{"id":1007,"date":"2023-01-16T18:34:20","date_gmt":"2023-01-16T17:34:20","guid":{"rendered":"https:\/\/lawebdehumada.es\/?p=1007"},"modified":"2025-11-10T09:44:06","modified_gmt":"2025-11-10T08:44:06","slug":"escritos-del-sr-joaquin-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lawebdehumada.es\/?p=1007","title":{"rendered":"ESCRITOS DEL SR. JOAQU\u00cdN GUTI\u00c9RREZ"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong>Expongo a continuaci\u00f3n algunos de los escritos que en su d\u00eda recogi\u00f3 D. Joaqu\u00edn Guti\u00e9rrez, quien ejerci\u00f3 el oficio de pastor en algunos pueblo del valle.<\/p>\n<p>Entre los recuerdos de mi ni\u00f1ez hay un hueco para el Sr. Joaqu\u00edn y la Sra. Anselma, quienes durante muchos a\u00f1os vivieron en Humada, en una casa hoy derruida, dejando un grato recuerdo entre los que tuvimos la suerte de convivir con ellos.<\/p>\n<p>Era el S. Joaqu\u00edn un hombre sencillo, afable, de buen talante, alegre. Recuerdo con especial a\u00f1oranza aquellas fechas especiales en la vida de los pueblos, cuando mat\u00e1bamos el \u201cchino\u201d, casi una fiesta, que hac\u00eda bueno aquel dicho \u201chay cuatro fiestas en el a\u00f1o que relucen m\u00e1s que el sol, Jueves Santo, Corpus Christi, la Ascensi\u00f3n y el d\u00eda de san lech\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de pastor ejerc\u00eda de matarife, persona que se encargaba de matar y estazar o descuartizar el cochino en piezas para despu\u00e9s obtener los productos de la matanza: lomos, chorizos, salchichones. El Sr. Joaqu\u00edn, adem\u00e1s de ejercer estos menesteres con maestr\u00eda, contribu\u00eda con su buen talante, su humor, sus chistes y chascarrillos a\u00a0 crear ese ambiente semifestivo de este acontecimiento, tanto en la ejecuci\u00f3n de las tareas propias de la matanza como en las comidas y, sobre todo, en las sobremesas.<\/p>\n<p>Pero no es este el motivo por que el Sr. Joaqu\u00edn se ha ganado un hueco en este blog sino por sus cualidades literarias para recoger y plasmar por escrito los dichos, acontecimientos, tradiciones, documentos hist\u00f3ricos en un cuaderno que guardaba con especial primor.<\/p>\n<p>Es de destacar el m\u00e9rito de este autodidacta que, poco a poco, fue adquiriendo un bagaje cultural que ya quisi\u00e9ramos poseer muchos de nosotros, de habernos encontrado en sus circunstancias, pues es de suponer que no acudir\u00eda con asiduidad a la escuela y por tanto su formaci\u00f3n primaria ser\u00eda escasa y que superando a base de tes\u00f3n, dedicaci\u00f3n y fuerza de voluntad hasta convertirse en una persona culta.<\/p>\n<p>Agradecer, finalmente a su nieta, Mar\u00eda Teresa Guti\u00e9rrez, el trabajo de recopilar y mecanografiar los escritos de su abuelo Joaqu\u00edn, que han llegado a mis manos.<\/p>\n<p>Transcribo, a continuaci\u00f3n, literalmente los documentos que me parecen m\u00e1s interesantes por su historia, por su contenido, por su proximidad, su inter\u00e9s o relaci\u00f3n con el pueblo de Humada.<\/p>\n<p>El primer documento hace referencia a la historia de los c\u00e1ntabros, pueblo que seg\u00fan diversos documentos, extendi\u00f3 sus fronteras hasta Amaya como hemos recogido en otros apartados de esta web.<\/p>\n<p>Tengo que decir que este documento ha sido copiado textualmente, corrigiendo algunos errores tipogr\u00e1ficos, manteni\u00e9ndome al margen de su autenticidad hist\u00f3rica, que en algunos aspectos no coincide con las opiniones de insignes historiadores, como se puede comprobar en otros documentos hist\u00f3ricos recogidos en esta web.