro.
José Antonio de Huidrobro                                            Pedro Álvarez

 

 

 

 

A) EL CATASTRO DE LA ENSENADA

El Catastro de Ensenada, es el interrogatorio realizado en la Corona de Castilla sobre las características económicas y geográficas de todas sus poblaciones y la información detallada sobre los vecinos, familias, bienes, oficios y rentas. Fue decretada en 1749 por Fernando VI a propuesta de su ministro Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, que promulgó un decreto sin precedentes hasta la fecha, estableciendo que, pueblo por pueblo, casa por casa y finca por finca, se iba a realizar un recuento exhaustivo y riguroso de todas las personas y riquezas del territorio. 
El proceso catastral se inicia con:
Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.
Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.
Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.
Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos a cada una de las cuarenta preguntas de las que consta el cuestionario. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.
El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales.

B) SIGNIFICADO DE ALGUNOS CONCEPTOS CONTENIDOS EN LA DECLARACIÓN CATASTRAL
Para comprender mejor el contenido del documento creo necesario explicar brevemente una serie de conceptos previos que considero básicos:
- CLASES DE SEÑORÍOS
Hay que aclarar que los señoríos nacen a partir de la necesidad de repoblación, según se iban conquistando territorios a los musulmanes. Esta repoblación dio lugar a grandes propiedades, que no tenían por qué significar una unidad territorial.
En Castilla comienzan a establecerse a partir del s. XI, teniendo su máxima expresión en los siglos XIII, XIV y XV, gracias al heredamiento otorgado por los reyes.
El título de Señor poseía autoridad jurisdiccional, esto es; estaban autorizados por el rey para ejercer no sólo su dominio, sino también todo tipo de autoridad, entre la que se contaba la de impartir justicia, conceder premios o castigos, imponer tributos. etc. 
Son cuatro las clases de Señoríos que se contemplan:
1) Señorío de solariego: era el otorgado por el rey a algún noble o personaje importante del reino. En este señorío los vasallos no tenían derechos.
2) Señorío de abadengo: concedido por el Rey a la iglesia o a un monasterio. 
3) Señorío de Behetría; palabra que proviene del latín "Bienfectoría". En ellos, los vasallos podían nombrar a su señor (tras petición al rey y concesión de éste). 
Lugar de behetría era "una población cuyos vecinos tenían derecho a elegir su señor", eligiendo como tal a quien más les favoreciese; el labriego que habita esa población recibe el nombre de Hombre de behetría. 
Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato (el señor ofrecía la protección y la superestructura organizativa, mientras que los labriegos pagaban ciertas prestaciones). Lo más normal es que las behetrías fuesen colectivas, es decir, afectaban a localidades enteras (aunque también hubiese behetrías individuales). 
4) Señorío de realengo: bajo jurisdicción real. Se denominaban Señoríos de realengo, a todas aquellas comarcas, villas y ciudades que no estaban comprendidas en las tres clases anteriormente citadas y, por tanto, dependían directamente de la autoridad real.

2.- TIPOS DE IMPUESTOS
Como acabamos de ver uno de los derechos de los señoríos era el de cobrar impuestos. 
En la corona de Castilla existían en aquel tiempo cuatro entidades con potestad para cobrar impuestos: El estado, la Iglesia, los municipios y, como hemos visto, los señoríos. 
Los ingresos del Estado se pueden agrupar en tres grandes apartados:
a) Rentas generales o aduanas, son los impuestos que se cobraban a la entrada y salida de las mercancías en la Corona de Castilla.
b) Rentas de monopolios o estancos (papel sellado, tabaco, sal), algunos de los cuales existen actualmente.
c) Rentas provinciales, ingresos que percibía la monarquía, cobrando diversos impuestos que básicamente eran: 
- las alcabalas, es decir, el pago de un porcentaje del 10%, por parte del vendedor, sobre los productos vendidos. 
- los millones, servicio monetario prestado de forma “voluntaria” por el Reino al monarca. Tuvo su origen como consecuencia del desastre de la Gran Armada. 
- los cientos, o uno por ciento, eran, básicamente recargos sobre el impuesto de las alcabalas, que ayudaban a complementar la recaudación necesaria.
- sisas, impuesto indirecto que consistía en descontar, en el momento de la compra, una cantidad en el peso de ciertos productos (pan, carne, vino, harina). Como gravaba bienes de primera necesidad era muy impopular. 
- las tercias reales, impuesto que pagaba la Iglesia al Rey consistente en dos novenos de los diezmos eclesiásticos recaudados por la misma. 
- utensilios: impuesto que se creó con el objeto de obtener fondos para los gastos de cama, luz, aceite, leña, vinagre y sal que causaba el alojamiento de las tropas en los pueblos. 
Estos impuestos eran mal vistos no sólo por gravosos sino también por injustos ya que recaían sobre el pueblo llano, llamado estado general, pues los nobles y clérigos al disponer de cosechas propias no acudían a los puestos público donde se cobraban los impuestos. El proyecto de la Ensenada era acabar con ellos y sustituirlos por el Impuesto de Única Contribución, proporcional a la riqueza da cada uno, conocida mediante el Catastro.

Los ingresos de la Iglesia se realizaban fundamentalmente mediante:
- los diezmos, gravamen consistente en entregar en especie la décima parte de la cosecha (cereales, legumbres, carnes, huevos, cera miel, lana, queso, aceite…) que entregaban todos los agricultores. Este impuesto era de obligado cumplimiento para toda la población: nobles y estado general.
- las primicias, consistían en donar al clero local los primeros frutos del campo. Las primicias variaban en su cantidad de una localidad a otra e incluso era una cantidad fija con independencia de la cosecha obtenida siendo, por tanto, menos equitativo que el diezmo.
- la iglesia también percibía de la Corona una tercera parte de las tercias reales para el mantenimiento de las fábricas (edificios) de las iglesias.

Los municipios hacían frente a sus gastos mediante recursos propios, originados por la recaudación de tributos de ámbito local y por los ingresos generados por la explotación de los llamados bienes propios o privativos que eran el conjunto de bienes propiedad del municipio y que éste arrendaba de forma periódica. Estos bienes podían ser tierras de labor, pastos, molinos, mesones, tiendas, …

En cuanto a los señoríos los ingresos procedías de las prestaciones de los hombres de Behetría 
Normalmente las prestaciones de los Hombres de Behetría podían ser:
a).-Prestaciones debidas al señor:
-Infurción: Impuesto individual pagado por cada campesino al señor de las Behetrías. La infurción no es exclusiva de las behetrías, que es un impuesto pagado en cualquier tipo de señorío feudal.
- Yantar: Derecho del señor y su séquito de albergarse, durante el viaje por su feudo, en casa de cualquiera de sus vasallos, comer en ella y exigir que sus monturas recibiesen alimentos. En principio, el impuesto era eventual y se pagaba en especie, pero con el tiempo pasó a pagarse en moneda.
- Sernas: Era la obligación que tenía cualquier campesino acogido a un régimen señorial, de trabajar las tierras del señor (además de las suyas propias). Así, pues, las sernas no son exclusivas de las behetrías, se dan también en zonas feudales de abadengo y solariego
b).-Prestaciones debidas al Rey:
- Servicio: son los impuestos que el rey solicitaba a sus súbditos para hacer frente a gastos extraordinarios, por ejemplo, guerras u otros episodios excepcionales. Previamente a su cobro, el rey necesitaba la aprobación de las Cortes. Aunque se trataba de un impuesto extraordinario, con el tiempo acabaron siendo un pago habitual.
- Monedas: Otro impuesto extraordinario previamente autorizado por las Cortes, con la diferencia de que éste era periódico y se pagaba cada siete años.
- Fonsadera: Es una especie de rescate que paga el campesino a cambio de no acudir al fonsado, es decir, de no ser alistado en las levas del rey en caso de guerra.
- Martiniega: Son las rentas habituales pagadas en la festividad de San Martín.

3.- CLASES SOCIALES EN LA EDAD MODERNA 
a) La nobleza: En la cúspide social, la nobleza aparece como una clase cerrada, con múltiples y variados privilegios como la inmunidad tributaria y la exención de los servicios y prestaciones personales. 
La nobleza, de sangre o de privilegios, se articuló en tres grandes niveles: grandes y títulos, caballeros y simples hidalgos.
- Grandes de España: es la máxima dignidad después de los Infantes o hijos del Rey. Son Grandes de España los hijos de los Infantes.
- Títulos: duques, marqueses y condes.
- Caballeros: Los caballeros fueron una especie de clase media nobiliaria. Ejercieron un gran poder en el ámbito local y fueron a menudo dueños de propiedades. El caballero era necesariamente un feudal que con frecuencia pertenecía a una orden de caballería
- Hidalgos: los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas. 
b) El clero: Prelados y cabildos (conjunto de sacerdotes que asisten al prelado) formaron el estrato superior de la Iglesia española. Por lo general procedían de familias nobles. Propuestos por el rey y nombrados por Roma, solían ocupar de entrada una diócesis pobre, para ascender mediante frecuentes traslados a otras más ventajosas.
El bajo clero a su vez, daba cabida a curas párrocos, beneficiados y capellanes. 
El clero disfrutó de exención fiscal y tuvo jurisdicción propia. Los ingresos más importantes de la Iglesia procedían de sus propiedades y del diezmo.
c) Clases medias: El sector intermedio estuvo compuesto por agricultores acomodados y por la burguesía urbana. 
En el mundo rural castellano surgió una clara diferenciación entre dos categorías de campesinos: los llamados labradores, o gentes que están al frente de explotaciones grandes y pequeñas, y aquellos otros trabajadores que nada poseen y viven de su trabajo.
La clase media urbana está representada por comerciantes y mercaderes, por letrados y funcionarios de una burocracia en auge y por quienes ejercen las distintas profesiones liberales.
d) Pueblo llano: Formado por los jornaleros, campesinos sin tierras propias, pequeños comerciantes, artesanos de menor poder adquisitivo. 
A estas dos últimas clases sociales se les llama también pecheros por su obligación de pagar tributos o “pechar”.

 

 

4.- DELIMITACIÓN DE LOS TERRENOS DE UN LUGAR
Para definir los límites del terreno perteneciente a un lugar no se empleaban los puntos cardinales como hoy en día sino los nombres de los vientos predominantes en el lugar. Así en nuestra zona se empleaban las denominaciones de Cierzo (Norte), Ábrego (Sur), Solano(Este) y Regañón (Oeste).

5.- SISTEMA MONETARIO
Teniendo en cuenta que en la época que nos ocupa, mediados del s. XVIII, el vellón era una moneda acuñada de plata o cobre en proporciones variables, el sistema monetario estaba formado por las siguientes monedas:
- Real de vellón. Moneda equivalente en la época a 34 maravedís. 
- Maravedí: Moneda equivalente a la trigésima cuarta parte del real de vellón. Aunque hubo maravedíes de oro o plata, en la época del Catastro eran de cobre; su escaso valor hacía de él más unidad de cuenta que otra cosa.
- Escudo: Moneda que recibía su nombre por tener grabado el escudo del príncipe soberano. En la Corona de Castilla, en el siglo XVIII, había escudos de plata y de vellón. “El de plata tiene un valor de ocho reales de plata antigua, y es lo mismo que un real de a ocho de dicha plata, y el de vellón tiene el valor de diez reales de vellón”.
- Ducado: Moneda no efectiva, utilizada en el comercio y contratos, que equivale a 375 maravedíes de plata.


6.- UNIDADES DE MEDIDA
a) Capacidad
- Fanega: medida de capacidad para áridos que en Castilla, tiene 2 cuartos o 12 celemines. Equivale a 55,5 Litros. También se una la media fanega.
- Celemín: doceava parte de la fanega, medida de capacidad equivalente a 4,625 litros Un celemín tiene 4 cuartillos.
- Almud: en general equivale al celemín, aunque en algunas zonas de Castilla correspondía a media fanega.
- Arroba: como unidad de capacidad, equivale a un cántaro o cántara y se subdivide en 8 azumbres, 16 medios azumbre o en 32 quartillos, 
- Cántara: medida de capacidad para el vino. Equivale a 16,13 litros
- Azumbre: equivale a 1/8 de arroba. Era la medida típica de la miel y la cera.
- Carga: medida de capacidad de áridos. Una carga equivale a 4 fanegas. Una fanega tiene 2 cuartos ó 12 celemines.
- Costal: medida de capacidad de áridos. Un costal tiene 4 cuartos o 2 fanegas o media carga. El costal era el envase para el transporte de grano.
- Escriño: unidad de medida del maíz. La hacen equivalente a 1,5 celemines, de manera que 1 fanega de grano equivaldría a 8 escriños.
a) Peso
- Arroba: como unidad de peso, equivale a 1/4 de quintal o a 25 libras de 16 onzas cada una. Equivale a 11,5023 kilogramos.
- Quintal: equivale a 4 arrobas
- Libra: medida de peso, variable según las regiones, equivalente 1/25 de arroba o a 16 onzas o 4 cuarterones o 460 gramos.
- Cuarterón: cuarta parte de la libra
- Onza: medida de peso que tiene 16 adarmes y equivale a 1/16 de libra ó 28,7 gramos
- Adarme: equivale a 1,79 gr
- Costal: su peso equivalente de trigo es aproximadamente 85 Kg. El costal era el envase para el transporte de grano
b) Longitud
- Estadal: medida de longitud equivalente a 4 varas castellanas o 12 pies castellanos. Un estadal tiene 3,343 metros.
- Vara Castellana: unidad de longitud que tiene 3 pies o 0,8359 metros.
- Pie: equivale a 27,8 cm
- Legua Castellana: medida de longitud que equivale a 20.000 pies o 6.666 varas y dos tercios, o también a 5.572,7 metros.
- Palo: medida de longitud también llamado estadal. Un palo tiene 3,5 varas castellanas. Variable según las zonas o provincias.
c) Superficie
- Fanega de tierra: medida de superficie que en Castilla tiene 576 estadales cuadrados, es decir la de un cuadrado de 24 estadales de lado, siendo el estadal una unidad de longitud igual a 4 varas o a 12 pies castellanos. Equivale a 64,596 áreas.
La “fanega de sembradura” o “fanega de puño” es el espacio de tierra que se siembra con una fanega de trigo. Una fanega de sembradura tiene de superficie 400 palos en cuadro. Un palo en cuadro tiene 12,25 varas castellanas cuadradas. Estas cifras varían según la calidad del terreno que se siembra y según las distintas regiones de España. 
- Celemín: doceava parte de la fanega de superficie equivalente a 537 metros cuadrados. Un celemín tiene 4 cuartillos
- Carro (de hierba): Puede definirse esta medida como la cantidad de terreno de la que se obtiene un carro, ya sea de mies o de hierba, de tal modo que una hectárea equivale a aproximadamente 56 carros o a 231 varas cuadradas. Siendo el carro más habitual el de 179 m². 
Aunque es una medida utilizada actualmente en Cantabria la incluyo aquí porque en el Catastro  de San Martín se hace referencia a ella. 
La variabilidad era enorme, por lo que el Catastro constituye una fuente sin par para el estudio de las antiguas medidas agrarias.
El sistema métrico decimal no se adoptaría legalmente hasta 1801 y efectivamente hasta bien avanzado el siglo XIX, e incluso hasta el XX en algunos lugares.


EL CATASTRO DE LA ENSENADA EN SAN MARTÍN DE HUMADA

Lugar de San Martín de Humada a diez días del mes de noviembre de 1752, ante el Sr. D. Manuel Salazar y Ortíz, subdelegado para las diligencias de Única Contribución y por ante mí, el escribano, parecieron D. Francisco Ortega, Mateo de Lomas y Simón Arnáiz, regidores en él y únicos Capitulares de su Ayuntamiento, Francisco y Pedro García, Manuel Moral y Martín de Valtierra, sus peritos, nombrados para hacer la confrontación de los términos, tierras, edificios, ganados y demás efectos pertenecientes de esta operación y para responder a las preguntas que incluye el Interrogatorio de la Real Instrucción, en cuya virtud, a presencia de D. José Ortega, Cura Beneficiado de la Iglesia de este lugar, el Sr. Subdelegado de todos y de cada uno de por sí, tomó y recibió juramento por Dios Nuestro Señor, y una señal de Cruz en la forma de derecho y lo hicieron cumplidamente y ofrecieron ejecutar con toda justificación y legalidad la dicha confrontación y reconocimiento y responder a las preguntas del Interrogatorio y con efecto dijeron lo siguiente:

Cómo se llama la población.
1ª A la primera pregunta dijeron que esta Población de llama lugar de San Martín de Humada, dividido en dos barrios y un Concejo, el uno intitulado San Martín y el otro San Pedro.
2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.
2ª A la segunda pregunta que es Realengo y que a Su Majestad, que Dios guarde, pagan anualmente de sisas y millones, doscientos cincuenta y ocho reales y dieciocho maravedís. De alcabalas y de tercias, trescientos siete reales y veinte maravedís. Del derecho de Cientos, doscientos cuarenta y seis reales y veinticuatro maravedís. De Servicio Real, noventa reales, y de utensilios, diecinueve reales y ocho maravedís, cuyas partidas con doce reales de los derechos de Cartas de Pago, suman novecientos treinta y cuatro reales y dos maravedís
3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
3ª A la tercera que el término propio y privativo de este lugar ocupa, desde el cierzo a ábrego, media legua, y del solano al regañón, lo mismo y de circunferencia, cinco cuartos de legua. Confronta por cierzo con comunidad de este lugar y el de Solanas y término propio del de San Mamés. Solano comunidad con el de Fuencalenteja, ábrego con término propio del de Ordejón de Arriba y Ordejón de Abajo y por regañón comunidad con el de Humada, Su figura la del margen. Y el término comunero, con inclusión del propio y privativo, ocupa desde el cierzo al ábrego, tres cuartos de legua y del solano al regañón, lo mismo y de circunferencia, siete cuartos de legua. Su figura la del margen.

                                                         
4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.
4ª A la cuarta que las especies de tierras que hay en este lugar, son todas de secano y producen una sola cosecha al año y se reducen a tierras de sembradura, prados segaderos, huertos, eras de trillar y un monte de roble inútil, de ocho fanegas de tierra, las de sembradura fructifican todas con un año de intermisión, de descanso, los prados, huertos y eras todos los años, el monte no produce.
5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
5ª A la quinta que en las especies de tierra de sembradura y prados segaderos (hay) de primera, segunda y tercera calidad, en los huertos y eras de una sola (calidad).
6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, viñedos, etc.
6ª A la sexta que en este lugar y su jurisdicción hay olmos, robles, sauces y fresnos.
7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.
7ª A la séptima que dichos árboles se hallan en las orillas de las tierras de sembraduras y tesos del Concejo.
8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren.
8ª A la octava que los enunciados árboles están sin orden.
9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos fanegas, celemines, carros de hierba , qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.
9ª A la novena que las medidas de tierra que se usan en este lugar es por fanegas y cada una, siendo de primera calidad, compone tres mil cien varas cuadradas, la de segunda, cuatro mil seiscientas y la de tercera, seis mil novecientas cincuenta y cada fanega de prado de primera, segunda y tercera calidad compone respectivamente las mismas varas cuadradas que las tierras de sembradura y cada fanega de esta especie y primera calidad que con intermisión de un año de descanso se siembra trigo, cebada, centeno o yeros, lleva de simiente cuando de trigo o centeno, una fanega, cuando de cebada, trece celemines y cuando de yeros, siete celemines. La de segunda calidad que con la misma intermisión de descanso, se siembra de centeno o cebada, lleva cuando de centeno, una fanega y cuando de cebada, trece celemines y la de tercera calidad que sigue la misma intermisión y se siembre (de) yeros o avena lleva de simiente cuando de yeros, siete celemines, cuando de avena, media fanega.
10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
10ª A la décima que por la experiencia que tienen como labradores les parece que en la Jurisdicción de este lugar hay cincuenta y dos fanegas de tierra de sembradura y primera calidad, de la segunda, ciento sesenta y de la tercera, doscientas sesenta, de prados segaderos y primera calidad, veintiocho fanegas, de la segunda sesenta y de la tercera ochenta y dos. De huertos y única calidad, dos fanegas y media y de eras, también de única calidad, seis fanegas.
11. Qué especies de frutos se cogen en el término.
11ª A la undécima que las especies de frutos que se cogen en los términos de este lugar es, por lo común, trigo, cebada, centeno, avena, yeros y yerba.
12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
12ª A la duodécima que la ordinaria cultura que dan a cada fanega de tierra es romper, binar, terciar, excavar y sallar y con ella la de primera calidad cuando se siembra de trigo produce cuatro fanegas y media, cuando de cebada, siete, cuando de centeno, cinco y cuando de yeros, cuatro y media. La fanega de tierra de segunda calidad produce cuando se siembra de centeno, cuatro fanegas y media y cuando de cebada, seis y la de tercera calidad cuando se siembra de yeros produce tres fanegas y cuando de avena, cinco. La fanega de prado y primera calidad produce cada año un carro y medio de hierba, la de segunda, un carro y cuarta parte de otro y la de tercera un carro. La fanega de huerto y única calidad produce cada año ochenta y ocho reales y la de eras, también de única calidad, fanega y media de trigo.
13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
13ª A la trece que a los árboles que llevan declarados no pueden dar valor por medida de tierra, por cuyo motivo regulan la utilidad anual de cada uno en cuatro maravedís.
14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
14ª A la catorce que el valor ordinario que por lo común tienen los frutos que se cogen en este lugar y sus términos es la fanega de trigo, catorce reales, la de cebada y yeros, siete, la de centeno, diez, la de avena, cinco y el carro de hierba, catorce reales.
15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.
15ª A la quince que los derechos impuestos sobre las tierras de sembradura son décimos y se paga de diez uno los cuales entran en dos horrios (edificación pequeña, cercana a la iglesia, donde se mandaban los diezmos en especie dados a la parroquia), el uno correspondiente a la Iglesia del barrio de San Martín, el otro a la del de San Pedro, cuyo Beneficiado de una y otra iglesia percibe lo correspondiente a su beneficio por no tener unión dichas iglesias y se dividen unos y otros respectivamente en nueve novenos y de ellos recibe tres el Ilmo. Sr. Arzobispo de Burgos, otros tres cada Beneficiado, dos el Rey y uno cada Iglesia. Así mismo se halla en la Jurisdicción de este lugar una ermita, perteneciente al Real Monasterio de Oña, orden de San Benito, y cerca de ella hay catorce fanegas de tierra de sembradura y sus diezmos pertenecen a dicho Real Monasterio y el Concejo de este lugar los tiene en enfiteusis (Cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de un inmueble mediante el pago de una pensión anual al que hace la cesión) y paga anualmente por ellos dos fanegas de trigo y otras tantas de cebada, que es lo mismo que adeudan dichas tierras sin entrar cosa alguna en los horrios de las dos iglesias. También se pagan primicias al Cura Beneficiado de la Iglesia de San Martín y da anualmente cada vecino, viuda y habitante, tenga o no yugada, celemín y medio de trigo y el que tiene dos yuntas paga duplicado y así respectivamente si tiene más.
16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.
16ª A la dieciséis que habiendo visto los libros de Tazmia (libro donde se recoge la cantidad de grano que cada agricultor entregaba para pagar el diezmo) y fábrica de una y otra Iglesia y hecha consideración del importe de diezmos en un quinquenio, se adeudan anualmente en la de San Martín, veintidós fanegas y media de trigo, treinta y tres celemines de cebada y cincuenta y cinco fanegas y media de centeno y de décimos menudos, yeros, avena, crías, lana y dinero, trescientos treinta reales. Y los que se adeudan en la Iglesia de San Pedro son cuatro fanegas y media de trigo, once fanegas de cebada y diecinueve de centeno y de diezmos menudos ciento cuarenta y un reales. Las primicias valen anualmente cinco fanegas y cuatro celemines y medio de trigo.
17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.
17ª A la diecisiete que hay un molino harinero con una rueda y muele a año tres meses con el agua de un arroyo que llaman ¿Fuente Negra?, el cual es propio de María Valtierra, vecina de este lugar, quien le administra por sí y regulan su renta y utilidad anual en cuatro fanegas de trigo y cebada por mitad.
18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.
18ª A la dieciocho que no comprende
19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quien pertenecen.
19ª A la diecinueve que hay cuarenta y ocho colmenas y pertenecen cuatro a Antonio García, tres a Francisco de la Fuente, una a Francisco Arroyo, dos a Francisco García, una a Juan Gutiérrez, tres a Juan de la Fuente, siete a Martín Valtierra, doce a María Valtierra, dos a María Antonia de Boada, dos a Pedro Bujedo, dos a Pedro García, cinco a Santiago Miguel y cuatro a Don José Ortega, Cura Beneficiado en este lugar y regulan la utilidad anual de cada una en tres reales y medio.
20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.
20ª A la veinte que hay treinta y ocho bueyes para las labranzas y labores del campo, treinta vacas para el mismo efecto, veinte vacas de huelgo, veintiséis novillas, treinta y un novillos, cincuenta y cuatro carneros, doscientas quince ovejas, ciento quince corderos y corderas, ciento veintidós cabras, doce yeguas y veinticinco pollinos para las labores del campo y regulan la utilidad anual de cada vaca de huelgo en dieciocho reales, la novilla en ocho, el novillo en catorce, el carnero en tres reales, la oveja en dos y medio, el cordero o cordera en un real, la cabra en tres, la yegua en veintiocho reales y no hacen regulación de las pollinas por servir todas ellas, como llevan expresado, para la granjería del campo.
21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías.
21ª A la veintiuna que este lugar tiene veintiocho vecinos, seis viudas y un habitante.
22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.
22ª A la veintidós que hay treinta y una casas habitables y dos arruinada y sobre el establecimiento no hay carga alguna.
23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.
23ª A la veintitrés que el Concejo de este lugar tiene por suyo propio nueve fanegas de tierra de sembradura y primera calidad, de la segunda, dos fanegas y de la tercera una fanega. De prados y primera calidad un celemín, de la segunda, una fanega y tres celemines y de la tercera trece celemines. De eras, tres celemines y medio y una casa de fragua y la renta anual de éstos asciende a seiscientos veintinueve reales.
24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.
25. Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón
24ª y 25ª A la veinticuatro y veinticinco que no comprenden.
26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.
26ª A la veintiséis que este Concejo paga anualmente de carga perpetua cuatro fanegas de trigo y cebada por mitad al Beneficio del lugar de Ordejón de Arriba perteneciente al Ilmo. Sr. Arzobispo de Burgos, las que recibe el capellán sirviente en él y no saben el motivo y causa de esta Contribución. También paga perpetuamente veinte reales y medio y seis gallinas al Hospital del Rey de dicha Ciudad y tienen noticia proviene de la enajenación del monte que tiene este Concejo y estiman cada gallina a tres reales.
27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.
28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.
27ª y 28ª A la veintisiete y veintiocho que no comprenden (a este lugar).
29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población.
29ª A la veintinueve que hay una taberna, a cargo de Juan González, vecino de este lugar, quien paga al Concejo por sisas y millones, anualmente, cincuenta reales y regulan le queda de utilidad ciento cincuenta reales.
30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.
31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera le puede resultar a cada uno al año.
30ª y 31ª A la treinta y treinta y una que no comprenden (a este lugar).
32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
32ª A la treinta y dos que hay dos arrieros, llamados Francisco de la Fuente y Mateo de Lomas, que cada uno trajina con tres caballerías menores en la conducción de vinos para diferentes lugares y regulan de utilidad anual a cada uno seiscientos reales.
33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.
34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.
33ª y 34ª A la treinta y tres y treinta y cuatro que no comprenden a este pueblo.
35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.
35ª A la treinta y cinco que hay en este lugar los jornaleros del campo siguientes:
José del Moral, le regulan de jornal en cada un día de ciento veinte a dos reales y medio y esta misma cantidad estiman a cada uno de los demás jornaleros.
Manuel Ortega
Santiago Llanillo
Miguel García
Juan Miguel
Bernardo Lomas
Juan Gutiérrez, mayor de sesenta años.
Juan Arnaiz, mayor de sesenta años.
Labradores
Juan Gutiérrez, menor en días, le regulan de jornal en cada un día de los ciento veinte, dos reales y medio, y esto mismo estiman a los labradores siguientes:
Bernardo Moral 
Simón Arnáiz
Manuel Acero 
Francisco Ortega
Manuel Moral, tiene un hijo mayor de dieciocho años llamado Juan que le ocupa en las labores del campo, le regulan de soldada anual ciento cincuenta reales.
Pedro García
Francisco García
Francisco Arroyo
José Arroyo
Juan González
Juan Moral
Juan de la Fuente, tiene un hijo mayor llamado Juan que le ocupa en su granjería, le regulan de soldada cada año ciento veintidós reales.
Juan Llanillo
Juan Arnaiz, menor en edad 
Manuel Martín
Martin Valtierra
Antonio García
Francisco García, mayor de sesenta años. Tiene un hijo mayor llamado Tomás que le ocupa en su granjería, le estiman de soldada, ciento sesenta y cinco reales.
María Antonia de Boada, tiene un hijo mayor, llamado Pedro de la Fuente, que le ocupa en la granjería del campo, gana de soldada ciento setenta y seis reales.
Santiago Miguel
Criados
Juan Sainz, criado para la labranza de José Ortega, gana de soldada ciento setenta y seis reales.
Domingo López, criado para la granjería de Francisco Ortega, gana ciento treinta y siete reales y medio.
José Gómez, criado de la granjería de Martín Valtierra, gana cien reales.
Tomás Martínez, que sirve para la granjería de María Valtierra, gana ciento setenta y seis reales.
Juan Casado, que sirve para la granjería de Juan Miguel, gana ciento cuarenta y tres reales.
Pastores
Pedro Bujedo, pastor del ganado lanar de este lugar, gana de soldada anual veintidós fanegas de trigo y centeno por mitad y cuarenta y cuatro reales en dinero.
Pablo Pérez, pastor de dicho ganado lanío, gana dieciséis fanegas del mismo y treinta y tres reales en dinero.
Francisco de la Fuente, pastor de las vacas, yeguas y cabras, con dos hijos mayores que tiene en su casa, llamados Francisco y Felipe y le sirven para el mismo efecto, gana de soldada anual cuarenta y nueve fanegas y nueve celemines de trigo y centeno por mitad y ciento sesenta y cinco reales en dinero.
36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.
36ª A la treinta y seis que hay dos pobres de solemnidad, llamados Gregorio García y Catalina de Villaizán.
37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.
37ª A la treinta y siete que no comprende.
38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.
38ª A la treinta y ocho que hay un Presbítero Beneficiado de la Iglesia de san Martín que sirve este beneficio y el San Pedro, llamado José Ortega.
39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.
40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen.
39ª y 40ª A la treinta y nueve y cuarenta que no comprenden
Todo lo cual dijeron es la verdad y lo que pueden decir según lo que Dios Nuestro Señor y su experiencia les ha dado entender bajo el juramento que se les ha recibido en que se afirmaron y ratificaron y lo firmaron los que supieron con su merced de que doy fe.
Don Manuel Cantón Salazar y Ortíz, Francisco García, Pedro García, Pedro del Moral.
Ante mi Angel de Ugarte, enmendado: an, Ortíz, entre renglones, y tres celemines de cebada y cincuenta y cinco fanegas, valga.
Es copia de las Respuestas Generales que quedan en la Contaduría a nuestro cargo.
Burgos, diecinueve de agosto de mil setecientos cincuenta y cuatro.
José Antonio de Huidobro                         Pedro Álvarez

 

 

 

 

 

 A) EL CATASTRO DE LA ENSENADA

El Catastro de Ensenada, es el interrogatorio realizado en la Corona de Castilla sobre las características económicas y geográficas de todas sus poblaciones y la información detallada sobre los vecinos, familias, bienes, oficios y rentas. Fue decretada en 1749 por Fernando VI a propuesta de su ministro Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, que promulgó un decreto sin precedentes hasta la fecha, estableciendo que, pueblo por pueblo, casa por casa y finca por finca, se iba a realizar un recuento exhaustivo y riguroso de todas las personas y riquezas del territorio. 
El proceso catastral se inicia con:
Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.
Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.
Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.
Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos a cada una de las cuarenta preguntas de las que consta el cuestionario. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.
El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales.

B) SIGNIFICADO DE ALGUNOS CONCEPTOS CONTENIDOS EN LA DECLARACIÓN CATASTRAL
Para comprender mejor el contenido del documento creo necesario explicar brevemente una serie de conceptos previos que considero básicos:
- CLASES DE SEÑORÍOS
Hay que aclarar que los señoríos nacen a partir de la necesidad de repoblación, según se iban conquistando territorios a los musulmanes. Esta repoblación dio lugar a grandes propiedades, que no tenían por qué significar una unidad territorial.
En Castilla comienzan a establecerse a partir del s. XI, teniendo su máxima expresión en los siglos XIII, XIV y XV, gracias al heredamiento otorgado por los reyes.
El título de Señor poseía autoridad jurisdiccional, esto es; estaban autorizados por el rey para ejercer no sólo su dominio, sino también todo tipo de autoridad, entre la que se contaba la de impartir justicia, conceder premios o castigos, imponer tributos. etc. 
Son cuatro las clases de Señoríos que se contemplan:
1) Señorío de solariego: era el otorgado por el rey a algún noble o personaje importante del reino. En este señorío los vasallos no tenían derechos.
2) Señorío de abadengo: concedido por el Rey a la iglesia o a un monasterio. 
3) Señorío de Behetría; palabra que proviene del latín "Bienfectoría". En ellos, los vasallos podían nombrar a su señor (tras petición al rey y concesión de éste). 
Lugar de behetría era "una población cuyos vecinos tenían derecho a elegir su señor", eligiendo como tal a quien más les favoreciese; el labriego que habita esa población recibe el nombre de Hombre de behetría. 
Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato (el señor ofrecía la protección y la superestructura organizativa, mientras que los labriegos pagaban ciertas prestaciones). Lo más normal es que las behetrías fuesen colectivas, es decir, afectaban a localidades enteras (aunque también hubiese behetrías individuales). 
4) Señorío de realengo: bajo jurisdicción real. Se denominaban Señoríos de realengo, a todas aquellas comarcas, villas y ciudades que no estaban comprendidas en las tres clases anteriormente citadas y, por tanto, dependían directamente de la autoridad real.

2.- TIPOS DE IMPUESTOS
Como acabamos de ver uno de los derechos de los señoríos era el de cobrar impuestos. 
En la corona de Castilla existían en aquel tiempo cuatro entidades con potestad para cobrar impuestos: El estado, la Iglesia, los municipios y, como hemos visto, los señoríos
Los ingresos del Estado se pueden agrupar en tres grandes apartados:
a) Rentas generales o aduanas, son los impuestos que se cobraban a la entrada y salida de las mercancías en la Corona de Castilla.
b) Rentas de monopolios o estancos (papel sellado, tabaco, sal), algunos de los cuales existen actualmente.
c) Rentas provinciales, ingresos que percibía la monarquía, cobrando diversos impuestos que básicamente eran: 
- las alcabalas, es decir, el pago de un porcentaje del 10%, por parte del vendedor, sobre los productos vendidos. 
- los millones, servicio monetario prestado de forma “voluntaria” por el Reino al monarca. Tuvo su origen como consecuencia del desastre de la Gran Armada. 
- los cientos, o uno por ciento, eran, básicamente recargos sobre el impuesto de las alcabalas, que ayudaban a complementar la recaudación necesaria.
- sisas, impuesto indirecto que consistía en descontar, en el momento de la compra, una cantidad en el peso de ciertos productos (pan, carne, vino, harina). Como gravaba bienes de primera necesidad era muy impopular. 
- las tercias reales, impuesto que pagaba la Iglesia al Rey consistente en dos novenos de los diezmos eclesiásticos recaudados por la misma. 
- utensilios: impuesto que se creó con el objeto de obtener fondos para los gastos de cama, luz, aceite, leña, vinagre y sal que causaba el alojamiento de las tropas en los pueblos. 
Estos impuestos eran mal vistos no sólo por gravosos sino también por injustos ya que recaían sobre el pueblo llano, llamado estado general, pues los nobles y clérigos al disponer de cosechas propias no acudían a los puestos público donde se cobraban los impuestos. El proyecto de la Ensenada era acabar con ellos y sustituirlos por el Impuesto de Única Contribución, proporcional a la riqueza da cada uno, conocida mediante el Catastro.
Los ingresos de la Iglesia se realizaban fundamentalmente mediante:
- los diezmos, gravamen consistente en entregar en especie la décima parte de la cosecha (cereales, legumbres, carnes, huevos, cera miel, lana, queso, aceite…) que entregaban todos los agricultores. Este impuesto era de obligado cumplimiento para toda la población: nobles y estado general.
- las primicias, consistían en donar al clero local los primeros frutos del campo. Las primicias variaban en su cantidad de una localidad a otra e incluso era una cantidad fija con independencia de la cosecha obtenida siendo, por tanto, menos equitativo que el diezmo.
- la iglesia también percibía de la Corona una tercera parte de las tercias reales para el mantenimiento de las fábricas (edificios) de las iglesias.
Los municipios hacían frente a sus gastos mediante recursos propios, originados por la recaudación de tributos de ámbito local y por los ingresos generados por la explotación de los llamados bienes propios o privativos que eran el conjunto de bienes propiedad del municipio y que éste arrendaba de forma periódica. Estos bienes podían ser tierras de labor, pastos, molinos, mesones, tiendas, …
En cuanto a los señoríos los ingresos procedías de las prestaciones de los hombres de Behetría. 
Normalmente las prestaciones de los Hombres de Behetría podían ser:
a).-Prestaciones debidas al señor:
-Infurción: Impuesto individual pagado por cada campesino al señor de las Behetrías. La infurción no es exclusiva de las behetrías, que es un impuesto pagado en cualquier tipo de señorío feudal.
- Yantar: Derecho del señor y su séquito de albergarse, durante el viaje por su feudo, en casa de cualquiera de sus vasallos, comer en ella y exigir que sus monturas recibiesen alimentos. En principio, el impuesto era eventual y se pagaba en especie, pero con el tiempo pasó a pagarse en moneda.
- Sernas: Era la obligación que tenía cualquier campesino acogido a un régimen señorial, de trabajar las tierras del señor (además de las suyas propias). Así, pues, las sernas no son exclusivas de las behetrías, se dan también en zonas feudales de abadengo y solariego.
b).-Prestaciones debidas al Rey:
- Servicio: son los impuestos que el rey solicitaba a sus súbditos para hacer frente a gastos extraordinarios, por ejemplo, guerras u otros episodios excepcionales. Previamente a su cobro, el rey necesitaba la aprobación de las Cortes. Aunque se trataba de un impuesto extraordinario, con el tiempo acabaron siendo un pago habitual.
- Monedas: Otro impuesto extraordinario previamente autorizado por las Cortes, con la diferencia de que éste era periódico y se pagaba cada siete años.
- Fonsadera: Es una especie de rescate que paga el campesino a cambio de no acudir al fonsado, es decir, de no ser alistado en las levas del rey en caso de guerra.
- Martiniega: Son las rentas habituales pagadas en la festividad de San Martín.

3.- CLASES SOCIALES EN LA EDAD MODERNA 
a) La nobleza: En la cúspide social, la nobleza aparece como una clase cerrada, con múltiples y variados privilegios como la inmunidad tributaria y la exención de los servicios y prestaciones personales. 
La nobleza, de sangre o de privilegios, se articuló en tres grandes niveles: grandes y títulos, caballeros y simples hidalgos.
- Grandes de España: es la máxima dignidad después de los Infantes o hijos del Rey. Son Grandes de España los hijos de los Infantes.
- Títulos: duques, marqueses y condes.
- Caballeros: Los caballeros fueron una especie de clase media nobiliaria. Ejercieron un gran poder en el ámbito local y fueron a menudo dueños de propiedades. El caballero era necesariamente un feudal que con frecuencia pertenecía a una orden de caballería
- Hidalgos: los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas. 
b) El clero: Prelados y cabildos (conjunto de sacerdotes que asisten al prelado) formaron el estrato superior de la Iglesia española. Por lo general procedían de familias nobles. Propuestos por el rey y nombrados por Roma, solían ocupar de entrada una diócesis pobre, para ascender mediante frecuentes traslados a otras más ventajosas.
El bajo clero a su vez, daba cabida a curas párrocos, beneficiados y capellanes. 
El clero disfrutó de exención fiscal y tuvo jurisdicción propia. Los ingresos más importantes de la Iglesia procedían de sus propiedades y del diezmo.
c) Clases medias: El sector intermedio estuvo compuesto por agricultores acomodados y por la burguesía urbana. 
En el mundo rural castellano surgió una clara diferenciación entre dos categorías de campesinos: los llamados labradores, o gentes que están al frente de explotaciones grandes y pequeñas, y aquellos otros trabajadores que nada poseen y viven de su trabajo.
La clase media urbana está representada por comerciantes y mercaderes, por letrados y funcionarios de una burocracia en auge y por quienes ejercen las distintas profesiones liberales.
d) Pueblo llano: Formado por los jornaleros, campesinos sin tierras propias, pequeños comerciantes, artesanos de menor poder adquisitivo. 
A estas dos últimas clases sociales se les llama también pecheros por su obligación de pagar tributos o “pechar”.

 

 

4.- DELIMITACIÓN DE LOS TERRENOS DE UN LUGAR
Para definir los límites del terreno perteneciente a un lugar no se empleaban los puntos cardinales como hoy en día sino los nombres de los vientos predominantes en el lugar. Así en nuestra zona se empleaban las denominaciones de Cierzo (Norte), Ábrego (Sur),Solano (Este) y Regañón (Oeste).

5.- SISTEMA MONETARIO
Teniendo en cuenta que en la época que nos ocupa, mediados del s. XVIII, el vellón era una moneda acuñada de plata o cobre en proporciones variables, el sistema monetario estaba formado por las siguientes monedas:
- Real de vellón. Moneda equivalente en la época a 34 maravedís. 
- Maravedí: Moneda equivalente a la trigésima cuarta parte del real de vellón. Aunque hubo maravedíes de oro o plata, en la época del Catastro eran de cobre; su escaso valor hacía de él más unidad de cuenta que otra cosa.
- Escudo: Moneda que recibía su nombre por tener grabado el escudo del príncipe soberano. En la Corona de Castilla, en el siglo XVIII, había escudos de plata y de vellón. “El de plata tiene un valor de ocho reales de plata antigua, y es lo mismo que un real de a ocho de dicha plata, y el de vellón tiene el valor de diez reales de vellón”.
- Ducado: Moneda no efectiva, utilizada en el comercio y contratos, que equivale a 375 maravedíes de plata.

6.- UNIDADES DE MEDIDA
a) Capacidad
- Fanega: medida de capacidad para áridos que en Castilla, tiene 2 cuartos o 12 celemines. Equivale a 55,5 Litros. También se una la media fanega.
- Celemín: doceava parte de la fanega, medida de capacidad equivalente a 4,625 litros Un celemín tiene 4 cuartillos.
- Almud: en general equivale al celemín, aunque en algunas zonas de Castilla correspondía a media fanega.
- Arroba: como unidad de capacidad, equivale a un cántaro o cántara y se subdivide en 8 azumbres, 16 medios azumbre o en 32 quartillos, 
- Cántara: medida de capacidad para el vino. Equivale a 16,13 litros
- Azumbre: equivale a 1/8 de arroba. Era la medida típica de la miel y la cera.
- Carga: medida de capacidad de áridos. Una carga equivale a 4 fanegas. Una fanega tiene 2 cuartos ó 12 celemines.
- Costal: medida de capacidad de áridos. Un costal tiene 4 cuartos o 2 fanegas o media carga. El costal era el envase para el transporte de grano.
- Escriño: unidad de medida del maíz. La hacen equivalente a 1,5 celemines, de manera que 1 fanega de grano equivaldría a 8 escriños.
a) Peso
- Arroba: como unidad de peso, equivale a 1/4 de quintal o a 25 libras de 16 onzas cada una. Equivale a 11,5023 kilogramos.
- Quintal: equivale a 4 arrobas
- Libra: medida de peso, variable según las regiones, equivalente 1/25 de arroba o a 16 onzas o 4 cuarterones o 460 gramos.
- Cuarterón: cuarta parte de la libra
- Onza: medida de peso que tiene 16 adarmes y equivale a 1/16 de libra ó 28,7 gramos
- Adarme: equivale a 1,79 gr
- Costal: su peso equivalente de trigo es aproximadamente 85 Kg. El costal era el envase para el transporte de grano
b) Longitud
- Estadal: medida de longitud equivalente a 4 varas castellanas o 12 pies castellanos. Un estadal tiene 3,343 metros.
- Vara Castellana: unidad de longitud que tiene 3 pies o 0,8359 metros.
- Pie: equivale a 27,8 cm
- Legua Castellana: medida de longitud que equivale a 20.000 pies o 6.666 varas y dos tercios, o también a 5.572,7 metros.
- Palo: medida de longitud también llamado estadal. Un palo tiene 3,5 varas castellanas. Variable según las zonas o provincias.
c) Superficie
- Fanega de tierra: medida de superficie que en Castilla tiene 576 estadales cuadrados, es decir la de un cuadrado de 24 estadales de lado, siendo el estadal una unidad de longitud igual a 4 varas o a 12 pies castellanos. Equivale a 64,596 áreas.
La “fanega de sembradura” o “fanega de puño” es el espacio de tierra que se siembra con una fanega de trigo. Una fanega de sembradura tiene de superficie 400 palos en cuadro. Un palo en cuadro tiene 12,25 varas castellanas cuadradas. Estas cifras varían según la calidad del terreno que se siembra y según las distintas regiones de España. 
- Celemín: doceava parte de la fanega de superficie equivalente a 537 metros cuadrados. Un celemín tiene 4 cuartillos
- Carro (de hierba): Puede definirse esta medida como la cantidad de terreno de la que se obtiene un carro, ya sea de mies o de hierba, de tal modo que una hectárea equivale a aproximadamente 56 carros o a 231 varas cuadradas. Siendo el carro más habitual el de 179 m². 
Aunque es una medida utilizada actualmente en Cantabria la incluyo aquí porque en el Catastro de los Hordejones se hace referencia a ella.
La variabilidad era enorme, por lo que el Catastro constituye una fuente sin par para el estudio de las antiguas medidas agrarias.
El sistema métrico decimal no se adoptaría legalmente hasta 1801 y efectivamente hasta bien avanzado el siglo XIX, e incluso hasta el XX en algunos lugares.

CATASTRO DE LA ENSENADA EN LOS ORDEJONES (1.752)


LUGAR DE LOS HORDEJONES
En la casa de Concejo de este lugar de los Hordejones a los dichos veinticuatro de noviembre de mil setecientos cincuenta y dos, ante el expresado señor subdelegado y de mi el escribano, comparecieron los citados Juan Fernández, Rafael Martín, Alonso Villaizán y Agustín Andrés como tales Justicia y Ayuntamiento de este pueblo con los mencionados Matías Miguel, Manuel Andrés, Miguel Martín y Pedro Martín como tales Peritos y de todos y cada uno presente Don Francisco Martín, Cura Beneficiado más antiguo de este lugar, dicho señor subdelegado por testimonio de mí el escribano recibió juramento por Dios nuestro señor y a una señal de cruz en forma y habiéndole hecho como se requiere bajo de él ofrecieron decir verdad de lo que supiesen y les fuere preguntado y habiéndolo sido por el expreso de las preguntas que incluye el interrogatorio que va por principio a cada de ellas respondieron lo siguiente:
1. Cómo se llama la población.
1ª A la primera pregunta dijeron que esta población que se compone de dos barrios titulados Santa María y San Juan se llama el lugar de los Ordejones.
2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.
2ª A la segunda pregunta dijeron que este pueblo y sus vecinos están sujetos a la Jurisdicción ordinaria que en la villa de Villadiego ejerce el Alcalde mayor que en ella pone el Excmo. Señor Duque de Frías, sin que por esta razón se le satisfagan a dicho su Alcalde Mayor derechos algunos y saben muy bien que los tributos reales los satisfacen en las Arcas reales de la ciudad de Burgos.
3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
3ª A la tercera pregunta dijeron que este lugar y sus dos barrios pueden ocupar de terreno desde el cierzo al ábrego un cuarto de legua y desde el solano al regañón poco más de una legua y todo en circunferencia como dos leguas y media para cuya transitación hacen juicio son necesarias cuatro horas atendiendo a que parte del término se compone de cuestas y peñas. Son sus confrontaciones por cierzo con lugar de San Martín y Foncaliente, por regañón con el de los lugares de Villa Martín, Fonteodra y Umada, por ábrego con el de Congosto y Rioparaíso y por el solano con el de Villanueva y los Barrios cuya figura es la del margen. (no aparece dicha figura en el documento microfilmado)
4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.
4ª A la cuarta pregunta dijeron que el término de este pueblo comprende tierras de regadío y secano para grano y no para hortaliza, prados, pastos, aun que cortar, y un pedazo de matorral de leña corta de robles, eras para trillar mieses y no montes ni bosques, ninguna tierra produce dos frutos al año ni aún uno y así las tierras de regadío son de tres calidades: la primera produce anualmente, la segunda da dos frutos en dos años y descansa el tercero y la tercera da un fruto al año y descansa otro. Las tierras de primera calidad de secano producen tres años continuos y descansan el cuarto, las de segunda y tercera, un año sí y otro no, los prados producen anualmente.
5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
5ª A la quinta pregunta dijeron que las especies de tierras referidas las entienden por buenas, medianas e inferiores, esto es, de primera, segunda y tercera calidad, los prados mediante que se miden por lo mismo que producen los entienden por de única calidad.
6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, viñedos, etc.
7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.
8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren.
6ª 7ª y 8ª A la sexta, séptima y octava preguntas dijeron que en este pueblo y su término no hay más plantío que el mandado hacer de orden de su Majestad (que Dios guarde), olmos, sauces y chopos y algunos árboles de estas especies plantadas en las márgenes de tierras y prados, sin orden ni disposición de fila y algunos frutales en los huertos como son perales, manzanos y ciruelos. 
9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos fanegas, celemines, carros de hierba, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.
9ª A la novena pregunta dijeron que en este pueblo para el reconocimiento de las tierras y prados que hay en su término no usan de más medida que la de por fanegas y carros de hierba sin que les sea dable decir los pasos o varas castellanas de que deba componerse cada medida de las referidas, por no ser práctica en este pueblo y hallarse las tierras en parajes donde necesitan más simiente, unas más que otras. Y en la fanega de regadío de primera calidad se acostumbra sembrar dos fanegas y media de linaza un año, otro una fanega de trigo, y otro una fanega de cebada. En la segunda calidad se siembra cuatro años con dos de hueco, en esta forma, los dos continuos uno con dos fanegas y media de linaza y otro con una fanega de trigo, huelga y se vuelven a sembrar con dos fanegas y media de linaza y otro con una fanega de centeno, huelga y de este respecto se acostumbra sembrar. La de tercera calidad un año con dos fanegas y media de linaza, descansa y el siguiente año con una fanega de centeno. La fanega de secano de primera calidad se siembra con una fanega de trigo, las de segunda y tercera calidad se siembran con una fanega de trigo un año, descansan, se vuelven a sembrar con otra fanega de centeno, descansan y de este respecto continúan, que son los únicos granos que ordinariamente se siembran en dichas tierras porque aunque tal cual vecino suele sembrar en ellas yeros o legumbres es por antojo o accidental.
10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
10ª A la décima pregunta dijeron les parece que el término de este lugar podrá comprender como seis fanegas de regadío de primera calidad, ocho de segunda y nueve de tercera, veinticuatro fanegas de secano de primera calidad, doscientas cuarenta de segunda y quinientas treinta de tercera, siete fanegas de eras para trillar mieses y como trescientos diez carros de hierba. 
11. Qué especies de frutos se cogen en el término.
11ª A la pregunta once dijeron que el término de este pueblo produce, trigo, cebada, centeno, avena, yeros, legumbres, lino, queso, corderos, lana, cera y miel.
12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
12ª A la pregunta doce dijeron que la fanega de tierra de regadío de primera calidad produce al año de lino setenta y cinco mañas, el de trigo, seis fanegas, el de cebada, siete. La de segunda calidad, los años de lino, setenta mañas, el de trigo, cinco fanegas y el de centeno, otras cinco. La de tercera calidad, el año de lino, sesenta mañas, el de centeno cinco fanegas. La de primera calidad de secano, seis fanegas de trigo, la de segunda calidad, el año de trigo, cuatro fanegas y el de centeno, otras cuatro y la de tercera calidad, el año de trigo, dos fanegas y media, el de centeno, tres. El prado que se dice de cabida de un carro de hierba que es lo mismo que produce le regulan en dieciséis reales y la fanega de eras para trillar mieses en cuatro reales y la de matorral, dos reales. Las medidas de los huertos los regulan al respecto que las tierras de regadío de primera calidad, sin incluir el fruto de los árboles.
13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
13ª A la pregunta trece dijeron que los olmos y demás árboles infructíferos que hay en este pueblo se suelen desmochar de cinco en cinco años y, repartido el fruto entre ellos, consideran por prudente regulación a cada uno de dichos árboles al año, a cuatro maravedís y cada uno de los fructíferos, como son perales, manzanos, ciruelos y de otra cualquiera especie a real.
14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
14ª A la pregunta catorce dijeron regulan igualmente de valor un año con otra la fanega de trigo y legumbres a catorce reales, la de cebada y yeros a siete, la de centeno a nueve, la de avena a cuatro, la maña de lino con grana que es la forma que se diezma y vende a treinta maravedís, un cordero, seis reales, la libra de lana a real, la de queso a veinte maravedís, la de cera a siete reales y la de miel a real. 
15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.
15ª A la pregunta quince dijeron que sobre los frutos que produce el término de este pueblo se hallan impuestos los derechos de primicias que perciben los curas beneficiados de ambos barrios y los de diezmos que también perciben. Por lo respectivo al barrio de Santa María de nueve partes que hacen, tres el Ilmo. Sr. Arzobispo de este Arzobispado de Burgos, tres el Beneficiado de su Iglesia Parroquial, una la fábrica de ella y las dos restantes la Real Hacienda y por lo que mira a los que se adeudan en el barrio de San Juan que se hacen nueve partes percibe dicho Ilmo. Sr. Arzobispo las ocho y la restante la fábrica de su Iglesia Parroquial pero con la circunstancia de que antes de partirse dichos diezmos se saca del todo de ellos ocho fanegas de trigo para el Capellán servidor de esta Iglesia y dos fanegas de pan mediado de trigo y cebada por razón de ¿? para la fábrica de ella y su barrio de San Juan. 
16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.
16ª A la pregunta dieciséis dijeron que reputados los derechos de Primicias en un quinquenio les parece podrán ascender al año por lo que mira a la Iglesia Parroquial del barrio de Santa María a dieciséis celemines de pan mediado trigo y cebada y seis reales en dinero, y por lo respectivo a las que se pagan en la Iglesia del Barrio de San Juan, podrán importar dos fanegas de pan mediado, trigo y cebada, y cuatro reales en dinero, y los de diezmos de esta Iglesia para la percepción de sus interesados, cincuenta fanegas de trigo, setenta de centeno, cuarenta de cebada, tres fanegas de avena, otras tantas de legumbres, lo mismo de yeros, cuarenta mañas de lino, cincuenta corderos, cincuenta libras de lana, setenta libras de queso, doce libras de cera y como treinta reales en dinero, y los derechos de diezmos que se satisfacen en dicha Iglesia Parroquial del Barrio de Santa María tienen formal duda podrán ascender al año para todos los interesados a treinta fanegas de trigo, otras tantas de cebada, cuarenta de centeno, fanega y media de legumbres, tres de yeros, seis de avena, noventa mañas de lino, treinta corderos, ciento veinte libras de lana, cuarenta de queso, una libra de cera, ocho de miel y en dinero por razón de tabla diezmos ¿? y otras cosas a noventa reales sin que puedan asegurar la cantidad en que dicho Ilmo. Sr. Arzobispo de Burgos suele arrendar las partes de diezmos por ser los arrendatarios de fuera del pueblo y las respectivas a los demás interesados no es costumbre arrendarse.
17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.
17ª A la pregunta diecisiete dijeron que de los artefactos que expresa sólo hay dos molinos harineros de una muela cada uno situados sobre el arroyo que llaman Fuentevieja, a la distancia de medio cuarto de legua, pertenecen a Matías Miguel y Ángela Cuesta, viuda, vecinos de este pueblo y porque sólo muelen menos que la tercera parte del año les regulan de producto y utilidad del dicho Matías Miguel doce fanegas de pan mediado trigo y cebada y centeno y al de la dicha Ángela Cuesta, nueve fanegas de dicho pan, en inteligencia que dichos molinos se administran por los citados sus dueños. También hay un batán con cuatro mazos, situado sobre dicho arroyo de Fuentevieja, a un cuarto de legua, pertenece al Común de este pueblo a quien le vale por razón de renta al año trescientos reales de vellón, que les paga al presente Narciso Cuesta vecino de él, a quien le regulan de utilidad cien maravedís anuales en la inteligencia que la regulación de molinos se entiende por mitad producto y utilidad.
18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.
18ª A la pregunta dieciocho dicen que en este pueblo se saca esquilmo del ganado de lana, del de cabras, del vacuno y de yeguas destinadas a la cría y la utilidad que se regula a cada una y número que hay de cada especie es el siguiente:
Hay en el Barrio de San Juan mil cincuenta cabezas de ganado lanar y cabrío y en el de Santa María, quinientas cincuenta, regulan de utilidad a cada una dos reales de vellón al año. Hay en dicho barrio de San Juan veintidós yeguas y en el de Santa María, quince, y regulan de utilidad a cada una al año veinticuatro reales de vellón.
Hay en el citado barrio de San Juan ochenta y cuatro cabezas vacunas y en el de Santa María, setenta y dos, regulan de utilidad a cada una diez reales de vellón.
A cuyo respecto se entienden las que hubiese en aparcería, esto es la mitad para el dueño y la mitad para el aparcero.
19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quien pertenecen.
19ª A la pregunta diecinueve dijeron que en este pueblo y su término hay doscientos veintidós pies de colmenas, propias de Matías Miguel, ciento veinticuatro, de Juan Martínez Iglesias, diez, de Alonso Villahizán, siete, de Francisco Martínez Villahizán, ocho, de Francisco Martínez Rodríguez, ocho, de Benito González, catorce, de José Cuesta, tres, de María Villahizán, seis, de Matías Martínez, dos, de Pedro Martínez Miguel, veintiuna, de Juan Fernández, once, de Miguel Martínez, menor, seis, de Rafael Martínez, una, y la restante de Diego Cueva y regulan de utilidad a cada una al año, tres reales de vellón.
20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.
20ª A la pregunta veinte dijeron que su expreso no corresponde a este pueblo.
21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías. 
21ª A la pregunta veintiuna dijeron que este pueblo se compone de cincuenta y seis vecinos y medio, los veinticuatro y medio moradores en el barrio de Santa María y los treinta y dos restantes en el barrio de San Juan y que no hay casas de campo ni alquerías.
22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.
22ª A la pregunta veintidós dijeron que en este pueblo y su barrio de Santa María habrá veinte casas habitables, dos inhabitables y cuatro arruinadas y en el barrio de San Juan, treinta casas habitables, dos inhabitables y una arruinada y que tienen noticia que aunque no con nombre de Señorío se pagan anualmente por el Común de este pueblo al vizconde de Amaya, novecientos maravedís y siete fanegas y media de cebada por foro perpetuo con nombre de Humazgo por razón de estas casas.
23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.
23ª A la pregunta veintitrés dijeron que el Común de este pueblo no tiene más propios que diferentes heredades, prados, fraguas, eras para trillar mieses y un matorral de leña corta de roble, que todo ello constaría con expresión del memorial que ha dado a que se remiten y su producto saldrá por la consideración que queda hecha y que dan el testimonio que se le pide.
24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.
24ª A la pregunta veinticuatro dijeron que en este pueblo no se disfruta sisa, arbitrio, ni otra cosa fuera de las Contribuciones Reales y Provinciales correspondientes a Su Majestad (que Dios guarde).
25. Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón. 
25ª A la pregunta veinticinco dijeron que de los propios del Común de este pueblo se satisfacen anualmente ciento treinta y dos reales que se gastan entre sus vecinos los días de Pascua y hacenderas de Concejo, ciento treinta reales que en cada barrio se gastan en la composición de fuentes, caminos, calzada y pontones, ocho fanegas de cebada que anualmente se pagan de salario al médico que asiste a los enfermos en sus enfermedades, dos fanegas de trigo del escribano que asiste a las diligencias que ocurren al Concejo, tres fanegas de trigo a la persona que toca las campanas a nublado, sesenta y dos reales a los Beneficiados de este lugar por razón de memorias, conjuros y poner Cruces, no tienen memoria de si a nombre de dicho Común se satisfacen otras cantidades, remítense al citado testimonio y memoria de propios por donde constará con más individualidad.
26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.
26ª A la pregunta veintiséis dijeron les consta también que de los propios de este Común se satisfacen anualmente siete fanegas y media de cebada y novecientos maravedís en dinero al vizconde de Amaya, con el nombre de humazgo o a foro perpetuo, cuarenta maravedís al hospital del Rey, cerca de la ciudad de Burgos, por razón de martiniega, sesenta y seis reales del redito de un Censo redimible de dos mil doscientos reales de principal a favor del Convento de San Miguel de los Ángeles de la villa de Villadiego, cuarenta y dos reales del rédito de otro Censo redimible de mil cuatrocientos reales de principal a favor de Juana Monedero, vecina de la villa de Amaya, dieciocho reales, del rédito de otro Censo redimible de seiscientos reales de principal a favor de Manuel de Hinojal vecino del lugar de Valtierra de Riopisuerga sin que se sepa ni tengan noticia de la razón por la que se impusieron, remitense a dicho memorial de propios y testimonio por donde constará con más expresión.
27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.
27ª A la pregunta veintisiete dijeron saber que de la misma forma se satisfacen a nombre del Común de este pueblo en Arcas Reales de la Ciudad de Burgos, seiscientos cinco reales y trece maravedís por razón de cientos, por el de millones, quinientos treinta y siete reales, por el de alcabalas, ochocientos cuarenta y tres reales y veintisiete maravedís, por el de Servicio Real, ciento sesenta reales y por el de utensilios, cincuenta y dos reales.
28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.
28ª A la pregunta veintiocho dijeron no comprende su expreso a este pueblo.
29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población.
29ª A la pregunta veintinueve dijeron que en este pueblo hay dos tabernas de vino de acarreo, una en cada barrio, las que por ser tan poco el consumo que en ellas hay y no hay quien las sirva andan por adra entre los vecinos a quienes les resulta más pérdida que ganancia.
30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.
31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera el puede resultar a cada uno al año.
30ª y 31ª A las preguntas treinta y treinta y una dijeron que sus expresos no comprenden a este pueblo.
32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
32ª A la pregunta treinta y dos dijeron que de los ejercicios que expresa sólo hay en este pueblo un arriero que lo es Juan Martínez, mayor, vecino de él y morador en el barrio de San Juan a quien, con seis caballerías menores y una mayor, regulan de utilidad al año, mil quinientos reales de vellón.
33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.
33ª A la pregunta treinta y tres dijeron que de las artes que expresa sólo hay en este pueblo dos que lo son don Jacinto Fernández y Felipe Cueva, vecino y natural de él, a quienes regulan de utilidad a cada uno al año, cuatrocientos cincuenta reales de vellón por los ciento ochenta días que al menos trabajan en él al respecto de dos reales y medio en cada uno.
También hay cinco cardadores que lo son Nicolás Amo, Narciso Cuesta, Juan Manuel Iglesias, José Pérez y Juan Cueva, hijo de Anastasia Pérez, a quienes regulan de utilidad a cada uno al año, trescientos sesenta reales de vellón, al respecto de dos reales por día de los dichos ciento ochenta que al menos trabajan en él.
Así mismo hay en este pueblo cinco tejedores que lo son José Sancho, José Hernando, José Cuesta, Martín Miguel y Andrés de Pereda, y regulan de utilidad al año a cada uno de los susodichos en esta forma: a los citados Andrés de Pereda a tres reales de vellón en cada día de ciento ochenta que a lo menos trabaja al año, a José Hernando, Martín Miguel y José Sancho a dos reales de vellón en cada día de los ciento ochenta y al citado José Cuesta real y medio por día de los mismos ciento ochenta. Y tres pastores que lo son Francisco Bujedo, Pedro Lara y Baltasar García, el primero del ganado lanar y cabrío quien con un hijo mayor de dicho oficio gana al año de soldada cuarenta y cuatro fanegas de pan mediado, trigo y centeno y cien maravedís en dinero. El segundo lo es del ganado mayor y gana de soldada al año dieciocho fanegas de pan mediado trigo y centeno. Y el tercero del ganado vacuno y gana de soldada al año veintiuna fanegas de pan mediado trigo y centeno.
34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.
34ª A la pregunta treinta y cuatro dijeron que su expreso no comprende a este pueblo.
35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.
35ª A la pregunta treinta y cinco dijeron que en este pueblo hay cuatro jornaleros que lo son Domingo Martínez, Francisco Martínez, Juan Martínez, Pedro de la Hera, a cada uno de los cuales regulan de jornal diario de ciento veinte que a lo menos trabajan cada uno al año dos reales de vellón.
36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.
37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.
36ª y 37ª A las preguntas treinta y seis y treinta y siete dijeron que su expresión no comprende a este pueblo.
38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.
38ª A la pregunta treinta y ocho dijeron que en este pueblo no hay más clérigos que el dicho Don Francisco Martínez, Beneficiado en el barrio de Santa María y en el de San Juan don Santiago Rodríguez,
39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.
40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen.
39ª y 40ª A las preguntas treinta y nueve y cuarenta dijeron que sus expresos no comprenden a este pueblo.
En conformidad de órdenes de la Real Junta de Única Contribución y en especial la de tres de marzo pasado de este año fueron preguntados por el número de labradores meros que hay en el pueblo, aptos y sólitos al trabajo, cuántos mozos y cuántos criados de servicio y qué soldada ganan y cuántos hijos de familia mayores de dieciocho años y que soldada ganarían si sirviesen dijeron hay los siguientes:
Labradores
Antonio Villahizán, trabaja por sí.
Alonso Villahizán, por sí.
Alonso Martínez, por sí. 
Ángela Cuesta, tiene un criado mayor para la labranza.
Agustín Andrés, por sí.
Benito González, por sí.
Domingo Villahizán, por sí.
Diego Cueva, por sí.
Eugenia Iglesias, tiene un hijo mayor para la labranza.
Francisco Martín, mayor, no trabaja, tiene dos criados mayores para las labranzas.
Francisco Martín, menor, trabaja por sí y un hijo mayor para la labranza.
Francisco Martínez, no trabaja, tiene un criado mayor para la labranza.
Francisco Villahizán, por sí.
Francisco González, por sí.
Gaspar Gonzáles, por sí.
Juan Pérez, por sí.
Juan Martínez, menor, por sí.
Juan de Villahizán, por sí.
Juan Fernández, por sí.
Juan Ruiz, por sí.
Matías Miguel, por sí. Un hijo y un criado mayores para las labranzas.
Manuel Andrés, por sí.
Matías Martínez, por sí.
Miguel Martínez, por sí y un criado mayor para la labranza.
Miguel Martínez, por sí y un hijo mayor para la labranza.
Manuel Martínez, por sí.
Manuel Iglesias, por sí.
María Herrero, tiene un hijo mayor para la labranza.
Manuela Boada, tiene un hijo mayor para la labranza.
Pedro Martínez, por sí.
Pedro Martínez Fernández, por sí
Pedro Ruiz, por sí.
Pedro Villahizán, por sí.
Pedro Cueva, por sí.
Rafael Martínez, por sí.
Santiago Cueva, por sí.
De que resulta haber en este pueblo treinta labradores aptos y sólitos que sólo trabajan en sus labranzas, seis criados y seis hijos mayores. A cada uno de dichos labradores regulan de jornal por cada día de ciento veinte, que a lo menos se trabaja al año, dos reales de vellón. A los dichos hijos mayores por razón de soldada, ciento cincuenta reales a cada uno, que es lo que pudieran ganar si sirviesen y a los dichos criados mayores no consideran el importe de soldada por ignorar a punto fijo la cantidad en que se hayan ajustado. Por esa razón se remiten a los respectivos memoriales por donde constará con toda individualidad.
Con lo que se dio fin a dicho interrogatorio y todos los concurrentes unánimes y conformes habiéndoseles leído las cuarenta preguntas que incluye, con sus respectivas respuestas, dijeron que en cuanto llevan expuesto es la verdad y lo que saben y pueden decir de propia ciencia y por prudente y ajustada regulación sin cosa en contrario para el Juramento que tienen interpuesto ante dicho Sr. Subdelegado, en que se afirmaron, ratificaron y firmaron los que supieron junto con su merced, y por los que dijeron no saber firmar, un testigo a su ruego. Y en fe de ello, yo el escribano D. Bernardo Sánchez de Cos.
Agustín Andrés, Matías Miguel, Pedro Martínez. Por testigo Félix Facundo de Santa Cruz.
Ante mí Jacinto Álvarez, 
Enmendado: diego: valga
Copia del original que queda en la Contaduría de mi cargo.
Burgos, primero de agosto de mil setecientos cincuenta y cuatro.
José Antonio de Huidobro                                   Pedro Álvarez

 

 

 

A) EL CATASTRO DE LA ENSENADA

El Catastro de Ensenada, es el interrogatorio realizado en la Corona de Castilla sobre las características económicas y geográficas de todas sus poblaciones y la información detallada sobre los vecinos, familias, bienes, oficios y rentas. Fue decretada en 1749 por Fernando VI a propuesta de su ministro Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, que promulgó un decreto sin precedentes hasta la fecha, estableciendo que, pueblo por pueblo, casa por casa y finca por finca, se iba a realizar un recuento exhaustivo y riguroso de todas las personas y riquezas del territorio. 
El proceso catastral se inicia con:
Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.
Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.
Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.
Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos a cada una de las cuarenta preguntas de las que consta el cuestionario. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.
El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales.

B)SIGNIFICADO DE ALGUNOS CONCEPTOS CONTENIDOS EN LA DECLARACIÓN CATASTRAL
Para comprender mejor el contenido del documento creo necesario explicar brevemente una serie de conceptos previos que considero básicos:

1.- CLASES DE SEÑORÍOS
Hay que aclarar que los señoríos nacen a partir de la necesidad de repoblación, según se iban conquistando territorios a los musulmanes. Esta repoblación dio lugar a grandes propiedades, que no tenían por qué significar una unidad territorial.
En Castilla comienzan a establecerse a partir del s. XI, teniendo su máxima expresión en los siglos XIII, XIV y XV, gracias al heredamiento otorgado por los reyes.
El título de Señor poseía autoridad jurisdiccional, esto es; estaban autorizados por el rey para ejercer no sólo su dominio, sino también todo tipo de autoridad, entre la que se contaba la de impartir justicia, conceder premios o castigos, imponer tributos. etc. 
Son cuatro las clases de Señoríos que se contemplan:
1) Señorío de solariego: era el otorgado por el rey a algún noble o personaje importante del reino. En este señorío los vasallos no tenían derechos.
2) Señorío de abadengo: concedido por el Rey a la iglesia o a un monasterio. 
3) Señorío de Behetría; palabra que proviene del latín "Bienfectoría". En ellos, los vasallos podían nombrar a su señor (tras petición al rey y concesión de éste).
Lugar de behetría era "una población cuyos vecinos tenían derecho a elegir su señor", eligiendo como tal a quien más les favoreciese; el labriego que habita esa población recibe el nombre de Hombre de behetría. 
Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato (el señor ofrecía la protección y la superestructura organizativa, mientras que los labriegos pagaban ciertas prestaciones). Lo más normal es que las behetrías fuesen colectivas, es decir, afectaban a localidades enteras (aunque también hubiese behetrías individuales). 
4) Señorío de realengo: bajo jurisdicción real. Se denominaban Señoríos de realengo, a todas aquellas comarcas, villas y ciudades que no estaban comprendidas en las tres clases anteriormente citadas y, por tanto, dependían directamente de la autoridad real.

2.- TIPOS DE IMPUESTOS
Como acabamos de ver uno de los derechos de los señoríos era el de cobrar impuestos. 
En la corona de Castilla existían en aquel tiempo cuatro entidades con potestad para cobrar impuestos: El estado, la Iglesia, los municipios y, como hemos visto, los señoríos. 
Los ingresos del Estado se pueden agrupar en tres grandes apartados:
a) Rentas generales o aduanas, son los impuestos que se cobraban a la entrada y salida de las mercancías en la Corona de Castilla.
b) Rentas de monopolios o estancos (papel sellado, tabaco, sal), algunos de los cuales existen actualmente.
c) Rentas provinciales, ingresos que percibía la monarquía, cobrando diversos impuestos que básicamente eran: 
- las alcabalas, es decir, el pago de un porcentaje del 10%, por parte del vendedor, sobre los productos vendidos. 
- los millones, servicio monetario prestado de forma “voluntaria” por el Reino al monarca. Tuvo su origen como consecuencia del desastre de la Gran Armada. 
- los cientos, o uno por ciento, eran, básicamente recargos sobre el impuesto de las alcabalas, que ayudaban a complementar la recaudación necesaria.
- sisas, impuesto indirecto que consistía en descontar, en el momento de la compra, una cantidad en el peso de ciertos productos (pan, carne, vino, harina). Como gravaba bienes de primera necesidad era muy impopular. 
- las tercias reales, impuesto que pagaba la Iglesia al Rey consistente en dos novenos de los diezmos eclesiásticos recaudados por la misma. 
- utensilios: impuesto que se creó con el objeto de obtener fondos para los gastos de cama, luz, aceite, leña, vinagre y sal que causaba el alojamiento de las tropas en los pueblos. 
Estos impuestos eran mal vistos no sólo por gravosos sino también por injustos ya que recaían sobre el pueblo llano, llamado estado general, pues los nobles y clérigos al disponer de cosechas propias no acudían a los puestos público donde se cobraban los impuestos. El proyecto de la Ensenada era acabar con ellos y sustituirlos por el Impuesto de Única Contribución, proporcional a la riqueza da cada uno, conocida mediante el Catastro.
Los ingresos de la Iglesia se realizaban fundamentalmente mediante:
- los diezmos, gravamen consistente en entregar en especie la décima parte de la cosecha (cereales, legumbres, carnes, huevos, cera miel, lana, queso, aceite…) que entregaban todos los agricultores. Este impuesto era de obligado cumplimiento para toda la población: nobles y estado general.
- las primicias, consistían en donar al clero local los primeros frutos del campo. Las primicias variaban en su cantidad de una localidad a otra e incluso era una cantidad fija con independencia de la cosecha obtenida siendo, por tanto, menos equitativo que el diezmo.
la iglesia también percibía de la Corona una tercera parte de las tercias reales para el mantenimiento de las fábricas (edificios) de las iglesias.
Los municipios hacían frente a sus gastos mediante recursos propios, originados por la recaudación de tributos de ámbito local y por los ingresos generados por la explotación de los llamados bienes propios o privativos que eran el conjunto de bienes propiedad del municipio y que éste arrendaba de forma periódica. Estos bienes podían ser tierras de labor, pastos, molinos, mesones, tiendas, …
En cuanto a los señoríos los ingresos procedías de las prestaciones de los hombres de Behetría 
Normalmente las prestaciones de los Hombres de Behetría podían ser:
a).-Prestaciones debidas al señor:
-Infurción: Impuesto individual pagado por cada campesino al señor de las Behetrías. La infurción no es exclusiva de las behetrías, que es un impuesto pagado en cualquier tipo de señorío feudal.
- Yantar: Derecho del señor y su séquito de albergarse, durante el viaje por su feudo, en casa de cualquiera de sus vasallos, comer en ella y exigir que sus monturas recibiesen alimentos. En principio, el impuesto era eventual y se pagaba en especie, pero con el tiempo pasó a pagarse en moneda.
- Sernas: Era la obligación que tenía cualquier campesino acogido a un régimen señorial, de trabajar las tierras del señor (además de las suyas propias). Así, pues, las sernas no son exclusivas de las behetrías, se dan también en zonas feudales de abadengo y solariego.
b).-Prestaciones debidas al Rey:
- Servicio: son los impuestos que el rey solicitaba a sus súbditos para hacer frente a gastos extraordinarios, por ejemplo, guerras u otros episodios excepcionales. Previamente a su cobro, el rey necesitaba la aprobación de las Cortes. Aunque se trataba de un impuesto extraordinario, con el tiempo acabaron siendo un pago habitual.
- Monedas: Otro impuesto extraordinario previamente autorizado por las Cortes, con la diferencia de que éste era periódico y se pagaba cada siete años.
- Fonsadera: Es una especie de rescate que paga el campesino a cambio de no acudir al fonsado, es decir, de no ser alistado en las levas del rey en caso de guerra.
- Martiniega: Son las rentas habituales pagadas en la festividad de San Martín.

3.- CLASES SOCIALES EN LA EDAD MODERNA 
a) La nobleza: En la cúspide social, la nobleza aparece como una clase cerrada, con múltiples y variados privilegios como la inmunidad tributaria y la exención de los servicios y prestaciones personales. 
La nobleza, de sangre o de privilegios, se articuló en tres grandes niveles: grandes y títulos, caballeros y simples hidalgos.
- Grandes de España: es la máxima dignidad después de los Infantes o hijos del Rey. Son Grandes de España los hijos de los Infantes.
- Títulos: duques, marqueses y condes.
- Caballeros: Los caballeros fueron una especie de clase media nobiliaria. Ejercieron un gran poder en el ámbito local y fueron a menudo dueños de propiedades. El caballero era necesariamente un feudal que con frecuencia pertenecía a una orden de caballería
- Hidalgos: los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas. 
b) El clero: Prelados y cabildos (conjunto de sacerdotes que asisten al prelado) formaron el estrato superior de la Iglesia española. Por lo general procedían de familias nobles. Propuestos por el rey y nombrados por Roma, solían ocupar de entrada una diócesis pobre, para ascender mediante frecuentes traslados a otras más ventajosas.
El bajo clero a su vez, daba cabida a curas párrocos, beneficiados y capellanes. 
El clero disfrutó de exención fiscal y tuvo jurisdicción propia. Los ingresos más importantes de la Iglesia procedían de sus propiedades y del diezmo.
c) Clases medias: El sector intermedio estuvo compuesto por agricultores acomodados y por la burguesía urbana. 
En el mundo rural castellano surgió una clara diferenciación entre dos categorías de campesinos: los llamados labradores, o gentes que están al frente de explotaciones grandes y pequeñas, y aquellos otros trabajadores que nada poseen y viven de su trabajo.
La clase media urbana está representada por comerciantes y mercaderes, por letrados y funcionarios de una burocracia en auge y por quienes ejercen las distintas profesiones liberales.
d) Pueblo llano: Formado por los jornaleros, campesinos sin tierras propias, pequeños comerciantes, artesanos de menor poder adquisitivo. 
A estas dos últimas clases sociales se les llama también pecheros por su obligación de pagar tributos o “pechar”.

 

4.- DELIMITACIÓN DE LOS TERRENOS DE UN LUGAR
Para definir los límites del terreno perteneciente a un lugar no se empleaban los puntos cardinales como hoy en día sino los nombres de los vientos predominantes en el lugar. Así en nuestra zona se empleaban las denominaciones de Cierzo (Norte), Ábrego (Sur),Solano (Este) y Regañón (Oeste).

5.- SISTEMA MONETARIO
Teniendo en cuenta que en la época que nos ocupa, mediados del s. XVIII, el vellón era una moneda acuñada de plata o cobre en proporciones variables, el sistema monetario estaba formado por las siguientes monedas:
- Real de vellón. Moneda equivalente en la época a 34 maravedís. 
- Maravedí: Moneda equivalente a la trigésima cuarta parte del real de vellón. Aunque hubo maravedíes de oro o plata, en la época del Catastro eran de cobre; su escaso valor hacía de él más unidad de cuenta que otra cosa.
- Escudo: Moneda que recibía su nombre por tener grabado el escudo del príncipe soberano. En la Corona de Castilla, en el siglo XVIII, había escudos de plata y de vellón. “El de plata tiene un valor de ocho reales de plata antigua, y es lo mismo que un real de a ocho de dicha plata, y el de vellón tiene el valor de diez reales de vellón”.
- Ducado: Moneda no efectiva, utilizada en el comercio y contratos, que equivale a 375 maravedíes de plata.

6.- UNIDADES DE MEDIDA
a) Capacidad
- Fanega: medida de capacidad para áridos que en Castilla, tiene 2 cuartos o 12 celemines. Equivale a 55,5 Litros. También se una la media fanega.
- Celemín: doceava parte de la fanega, medida de capacidad equivalente a 4,625 litros Un celemín tiene 4 cuartillos.
- Almud: en general equivale al celemín, aunque en algunas zonas de Castilla correspondía a media fanega.
- Arroba: como unidad de capacidad, equivale a un cántaro o cántara y se subdivide en 8 azumbres, 16 medios azumbre o en 32 quartillos, 
- Cántara: medida de capacidad para el vino. Equivale a 16,13 litros
- Azumbre: equivale a 1/8 de arroba. Era la medida típica de la miel y la cera.
- Carga: medida de capacidad de áridos. Una carga equivale a 4 fanegas. Una fanega tiene 2 cuartos ó 12 celemines.
- Costal: medida de capacidad de áridos. Un costal tiene 4 cuartos o 2 fanegas o media carga. El costal era el envase para el transporte de grano.
- Escriño: unidad de medida del maíz. La hacen equivalente a 1,5 celemines, de manera que 1 fanega de grano equivaldría a 8 escriños.
a) Peso
- Arroba: como unidad de peso, equivale a 1/4 de quintal o a 25 libras de 16 onzas cada una. Equivale a 11,5023 kilogramos.
- Quintal: equivale a 4 arrobas
- Libra: medida de peso, variable según las regiones, equivalente 1/25 de arroba o a 16 onzas o 4 cuarterones o 460 gramos.
- Cuarterón: cuarta parte de la libra
- Onza: medida de peso que tiene 16 adarmes y equivale a 1/16 de libra ó 28,7 gramos
- Adarme: equivale a 1,79 gr
- Costal: su peso equivalente de trigo es aproximadamente 85 Kg. El costal era el envase para el transporte de grano
b) Longitud
- Estadal: medida de longitud equivalente a 4 varas castellanas o 12 pies castellanos. Un estadal tiene 3,343 metros.
- Vara Castellana: unidad de longitud que tiene 3 pies o 0,8359 metros.
- Pie: equivale a 27,8 cm
- Legua Castellana: medida de longitud que equivale a 20.000 pies o 6.666 varas y dos tercios, o también a 5.572,7 metros.
- Palo: medida de longitud también llamado estadal. Un palo tiene 3,5 varas castellanas. Variable según las zonas o provincias.
c) Superficie
- Fanega de tierra: medida de superficie que en Castilla tiene 576 estadales cuadrados, es decir la de un cuadrado de 24 estadales de lado, siendo el estadal una unidad de longitud igual a 4 varas o a 12 pies castellanos. Equivale a 64,596 áreas.
La “fanega de sembradura” o “fanega de puño” es el espacio de tierra que se siembra con una fanega de trigo. Una fanega de sembradura tiene de superficie 400 palos en cuadro. Un palo en cuadro tiene 12,25 varas castellanas cuadradas. Estas cifras varían según la calidad del terreno que se siembra y según las distintas regiones de España. 
- Celemín: doceava parte de la fanega de superficie equivalente a 537 metros cuadrados. Un celemín tiene 4 cuartillos
- Carro (de hierba): Puede definirse esta medida como la cantidad de terreno de la que se obtiene un carro, ya sea de mies o de hierba, de tal modo que una hectárea equivale a aproximadamente 56 carros o a 231 varas cuadradas. Siendo el carro más habitual el de 179 m². 
Aunque es una medida utilizada actualmente en Cantabria la incluyo aquí porque en el Catastro de Rebolledo se hace referencia a ella. 
La variabilidad era enorme, por lo que el Catastro constituye una fuente sin par para el estudio de las antiguas medidas agrarias.
El sistema métrico decimal no se adoptaría legalmente hasta 1801 y efectivamente hasta bien avanzado el siglo XIX, e incluso hasta el XX en algunos lugares.

REBOLLEDO DE TRASPEÑA SEGÚN EL CATASTRO DE LA ENSENADA

Lugar de Rebolledo de Traspeña
En el lugar de Rebolledo de Trespeña a siete de junio de mil setecientos cincuenta y dos, ante el Señor Subdelegado Don Bernardo Sancho de Coes, comparecieron Francisco Alonso, Matías García, Felipe Gutiérrez, Tomás Gutiérrez, José Rodríguez, Francisco Corralejo, como tales Justicia, Ayuntamiento y Peritos y de todos presente el citado don José López, Cura Beneficiado de este pueblo, dicho Señor Subdelegado, por testimonio de mi el escribano, recibió su juramento por Dios Nuestro Señor y a una señal de la cruz 
y habiéndolo hecho cada uno bien y fielmente, bajo de él ofrecieron todos decir verdad de lo que supiesen y les fuere preguntado y habiéndolo sido por el expreso de las preguntas del Interrogatorio que va por principio a cada una de ellas, respondieron en la forma siguiente:
1. Cómo se llama la población.
1ª A la primera dijeron que este pueblo se llama Rebolledo de Trespeña.
2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.
2ª A la segunda dijeron que de su expreso aseguran que este lugar y sus y sus vecinos están sujetos a la Jurisdicción que en la villa de Villadiego ejerce el Alcalde Mayor que en ella pone el Excmo. Señor Duque de Frías, sin que por esta razón ni con otro pretexto se le contribuya con derecho alguno. Y en igual forma están sujetos a la jurisdicción que en la villa de Amaya ejerce el alcalde ordinario que en ella pone el vizconde de Amaya sin que por esta razón se contribuya por este pueblo con derecho alguno y sí se pagan de los propios de él al Ayuntamiento de dicha villa de Amaya anualmente con el nombre de honores y alcaidías, ocho celemines de pan mediado, trigo y cebada, bien entendido que dichas dos Jurisdicciones son a prevención para que los demandantes puedan elegir lo que gustasen y que los tributos reales se satisfacen en arcas de la ciudad de Burgos a su Majestad que Dios guarde.
3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
3ª A la tercera dijeron que el término de este pueblo puede ocupar de terreno desde cierzo al ábrego un cuarto de legua y lo mismo, con corta diferencia, desde el solano al regañón y todo en circunferencia una legua para cuya transitación hacen juicio es necesaria hora y media. Confronta con cierzo y solano con lugar de Fontiodra, por ábrego con el de Villamartín y por regañón con el de Valtierra y su figura es la del margen.

4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.
4ª A la cuarta dijeron que el término de este pueblo comprende tierras de regadío aunque pocas y de secano y ninguna para hortaliza, también hay prados, huertos y pastos aunque cortos y eras para trillar las mieses, no hay bosques ni montes y sí algunos matorrales de leña corta de roble, ninguna tierra produce dos frutos al año, ni aún uno y así los de regadío producen tres años continuos y el cuarto descansan, las de secano todas producen un año sí y otro no. 
5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
5ª A la quinta dijeron que las especies de tierras referidas las entienden por buenas y de única calidad todas las de regadío, huertos y prados. Las de secano unas por buenas, otras por medianas y otras por inferiores, esto es de primera, segunda y tercera calidad.
6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, viñedos, etc.
7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.
8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren.
6ª 7ª y 8ª A la sexta, séptima y octava dijeron que en este pueblo y su término no hay más plantío que el mandado hacer de orden de Su Majestad (que Dios guarde) de olmos y sauces y que en algunos huertos, tierras y prados hay tal cual árbol fructífero y algunos robles, olmos y sauces están plantados sin orden ni disposición de filas.
9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos fanegas, celemines, carros de hierba, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.
9ª A la novena dijeron que para el reconocimiento de tierras y prados del pueblo no usan en el de más medidas que la de por fanegas y carros, sin que les sea dable asegurar las varas castellanas o pasos de que cada una deba componerse por la ninguna práctica que para ello tienen. Y sí saben que en la fanega de regadío se siembra un año tres fanegas de linaza, otro una fanega de centeno y otro una fanega de cebada en la de secano de las buenas se siembra un año una fanega de trigo y otro doce celemines de centeno y en la fanega de las medianas se siembra un año una fanega de centeno y lo mismo sucede en las de calidades inferiores que son las únicas simienzas que por lo común se echan en las especies de tierras referidas porque aunque tal cual vecino suele sembrar algún año avena, yeros y legumbres es accidental o por antojo.
10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
10ª A la décima dijeron que el término de este pueblo podrá comprender diez fanegas de regadío, cuarenta fanegas de secano de primera calidad, ciento cuarenta fanegas de secano de segunda calidad y doscientas de tercera calidad, tres fanegas de eras y cuatro fanegas de matorrales y los prados podrán producir un año con otro ciento ochenta carros de hierba.
11. Qué especies de frutos se cogen en el término.
11ª A la pregunta once dijeron que el término de este pueblo produce trigo, cebada, centeno, legumbres, yeros, avena, lino, corderos, lana, queso y cera. 
12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
12ª A la pregunta doce dijeron que la fanega de regadío con ordinaria cultura el año de lino produce cien mañas, el de centeno seis fanegas y el de cebada siete, la de secano de primera calidad al año de trigo producen cinco fanegas, de centeno, otras cinco, la de segunda calidad, cuatro fanegas de centeno y la de tercera, dos. Los huertos mediante serles dificultoso poder arreglar a punto fijo su producción por la menudencia de hortaliza que en ellos ponen sus dueños para el gobierno de sus casas, los consideran por prudente regulación en el producto al respecto que las tierras de regadío, los prados mediante que se miden por lo mismo que producen regulan cada uno de cabida de un carro de hierba a dieciocho reales, fanega de era, ocho reales y la de matorral, a real.
13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
13ª A la pregunta trece dijeron que los pocos olmos, sauces, álamos, fresnos y robles que hay en este lugar y su término se suelen desmochar de seis en seis años una vez y repartido el producto entre ellos, regulan que anualmente produce cada árbol de los referidos, uno con otro, cuatro maravedís y cada árbol fructífero un real sea de cualquier especie.
14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
14ª A la pregunta catorce dijeron que por un quinquenio regulan la fanega de trigo y legumbres a catorce reales, la cebada y yeros a siete, la de centeno a diez, la de avena a cuatro, la maña de lino con grana, que es la forma en que se vende y diezma a siete cuartos. Cada cordero a seis reales, la libra de lana a real, la de queso a medio real y la de cera a siete reales.
15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.
15ª A la pregunta quince dijeron que sobre los frutos que produce el término sólo se hallan impuestos los derechos de primicias que percibe el cura beneficiado de este pueblo y los de diezmos que se hacen nueve parte y las llevan, tres el Ilmo. Señor Arzobispo de Burgos, tres otro beneficiado, dos la Real Hacienda y la restante la fábrica de la Iglesia de este lugar. 
16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.
16ª A la pregunta dieciséis dijeron que los derechos de primicias podrán importar un año con otro, por un quinquenio, cinco fanegas de pan mediado trigo y cebada y los de diezmos podrán montar diez fanegas de trigo, veinticuatro de cebada, cincuenta de centeno, fanega y media de yeros, una fanega de legumbres, dos fanegas de avena, cuarenta mañas de lino, treinta y tres corderos, cincuenta libras de lana, setenta libras de queso y noventa reales en dinero y nueve libras de cera, en la inteligencia que los interesados en dichos diezmos no arriendan sus respectivas partes excepto dicho Ilmo. Señor que en común arrienda los tercios que le corresponden en este partido por cuya razón no pueden expresar el tercio que les pertenece en este pueblo en arrendamiento.
17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.
17ª A la pregunta diecisiete dijeron que de los artefactos que expresan, sólo hay un molino propio del Concejo de este pueblo, situado sobre el arroyo que llaman de Trespeña, con cuya agua muele únicamente dos meses al año, en tiempo de invierno y de sola una muela y sirve para el gobierno de los vecinos en común, sirviendo respectivamente de molineros cuando les corresponde su adra, sin contribuir dicho concepto con emolumento alguno. Tienen por cierto que caso que se arrendase pudiera merecer de renta veintiún real.
18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.
18ª A la pregunta dieciocho dijeron que en este pueblo se saca de esquilmo de yeguas destinadas a la cría y de ganado de lana y de cabrío que pertenecen a sus vecinos sin que venga a esquileo ganado de forasteros y regulan la utilidad que da al dueño en esta forma y el número que hay de cada especie es el siguiente: 
Hay quince yeguas y regulan a cada una por razón de la utilidad que dan treinta reales de vellón, ochocientas reses ovejunas y regulan de utilidad a cada dos reales y lo mismo a cada una de doce reses de cabrío que también se mantienen en este lugar y su término.
También como cuarenta reses vacunas pero porque las de cuatro años en adelante sirven para las labranzas, aunque dan tal cual cría no las regulan y caso que se las considerase pudieran ser a cada una de dichas reses vacunas veinte reales al año, a cuyo respecto regulan las que pudiere haber de aparcería, esto es la mitad para el dueño y la mitad para el aparcero, debiéndose entender la misma regla por lo respectivo a las demás especies referidas de ganado ,sin que sepan a punto fijo las personas que mantienen dichas aparcerías sobre que se remite a los respectivos memoriales por donde constara con toda individualidad.
19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quien pertenecen.
19ª A la pregunta diecinueve dicen que en este pueblo y su término hay sesenta y cinco pies de colmenas propias, las doce de Marcos González, ocho de Antonio Gutiérrez, dos de Francisco Gutiérrez, una de Juan Gutiérrez, cinco de Lucas de la Calle, una de Andrés el de Fuentiodra, tres de Pedro Saiz, diez de José Pérez, ocho de Fabián Gutiérrez, siete de Julián González, dos de Felipe Gutiérrez, una de Francisco Alonso, dos de Pedro Llanillo y las tres restantes del referido José López y por prudente regulación consideran de fruto de cada pie de colmena, cuatro reales de vellón.
20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.
20ª A la pregunta veinte dijeron que no hay más especies de ganado que lo que expresa la dieciocho y que el demás contexto no comprende a este pueblo.
21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías. 
21ª A la pregunta veintiuna dicen que este pueblo se compone de veintinueve vecinos y medio con inclusión de las viudas y que no hay casas de campo ni alquerías.
22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.
22ª A la pregunta veintidós dijeron que en este pueblo habrá treinta y dos casas habitables y que no las hay arruinadas ni se paga derecho por el establecimiento del suelo ni con otro pretexto
23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.
23ª A la pregunta veintitrés dijeron que los propios que tiene el Común son diferentes heredades, prados, casas, eras y árboles, que todo ello consta con toda expresión del memorial que ha dado a que se remiten y su producto saldrá por la consideración que queda hecha y un molino que también está regulado y que darán el testimonio que se les pide. 
24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.
24ª A la pregunta veinticuatro dijeron que este pueblo no disfruta, sisa, arbitrio ni otra cosa fuera de las contribuciones reales y provinciales correspondientes a su Majestad que Dios guarde
25. Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón.
25ª A la pregunta veinticinco dijeron que darán relación auténtica de las cargas que se pagan anualmente por común como son cuatro fanegas de cebada al médico de Villadiego por razón de que asista a los vecinos de este pueblo en sus enfermedades, tres fanegas de trigo al herrero, una fanega de trigo al escribano, treinta reales al ¿fiel de fhos?, diecisiete reales al beneficiado de este lugar por los días de aniversarios y misas y setenta reales que se gastan con los vecinos de él anualmente en el refresco que se les da en los tres días de Pascuas de Navidad, Resurrección y Espíritu Santo y en los tres días de letanías, no hacen memoria de si dicho Común tiene algunos otros gastos y por lo mismo se remiten a dicho testimonio que están prontos a entregar.
26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.
26ª A la pregunta veintiséis dijeron que el Común de este pueblo tiene contra sus propios un censo de quinientos reales de vellón de principal y quince de réditos en favor de la fábrica de este lugar, otro del mismo principal y réditos en favor de José Pérez, vecino de él, sin que hagan memoria que dicho Común tenga más pensiones que las referidas y la de pagar anualmente al Convento de religiosas de Villadiego seis reales y dos maravedís, con el nombre de martiniega y los ocho celemines de pan mediado que llevan declarado en la segunda pregunta se pagan por alcaidías y honores a la villa de Amaya, remítense a dicho testimonio por donde resultará todo con individualidad.
27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.
27ª A la pregunta veintisiete dijeron que este pueblo paga anualmente ciento trece reales y veinte maravedís servicio real ordinario y extraordinario a su Majestad en sus arcas reales de la ciudad de Burgos, ciento ochenta y ocho reales y cuatro maravedís el derecho de cientos, doscientos veintiocho reales y dieciocho maravedís por el de millones y doscientos cincuenta y cuatro reales y trece maravedís por el de alcabalas todo en dichas arcas reales de Burgos. 
28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.
28ª A la pregunta veintiocho no comprende su expreso.
29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población.
29ª A la pregunta veintinueve dijeron que de cuanto cita la pregunta sólo hay en este pueblo una taberna de vino de acarreo para el gobierno de sus vecinos, la que se administra por Concejo sin que le quede utilidad alguna y ni a la persona que lo mide y vende y si en algunos años se ha experimentado tener la pérdida motivado del muy poco consumo. 
30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.
30ª A la pregunta treinta dijeron que su expreso no comprende en este pueblo.
31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera el puede resultar a cada uno al año.
32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
31ª y 32ª A las preguntas treinta y una y treinta y dos dijeron que sus particularidades no comprenden en este pueblo.
33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.
33ª A la pregunta treinta y tres dijeron que en este pueblo se halla por guarda del ganado menor Isidro Ortega, vecino de este lugar, a quien le vale dicho oficio en cada año doscientos reales y por pastor de ganado menor Antonio el de Fontiodra en el que gana al año trescientos reales. 
Y de las artes que expresa la pregunta hay dos sastres que lo son Diego Corralejo y Clemente Ortega a quienes regulan de utilidad al año trescientos sesenta reales de vellón a cada uno por los ciento ochenta días que trabajan al año a razón de dos reales por cada uno.
Un cardador que lo es Francisco Gutiérrez, vecino de este pueblo a quien en igual forma regulan de utilidad al año otros trescientos sesenta reales de vellón porlos mismos ciento ochenta días de trabajo al propio respecto de dos reales por cada uno. 
Y once tejedores que lo son:
Marcos González, con dos hijos mayores de dicho arte.
Manuel González, hijo de María Saiz, viuda, vecina de este lugar.
Miguel Ortega con un hijo mayor de dicho arte.
Pedro Saiz.
Bartolomé Saiz.
Juan Corralejo, hijo de Juliana González, viuda, vecina de este lugar. 
Lorenzo Corralejo.
Y el restante es un hijo mayor de Francisco González, vecino de este pueblo, quien aunque es de dicho arte no trabaja por anciano.
Regulan a cada uno de los once referidos de utilidad al año cuatrocientos cinco reales de vellón por los ciento ochenta días de trabajo al respecto de dos reales y cuartillo por cada día. 
34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.
34ª A la pregunta treinta y cuatro dijeron que ese expreso no corresponde a este pueblo.
35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.
35ª A la pregunta treinta y cinco dijeron que en este pueblo sólo hay un jornalero que lo es Pedro González, vecino de él, y el jornal en el tiempo que le gana es lo regular a dos reales cada día de ciento veinte que a lo menos trabaja al año.
36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.
37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.
36ª y 37ª A la pregunta treinta y seis y treinta y siete dijeron que sus particularidades no comprenden en este pueblo.
38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.
38ª A la pregunta treinta y ocho dijeron que en este lugar no hay más clérigo que el citado don José López. 
39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.
40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen.
39ª y 40ª A las preguntas treinta y nueve y cuarenta dijeron que sus particularidades no comprenden en este pueblo.
En conformidad de órdenes de la Real Junta de Única Contribución y especial la de tres de marzo pasado de este año fueron preguntados por el número de labradores meros que hay en el pueblo aptos y sólitos al trabajo, cuántos mixtos, cuántos criados de servicio y qué soldada ganan y cuántos hijos de familia mayores de dieciocho años y que soldada ganarían si sirviesen.
Dijeron hay los siguientes:
Juan Santos, apto y sólito.
Juan Gutiérrez, lo mismo.
Tomás Gutiérrez, lo mismo.
Pedro Llanillo, lo mismo.
José Rodríguez, lo mismo.
Juan Rodríguez, lo mismo.
Lucas de la Calle, lo mismo.
Matías García, lo mismo.
Felipe Gutiérrez, lo mismo.
Antonio Gutiérrez, lo mismo.
Fabián Gutiérrez, tiene un hijo mayor.
Francisco Alonso, tiene un hijo mayor.
José Pérez, tiene para la labranza dos criados mayores.
El dicho don José López tiene por criado mayor para la labranza a Julián Alonso.
De que resulta haber en este pueblo trece labradores aptos y sólitos que sólo trabajan en sus labranzas, dos criados y dos hijos. A cada uno de dichos labradores regulan de jornal por cada uno de ciento veinte, que a lo menos se trabaja al año, dos reales de vellón, a los dichos hijos mayores, por razón de soldada, ciento sesenta y cinco reales a cada uno que es lo que pudieran ganar si sirviesen y a los dichos criados no consideran el importe de soldada por ignorar a punto fijo la (cantidad) en que se hallan ajustados, por cuya razón se remiten a los respectivos memoriales por donde constará con toda individualidad.
Con lo cual se dio fin a dicho interrogatorio y todos los concurrentes, unánimes y conformes, habiéndoseles leído las cuarenta preguntas que incluye, con sus respectivas respuestas, dijeron que cuanto llevan expuesto es la verdad y lo que saben y pueden decir de propia ciencia y por prudente y ajustada regulación sin cosa en contrario para el Juramento que tienen interpuesto ante dicho Sr. Subdelegado en que se afirmaron, ratificaron y lo firmaron los que supieron junto con su Merced y por los que dijeron no saber un testigo a su ruego en fe de ello, yo el escribano Sánchez de Cos, Francisco González, por testigo, Francisco Fernández, Francisco Alonso, José Rodríguez, ante mí Jacinto Álvarez enmendado: a.
Es copia de las respuestas originales que quedan en la contaduría de nuestro cargo de que certificamos. Burgos cinco de agosto de mil setecientos cincuenta y cuatro.

José Antonio de Huidobro                                       Pedro Álvarez

 

 

 

 

 EL CATASTRO DE LA ENSENADA

El Catastro de Ensenada, es el interrogatorio realizado en la Corona de Castilla sobre las características económicas y geográficas de todas sus poblaciones y la información detallada sobre los vecinos, familias, bienes, oficios y rentas. Fue decretada en 1749 por Fernando VI a propuesta de su ministro Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, que promulgó un decreto sin precedentes hasta la fecha, estableciendo que, pueblo por pueblo, casa por casa y finca por finca, se iba a realizar un recuento exhaustivo y riguroso de todas las personas y riquezas del territorio.

El proceso catastral se inicia con:

Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.

Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)

Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.

Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.

Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos a cada una de las cuarenta preguntas de las que consta el cuestionario. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.

El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales.

 

 SIGNIFICADO DE ALGUNOS CONCEPTOS CONTENIDOS EN LA DECLARACIÓN CATASTRAL

Para comprender mejor el contenido del documento creo necesario explicar brevemente una serie de conceptos previos que considero básicos:

 

1.- CLASES DE SEÑORÍOS

Hay que aclarar que los señoríos nacen a partir de la necesidad de repoblación, según se iban conquistando territorios a los musulmanes. Esta repoblación dio lugar a grandes propiedades, que no tenían por qué significar una unidad territorial.

En Castilla comienzan a establecerse a partir del s. XI, teniendo su máxima expresión en los siglos XIII, XIV y XV, gracias al heredamiento otorgado por los reyes.

El título de Señor poseía autoridad jurisdiccional, esto es; estaban autorizados por el rey para ejercer no sólo su dominio, sino también todo tipo de autoridad, entre la que se contaba la de impartir justicia, conceder premios o castigos, imponer tributos. etc.

 

Son cuatro las clases de Señoríos que se contemplan:

1) Señorío de solariego: era el otorgado por el rey a algún noble o personaje importante del reino. En este señorío los vasallos no tenían derechos.

2) Señorío de abadengo: concedido por el Rey a la iglesia o a un monasterio.             3) Señorío de Behetría; palabra que proviene del latín "Bienfectoría". En ellos, los vasallos podían nombrar a su señor (tras petición al rey y concesión de éste). Lugar de behetría era "una población cuyos vecinos tenían derecho a elegir su señor", eligiendo como tal a quien más les favoreciese; el labriego que habita esa población recibe el nombre de Hombre de behetría.                              

Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato (el señor ofrecía la protección y la superestructura organizativa, mientras que los labriegos pagaban ciertas prestaciones). Lo más normal es que las behetrías fuesen colectivas, es decir, afectaban a localidades enteras (aunque también hubiese behetrías individuales).                                            

4) Señorío de realengo: bajo jurisdicción real. Se denominaban Señoríos de realengo, a todas aquellas comarcas, villas y ciudades que no estaban comprendidas en las tres clases anteriormente citadas y, por tanto, dependían directamente de la autoridad real.

 

2.- TIPOS DE IMPUESTOS

Como acabamos de ver uno de los derechos de los señoríos era el de cobrar impuestos.

En la corona de Castilla existían en aquel tiempo cuatro entidades con potestad para cobrar impuestos: El estado, la Iglesia, los municipios y, como hemos visto, los señoríos.

 

Los ingresos del Estado se pueden agrupar en tres grandes apartados:

Rentas generales o aduanas, son los impuestos que se cobraban a la entrada y salida de las mercancías en la Corona de Castilla.

Rentas de monopolios o estancos (papel sellado, tabaco, sal), algunos de los cuales existen actualmente.

Rentas provinciales, ingresos que percibía la monarquía, cobrando diversos impuestos que básicamente eran:

- las alcabalas, es decir, el pago de un porcentaje del 10%, por parte del vendedor, sobre los productos vendidos. 

- los millones, servicio monetario prestado de forma “voluntaria” por el Reino al monarca. Tuvo su origen como consecuencia del desastre de la Gran Armada.

- los cientos, o uno por ciento, eran, básicamente recargos sobre el impuesto de las alcabalas, que ayudaban a complementar la recaudación necesaria.

- sisas, impuesto indirecto que consistía en descontar, en el momento de la compra, una cantidad en el peso de ciertos productos (pan, carne, vino, harina). Como gravaba bienes de primera necesidad era muy impopular.

- las tercias reales, impuesto que pagaba la Iglesia al Rey  consistente en dos novenos de los diezmos eclesiásticos recaudados por la misma.

- utensilios: impuesto que se creó con el objeto de obtener fondos para los gastos de cama, luz, aceite, leña, vinagre y sal que causaba el alojamiento de las tropas en los pueblos.

Estos impuestos eran mal vistos no sólo por gravosos sino también por injustos ya que recaían sobre el pueblo llano, llamado estado general, pues los nobles y clérigos al disponer de cosechas propias no acudían a los puestos público donde se cobraban los impuestos. El proyecto de la Ensenada era acabar con ellos y sustituirlos por el Impuesto de Única Contribución, proporcional a la riqueza da cada uno, conocida mediante el Catastro.

 

Los ingresos de la Iglesia se realizaban fundamentalmente mediante:

- los diezmos, gravamen consistente en entregar en especie la décima parte de la cosecha (cereales, legumbres, carnes, huevos, cera miel, lana, queso, aceite…) que entregaban todos los agricultores. Este impuesto era de obligado cumplimiento para toda la población: nobles y estado general.

- las primicias, consistían en donar al clero local los primeros frutos del campo. Las primicias variaban en su cantidad de una localidad a otra e incluso era una cantidad fija con independencia de la cosecha obtenida siendo, por tanto, menos equitativo que el diezmo.

- la iglesia también percibía de la Corona una tercera parte de las tercias reales para el mantenimiento de las fábricas (edificios) de las iglesias.

 

Los municipios hacían frente a sus gastos mediante recursos propios, originados por la recaudación de tributos de ámbito local y por los ingresos generados por la explotación de los llamados bienes propios o privativos que eran el conjunto de bienes propiedad del municipio y que éste arrendaba de forma periódica. Estos bienes podían ser tierras de labor, pastos, molinos, mesones, tiendas, …

 

En cuanto a los señoríos los ingresos procedías de las prestaciones de los hombres de Behetría

 Normalmente las prestaciones de los Hombres de Behetría podían ser:

a).-Prestaciones debidas al señor:

 -Infurción: Impuesto individual pagado por cada campesino al señor de las Behetrías. La infurción no es exclusiva de las behetrías, que es un impuesto pagado en cualquier tipo de señorío feudal.

- Yantar: Derecho del señor y su séquito de albergarse, durante el viaje por su feudo, en casa de cualquiera de sus vasallos, comer en ella y exigir que sus monturas recibiesen alimentos. En principio, el impuesto era eventual y se pagaba en especie, pero con el tiempo pasó a pagarse en moneda.

- Sernas: Era la obligación que tenía cualquier campesino acogido a un régimen señorial, de trabajar las tierras del señor (además de las suyas propias). Así, pues, las sernas no son exclusivas de las behetrías, se dan también en zonas feudales de abadengo y solariego.

 

b).-Prestaciones debidas al Rey:

- Servicio: son los impuestos que el rey solicitaba a sus súbditos para hacer frente a gastos extraordinarios, por ejemplo, guerras u otros episodios excepcionales. Previamente a su cobro, el rey necesitaba la aprobación de las Cortes. Aunque se trataba de un impuesto extraordinario, con el tiempo acabaron siendo un pago habitual.

Monedas: Otro impuesto extraordinario previamente autorizado por las Cortes, con la diferencia de que éste era periódico y se pagaba cada siete años.

Fonsadera: Es una especie de rescate que paga el campesino a cambio de no acudir al fonsado, es decir, de no ser alistado en las levas del rey en caso de guerra.

Martiniega: Son las rentas habituales pagadas en la festividad de San Martín.

 

3.- CLASES SOCIALES EN LA EDAD MODERNA

a) La nobleza: En la cúspide social, la nobleza aparece como una clase cerrada, con múltiples y variados privilegios como la inmunidad tributaria y la exención de los servicios y prestaciones personales.

La nobleza, de sangre o de privilegios, se articuló en tres grandes niveles: grandes y títulos, caballeros y simples hidalgos.

- Grandes de España: es la máxima dignidad después de los Infantes o hijos del Rey. Son Grandes de España los hijos de los Infantes.

- Títulos: duques, marqueses y condes.

- Caballeros: Los caballeros fueron una especie de clase media nobiliaria. Ejercieron un gran poder en el ámbito local y fueron a menudo dueños de propiedades. El caballero era necesariamente un feudal que con frecuencia pertenecía a una orden de caballería

- Hidalgos: los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas.

b) El clero: Prelados y cabildos (conjunto de sacerdotes que asisten al prelado) formaron el estrato superior de la Iglesia española. Por lo general procedían de familias nobles. Propuestos por el rey y nombrados por Roma, solían ocupar de entrada una diócesis pobre, para ascender mediante frecuentes traslados a otras más ventajosas.

 El bajo clero a su vez, daba cabida a curas párrocos, beneficiados y capellanes.

El clero disfrutó de exención fiscal y tuvo jurisdicción propia. Los ingresos más importantes de la Iglesia procedían de sus propiedades y del diezmo.

Clases medias: El sector intermedio estuvo compuesto por agricultores acomodados y por la burguesía urbana.

En el mundo rural castellano surgió una clara diferenciación entre dos categorías de campesinos: los llamados labradores, o gentes que están al frente de explotaciones grandes y pequeñas, y aquellos otros trabajadores que nada poseen y viven de su trabajo.

La clase media urbana está representada por comerciantes y mercaderes, por letrados y funcionarios de una burocracia en auge y por quienes ejercen las distintas profesiones liberales.

Pueblo llano: Formado por los jornaleros, campesinos sin tierras propias, pequeños comerciantes, artesanos de menor poder adquisitivo.

A estas dos últimas clases sociales se les llama también pecheros por su obligación de pagar tributos o  “pechar”.

 

 

  

4.- DELIMITACIÓN DE LOS TERRENOS DE UN LUGAR

Para definir los límites del terreno perteneciente a un lugar no se empleaban los puntos cardinales como hoy en día sino los nombres de los vientos predominantes en el lugar. Así en nuestra zona se empleaban las denominaciones de Cierzo (Norte), Ábrego (Sur), Solano (Este) y Regañón (Oeste).

 

5.- SISTEMA MONETARIO

Teniendo en cuenta que en la época que nos ocupa, mediados del s. XVIII, el vellón era una moneda acuñada de plata o cobre en proporciones variables, el sistema monetario estaba formado por las siguientes monedas:

- Real de vellón. Moneda equivalente en la época a 34 maravedís.

- Maravedí: Moneda equivalente a la trigésima cuarta parte del real de vellón. Aunque hubo maravedíes de oro o plata, en la época del Catastro eran de cobre; su escaso valor hacía de él más unidad de cuenta que otra cosa.

- Escudo: Moneda que recibía su nombre por tener grabado el escudo del príncipe soberano. En la Corona de Castilla, en el siglo XVIII, había escudos de plata y de vellón. “El de plata tiene un valor de ocho reales de plata antigua, y es lo mismo que un real de a ocho de dicha plata, y el de vellón tiene el valor de diez reales de vellón”.

- Ducado: Moneda no efectiva, utilizada en el comercio y contratos, que equivale a 375 maravedíes de plata.

6.- UNIDADES DE MEDIDA

a) Capacidad

- Fanega: medida de capacidad para áridos que en Castilla, tiene 2 cuartos  o 12 celemines. Equivale a 55,5 Litros. También se una la media fanega.

- Celemín: doceava parte de la fanega, medida de capacidad equivalente a 4,625 litros Un celemín tiene 4 cuartillos.

- Almud: en general equivale al celemín, aunque en algunas zonas de Castilla correspondía a media fanega.

- Arroba: como unidad de capacidad, equivale a un cántaro o cántara y se subdivide en 8 azumbres, 16 medios azumbre o en 32 quartillos,

- Cántara: medida de capacidad para el vino. Equivale a 16,13 litros

- Azumbre: equivale a 1/8 de arroba. Era la medida típica de la miel y la cera.

- Carga: medida de capacidad de áridos. Una carga equivale a 4 fanegas. Una fanega tiene 2 cuartos ó 12 celemines.

- Costal: medida de capacidad de áridos. Un costal tiene 4 cuartos o 2 fanegas o media carga. El costal era el envase para el transporte de grano.

- Escriño: unidad de medida del maíz. La hacen equivalente a 1,5 celemines, de manera que 1 fanega  de grano equivaldría a 8 escriños.

Peso

- Arroba: como unidad de peso, equivale a 1/4 de quintal o a 25 libras de 16 onzas cada una. Equivale a 11,5023 kilogramos.

- Quintal: equivale a 4 arrobas

- Libra: medida de peso, variable según las regiones, equivalente 1/25 de arroba o a 16 onzas o 4 cuarterones o 460 gramos.

- Cuarterón: cuarta parte de la libra

- Onza: medida de peso que tiene 16 adarmes y equivale a 1/16 de libra ó 28,7 gramos

- Adarme: equivale a 1,79 gr

- Costal: su peso equivalente de trigo es aproximadamente 85 Kg. El costal era el envase para el transporte de grano

Longitud

- Estadal: medida de longitud equivalente a 4 varas castellanas  o 12 pies castellanos. Un estadal tiene 3,343 metros.

- Vara Castellana: unidad de longitud que tiene 3 pies o 0,8359 metros.

- Pie: equivale a 27,8 cm

- Legua Castellana: medida de longitud que equivale a 20.000 pies o 6.666 varas y dos tercios, o también a 5.572,7 metros.

- Palo: medida de longitud también llamado estadal. Un palo tiene 3,5 varas castellanas. Variable según las zonas o provincias.

Superficie

- Fanega de tierra: medida de superficie que en Castilla tiene 576 estadales cuadrados, es decir  la de un cuadrado de 24 estadales de lado, siendo el estadal una unidad de longitud igual a 4 varas o a 12 pies castellanos. Equivale a 64,596 áreas.

La “fanega de sembradura” o “fanega de puño” es el espacio de tierra que se siembra con una fanega de trigo. Una fanega de sembradura tiene de superficie 400 palos en cuadro. Un palo en cuadro tiene 12,25 varas castellanas cuadradas. Estas cifras varían según la calidad del terreno que se siembra y según las distintas regiones de España.

- Celemín: doceava parte de la fanega de superficie equivalente a 537 metros cuadrados. Un celemín tiene 4 cuartillos

- Carro (de hierba): Puede definirse esta medida como la cantidad de terreno de la que se obtiene un carro, ya sea de mies o de hierba, de tal modo que una hectárea equivale a aproximadamente 56 carros o a 231 varas cuadradas. Siendo el carro más habitual el de 179 m².

Aunque es una medida utilizada actualmente en Cantabria la incluyo aquí porque en el Catastro de Humada se hace referencia a ella en las preguntas 9 y 12

 

La variabilidad era enorme, por lo que el Catastro constituye una fuente sin par para el estudio de las antiguas medidas agrarias.

El sistema métrico decimal no se adoptaría legalmente hasta 1801 y efectivamente hasta bien avanzado el siglo XIX, e incluso hasta el XX en algunos lugares.

 

EL CATASTRO DE LA ENSENADA EN HUMADA

 

En primer lugar hay que destacar la pésima caligrafía del escribano que recogió las respuestas de los regidores, lo que hace imposible comprender el significado de algunas de las palabras contenidas en la declaración. Gracias a la comparación con las respuesta de algunos pueblos vecinos ha sido posible descifrar el sentido de otras. A pesar de ello es posible que se hayan producido algunos errores de interpretación que no creo que afecten al contenido global de las respuestas. 

Solamente he insertado la primera y última páginas del documento ya que no tiene sentido ponerlas todas porque, como he dicho, las fotocopias son de muy mala calidad y muchas respuestas no se entienden fácilmente.

 

Interrogatorio que han de satisfacer, bajo juramento, las justicias, y demás personas, que harán comparecer los intendentes en cada pueblo

 Lugar de Humada.

En el lugar de Humada a veinte y dos días del mes de noviembre de mil setecientos cincuenta y dos años ante el Señor Don Manuel Cantón Salazar y Ortiz, subdelegado para las diligencias de Única Contribución y testimonio de mí el escribano parecieron D. Miguel, regidor y único capitular en él, Fernando Miguel, Francisco de Humada, José Llanillo, Pablo García, vecinos y peritos nombrados para esta operación a efecto de responder a las preguntas que contiene el Interrogatorio de la Real Instrucción en cuya  única presencia de Don Juan Pérez, cura beneficiado más antiguo de el, su merced el Señor Subdelegado, de otro regidor y peritos y cada uno de por sí tomó y recibió juramento por Dios Nuestro Señor y una señal de la Cruz en la forma del derecho hicieronlo cumplidamente y ofrecieron hacer la confrontación de términos, tierras, edificios, colmenares, ganados y demás efectos correspondientes y responder con toda legalidad a las preguntas de dicho interrogatorio y con efecto lo hicieron en la forma siguiente

1. Cómo se llama la población

1ª A la primera pregunta dijeron que esta población se llama lugar de Humada.

2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.

2ª A la segunda que es realengo sin conocer más dueño que a Su Majestad a quien pagan en cada un año doscientos cincuenta y un reales y veintidós maravedíes de sisas y millones, de alcabalas trescientos once reales y diez maravedíes de cientos doscientos cuarenta y nueve reales, de utensilios veintiocho reales y treinta y dos maravedíes, de servicios reales ochenta y cuatro reales que con doce reales de los derechos de cartas de pago suman novecientos treinta y seis reales y treinta maravedíes.

3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.

3ª A la tercera que el término propio y privativo de este lugar ocupa desde el cierzo al ábrego medio cuarto de legua, del solano al regañón lo mismo y de circunferencia media legua, confronta por cierzo con término propio del lugar de Solanas, por solano comunidad de este lugar y el de San Martín de Humada, ábrego comunidad de éste y el de Ordejón y por el regañón comunidad con el de Fuenteodra y Villamartín, Su figura la del margen  y el término comunero con inclusión del propio y privativo, ocupa desde el cierzo al ábrego media legua y del solano al regañón medio cuarto de legua y cincuenta pasos y de circunferencia una legua, su figura también la del margen.

4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.

4ª A la cuarta que las  especies de tierra que hay en los términos de este lugar son todas de secano y producen una sola cosecha al año y se reducen a tierras de sembradura, prados segaderos, huertos para hortaliza, eras de trillar pan y un matorral de una fanega. Las de sembradura fructifican todas con un año de intermisión de descanso, los prados, huertos y eras todos los años, el matorral no produce por ser inútil.

5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.

5ª A la quinta que en las tierras de sembradura y prados segaderos hay primera, segunda y tercera calidad, los huertos y eras son de única.

6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, viñedos, etc.

6ª A la sexta que en este lugar y sus términos solo hay olmos y robles.

 7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.

7ª A la séptima que otros árboles están a los orillas de las tierras y eras del Concejo

  8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren

8ª A la octava que se hallaban sin orden los enunciados árboles.

 9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos fanegas, celemines, carros de hierba, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.

9ª A la novena que las medidas de tierra que se usan en este lugar es por fanegas y cada una de las de sembradura y primera calidad, compone dos mil seiscientas  cuarenta varas cuadradas, la de segunda cuatro mil y la de tercera cinco mil y cuarto y cada fanega de secano de primera, segunda y tercera calidad componen respectivamente las mismas varas cuadradas que las tierras de sembradura y la fanega de estas especies  y primera calidad y sembradura con dicho año de intermisión o descanso,  trigo cebada y yeros lleva de simiente cuando de trigo, una fanega,  cuando de cebada, otra, y cuando  de yeros, media fanega, pero la de segunda calidad que con la misma intermisión se siembra trigo, centeno o cebada, lleva cuando de trigo o centeno,  una fanega, y cuando de cebada trece celemines y la de tercera calidad que con igual intermisión de un  año de descanso se siembra centeno o avena lleva     de simiente cuando de centeno, una fanega,  y cuando de avena, media fanega.

 10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.

10ª A la décima que en los términos y jurisdicciones de este lugar hay diecinueve fanegas de tierra de sembradura de primera calidad, de segunda ciento y dos y media y de la de tercera doscientas setenta. De prados y primera calidad trece fanegas, de segunda, cincuenta y cinco y media, de la tercera categoría, cincuenta y siete, de huertos y única calidad, diez celemines y a eras también de única calidad dos fanegas y siete celemines.

 11. Qué especies de frutos se cogen en el término

11ª A la undécima que los frutos que se cogen  por lo común en los términos de este lugar son:  Trigo, cebada, centeno, avena,  yeros y hierba.

 12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.

12ª A la duodécima que la ordinaria cultura que dan a cada fanega de tierras de sembradura es romper, binar, terciar, excabar y sallar y con ella la fanega de primera calidad cuando se siembra de trigo produce cuatro fanegas y media, cuando de cebada seis y cuando de yeros cuatro fanegas, la de segunda calidad produce cuando se siembra de trigo tres fanegas y media, cuando de cebada cuatro y media y cuando de centeno tres y media y la de tercera produce cuando de centeno tres fanegas y cuarto y cuando de avena tres fanegas y media. La fanega de prados y primera calidad produce cada año un carro y cuarta parte de otro de hierba, la de segunda calidad un carro y la de tercera tres partes de cuatro de otro.  La fanega de huerto y única calidad produce cada año cincuenta reales y las de eras nueve celemines de centeno.

 13.  Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.

13ª A la trece que por medida de tierra no pueden dan valor a los árboles que han declarado y consideran la utilidad anual de cada uno en cuatro maravedíes.

 14.  Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.

14ª A la catorce que el valor ordinario que tienen los frutos que se cogen en sus términos es por lo común la fanega de trigo trece reales, la de cebada o yeros siete reales, la de centeno diez, la de avena cuatro y cada carro de hierba trece reales.

 15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.

15ª A la quince que los derechos impuestos sobre dichas  tierras de sembradura son décimos y se paga de diez uno  cuyo importe se divide en nueve novenos,  y de ellos tres recibe el Ilmo. Sr. Arzobispo de Burgos, otros tres los beneficiarios de este lugar, dos Su Majestad que Dios guarde y el otro restante a la fábrica de la iglesia y  no ¿ves? diezmos de hierba por costumbre antigua,  paga cada vecino por la razón de primicias dos celemines de trigo y cebada por mitad y el que mantiene dos yugadas paga duplicado y así respectivamente si tienen mas, las cuales recibe enteramente el beneficiado más antiguo que sirve el Curato.

 16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.

16ª A la dieciseis que considerados los diezmos  que se adeudan en este lugar para un quinquenio toca a cada uno veintisiete fanegas, once celemines y un cuartillo de trigo, sesenta y tres fanegas once celemines y un cuartillo de centeno, cuarenta y tres fanegas, celemín y medio de cebada y tres fanegas de avena y de diezmos menudos como son yeros, corderos, queso, lana y dinero trescientos sesenta y seis reales y cinco maravedíes y de primicias ha tocado a cada un un año  seis fanegas y media de trigo y cebada por mitad.

 17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.

17ª A la decisiete que hay un molino harinero propio de Juan Marcos, vecino de el lugar de Sandoval de la Reiena el cual está arruinado y por lo mismo hace algunos años que no muele en cuya consideración no le consideran rentabilidad.  

 18. Si hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada año.

18ª A la dieciocho que no comprende

 19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quien pertenecen.

19ª A la diecinueve que hay noventa y dos colmenas y pertenecen:

A  Juan Pérez, ocho

A  José Llanillo, once

A Joaquín Miguel, cuatro

A José Llanillo, seis

A Jacinta Santibañez, ocho

A Miguel de Miguel, dos

A Pablo García, dos

A Pedro Miguel, cuatro

A Pablo Garcia, mayor, dieciseis

A Rafaela Muñoz, dos

A Tomás Basicedo, una

A Antonio Lomilla, una

A Basilio Pardo, dos

A Herigenio Herrero, tres

A Fernando Miguel, catorce

A Francisco Villazán, dos

A Francisca Humada dos, digo una

A Francisco Pérez, cinco

Y regulan  la utilidad anual de cada una en dos reales y medio.

 20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.

20ª A la veinte que hay cuarenta y ocho bueyes para la labranza del campo y catorce vacas para el miso intento, digo efecto, cuarenta y nueve vacas de huelgo, cuarenta y ocho novillos, veintinueve novillas, trece terneros, doscientas setenta y una ovejas, sesenta y seis carneros, ciento treinta corderos y corderas, doscientas treinta y cinco cabras, veintiseis yeguas, veintidos pollinos y regulan la utilidad de cada vaca de huelgo en trece reales cada un año, el novillo, en doce reales, la novilla, en siete, el ternero o ternera, en cuatro, el carnero, en dos reales y medio, la oveja, en dos, el cordero o cordera, un real, la cabra, en dos reales y cada yegua, en  veinte reales.

 21. De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en la casas de campo o alquerías. 

21ª A la  veintiuna que hay veinticinco vecinos, seis viudas y dos habitantes

22. Cuántas casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo, y cuánto.

22ª A la  veintidos que hay treinta y una casa habitables y dos arruinadas y por el establecimiento del suelo no tienen carga.

23. Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.

23ª A la veintitres que en este Concejo tiene por suyo propio tres fanegas de tierra de sembradura y segunda calidad, cinco fanegas de la tercera, cuatro de la misma de prados y primera calidad, ocho celemines de la segunda y diez celemines de la tercera. Dos fanegas de  heras y dos casas una para las Juntas y otra para la fragua y su valor anual asciende a ciento cincuenta y ocho reales.

24. Si el común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre qué especies para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.

 25.  Que gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir individual razón. 

24ª y 25ª A la veinticuatro y veinticinco que no comprenden

26. Que cargos de Justicia tiene el común, como censos, que responda u otros, su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.

26ª A la veintiseis que el dicho Concejo tiene contraido y sus propios un censo perpetuo en favor del Hospital del Rey de la Ciudad de Burgos por el que paga anualmente veinticinco fanegas de trigo y cebada por mitad y tienen noticias que su constitución fue por la compra que hizo de diferentes posesiones que al presente goza y eran propias de dicho hospital

27. Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.

27ª A la veintisiete que pagan cada año a Su Majestad veintidos reales y catorce maravedís de servicio ordinario y extraordinario incluso un real de la carta de pago.

28. Si hay algún empleo, alcabala u otras rentas enajenadas, a quién, si fue por servicio pecuniario u otro motivo, de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.

28ª A la veintiocho que no comprende

29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc. hay en la población

29ª A la veintinueve que hay una taberna a cargo de D. Miguel de Miguel, vecino de este lugar y los derechos que se adeudan por sisas y milenios los administra el Concejo y a dicho tabernero le regulan de utilidad anual por medir el vino setenta y siete reales.

 30. Si hay hospitales, de qué calidad, qué renta tienen y de qué se mantienen.

 31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y qué utilidad se considera el puede resultar a cada uno al año.

30ª y 31ª A la treinta y treinta y una que no comprenden

 32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.

32ª A la treinta dos que hay un cirujano llamado José Agustín que está asalariado en este lugar y los de Amaya, Villamartín, Rebolledo, Fuenteodra y Ordejón y en todos ellos gana de salario sesenta y cuatro fanegas de trigo y cebada por mitad, un escribano real llamado Manuel Antonio Díez  a quien regulan ganar anualmente setecientos cincuenta reales.

33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc.; explicando en cada oficio de los que hubiere, el número que haya de maestros oficiales y aprendices, y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día cada uno.

33ª A la treinta y tres que hay un vendedor de lienzos llamado Joaquín Miguel también vecino a quien estiman que en doscientos setenta y nueve días que trabajados al año deducidos los de fiesta gana seiscientos noventa y siete reales y medio y repartidos entre los mismos días corresponde a cada uno dos reales y medio los cuales multiplicados por ciento ochenta días le queda util cuatrocientos cincuenta reales.

34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quienes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.

34ª A la treinta y cuatro que no comprende

35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo y a cómo se paga el jornal diario a cada uno

35ª A la treinta y cinco que hay en este lugar los jornaleros del campo siguientes:

Lorenzo Arroyo por un jornal en ciento veinte días le regulan de jornal por cada uno a dos reales y medio y suman trescientos reales y lo mismo estiman a los demás jornaleros.

Diego Miguel

Silvestre García

Tomas de Bercedo

Carlos Mermejo

Labradores

Fernando Miguel por sus jornales de labrador le regulan cada día de los ciento veintidós un real y medio y lo mismo estiman a los demás labradores que se expresan

José Llanillo

Basilio Paul

Pablo Pérez

Miguel de Miguel

Pablo García, menor en días

Pedro Miguel

Carlos Miguel

Mateo García

Marcos Llanillo

Eugenio Herrero

Juan García, menor en días

Francisca Villazán, tiene un hijo mayor de dieciocho años llamado Juan Miguel que le ocupa en la granjería del campo, le regulan de soldada anual ciento cincuenta y cuatro reales

 Mayores de sesenta años

Francisco de Humada, mayor de sesenta, tiene un nieto mayor de dieciocho que le ocupa en las labores del campo, llamado Santos Miguel, le estiman de soldada anual ciento cincuenta y cuatro reales.

Antonio Llanillo tiene un hijo, llamado Fernando, que le ocupa en la labranza, le regulan de soldada anual ciento cincuenta y cuatro reales.

Pablo García, tiene un hijo mayor, llamado Andrés, que le ocupa en la labranza, le estiman de soldada, ciento cincuenta y cuatro reales.

José Llanillo, tiene un hijo mayor, llamado José que le ocupa en la labranza, le regulan de soldada anual sesenta y seis reales

Alonso Miguel

Criados

Pedro Gonzáles, criado para la labranza de Francisca Pérez, gana de soldada anual doscientos veinte reales

Pablo Ortega, criado de la señora de Fernando Miguel, gana ciento sesenta y cinco reales.

Pedro de la Peña, criado de dicho Fernando, gana setenta y siete reales.

Pedro Arroyo, criado de la labranza de D. Juan Pérez, gana ciento sesenta y cinco reales.

Diego Gutiérrez, criado de la labranza de D. Pedro Miguel, gana ciento veintiún reales.

Pastores

Juan de Ortega, pastor del ganado lanar de este lugar, gana de soldada anual veinte fanegas de centeno y ochenta reales en dinero.

Juan García, mayor en días, pastor de los ganados vacuno, cabrío y yeguas, gana cuarenta y ocho fanegas de centeno y ciento noventa y ocho reales en dinero.

 36. Cuantos pobres de solemnidad habrá en la población.

36ª A la treinta y seis que hay dos pobres de solemnidad, llamados Ángela Cuesta y Josefa Robles

37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones, que naveguen en la mar o ríos, su porta, o para pescar; cuántas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.

37ª A la treinta y siete que no comprenden

38. Cuántos clérigos hay en el pueblo.

38ª A la treinta y ocho que hay dos presbíteros beneficiados llamados D. Juan Pérez y D. Manuel García

39. Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.

40. Si el rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta, que no corresponda a las generales ni a las provinciales, que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen

39ª y 40ª A la treinta y nueve y cuarenta que no comprenden

Todo lo cual dijeron y declararon es la verdad según lo que Dios Nuestro Señor les ha dado a entender bajo del juramento que se les ha recibido en que se afirman y ratifican y lo firmaron los que supieron con su mano de que doy fe.

Don Manuel Cantón Salazar y Ortíz

Fernando Miguel

José Llanillo

Ante mi: Ángel de Ugarte.

Enmendado: Baca

Es copia de las respuestas originales que quedan en la Contaduría a nuestro cargo.

Burgos y agosto dieciocho de mil setecientos cincuenta y cuatro.

José Antonio de Huidobro                                    Pedro Álvarez.