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIA<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Augusto vino a Espa\u00f1a, el a\u00f1o 26 antes de Jesucristo, a guerrear contra los C\u00e1ntabros y Astures, \u00fanicos espa\u00f1oles independientes del yugo romano, fij\u00f3 sus reales en <em>Seje y Samon<\/em> (hoy Sasam\u00f3n). Tres a\u00f1os estuvo el emperador mismo al frente de su ej\u00e9rcito compuesto de numerosos y aguerridos batallones, luchando contra los invictos y formidables c\u00e1ntabros, sin poder jam\u00e1s vencerlos mientras que estos denodados monta\u00f1eses van diezmando los ej\u00e9rcitos romanos por medio de guerrillas bien combinadas. Esto caus\u00f3 tal y tanta pena en el \u00e1nimo del emperador que al fin hubo de retirarse, lleno de fatiga y pesadumbre, a Catalu\u00f1a, dejando encomendada la guerra a su legado Antistio. \u00c9ste, despu\u00e9s de sufrir repetidas veces descalabros y bajas considerables ante las sorpresas y ataques terribles de los guerrilleros c\u00e1ntabros, logr\u00f3 atraer ingeniosamente a estos a una llanura, tal vez la de Valdelucio, o la que se extiende entre Puente Toma y Porquera de los Infantes, y les gan\u00f3 aunque a mucha costa la primera batalla que se dio cerca de los muros de Belgica, Velvica o mejor Velegia (hoy Helecha).<\/p>\n<p>Los historiadores romanos no cuentan ni los muertos, ni los heridos, ni los prisioneros c\u00e1ntabros. Al contrario, parece que no hubo ni heridos, ni prisioneros, ni muertos, pues dicen que perdieron la batalla los c\u00e1ntabros. Se retiraron al monte Vindio, que comprend\u00eda la sierra de Sejos, Sierras Albas, Pe\u00f1a Labra y Picos de Europa. \u201cAbsidionis fame ad exterminium consumpti sunt\u201d.<\/p>\n<p>El historiador Paulo Orosio, (385 d.C \u2013 420 d.C.) dice que \u201chuyeron al monte Vinnnio (Vindio) por su naturaleza inexpugnable, donde por el hambre a causa del asedio, acabaron perciendo casi en su totalidad\u201d \u201cin Vinnium monten natura tutissimum confugerunt, ubi obsidionis fame ad extremun paene consumpti sunt\u201d.<\/p>\n<p>Algunos anotadores de Paulo Orosio, que escribi\u00f3 esto 400 a\u00f1os despu\u00e9s de la batalla, le han corregido diciendo \u201cAb sidione et fame\u201d \u201cpor el cerco y el hambre\u201d. \u00bfPara qu\u00e9 tanto a\u00f1adir y mudar? Mucho mejor ser\u00eda corregirle escribiendo \u201cabsidionis fame\u201d. Para que la andaluzada del presb\u00edtero fuese m\u00e1s visible y chistosa, pues no deja de tener chiste de gran viso afirmar que los c\u00e1ntabros refugiados en el monte Vindio murieron casi todos por el rum, rum de que estaban cercados en dicho monte.<\/p>\n<p>Se conoce bien que Paulo Orosio no estuvo jam\u00e1s en aquella incercable e inexpugnable monta\u00f1a. Pero adem\u00e1s se aumenta la donosura del chiste con esto que a\u00f1ade a rengl\u00f3n seguido: \u201cRacilium deinde oppidum magna ni ac diu repugnans postremo captum ac dirutum est\u201d \u201cDespu\u00e9s (se atac\u00f3) la ciudad de Racilio (Araillum) que resisti\u00f3 con mucha fuerza y durante largo tiempo, pero que al final fue tomada y destruida\u201d. De donde se deduce que la mayor\u00eda de los que hab\u00edan perecido volvieron a resucitar puesto que dice: \u201cLa poblaci\u00f3n de Aradillura (hoy Aradillos, al norte de Reinosa, situada sobre el monte Vindio), luchando bravamente con numerosas fuerzas y por largo tiempo fue despu\u00e9s y en \u00faltimo lugar tomada y destruida\u201d. Esto significa que no los muertos resucitados sino los c\u00e1ntabros y vivos presentaron tenaz resistencia al general Antistio y quiz\u00e1 una mortandad espantosa en el ej\u00e9rcito romano, y que el residuo de \u00e9ste se apoder\u00f3 del pueblo y lo arruin\u00f3 despu\u00e9s que los c\u00e1ntabros faltos de dardos y flechas le abandonaran la noche que les plugo con tanto sigilo que los romanos no pudieron coger ni un solo prisionero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta fue la \u00faltima haza\u00f1a de Antistio contra los c\u00e1ntabros y por eso dice Postramo: \u201cDe modo que dio por terminada la guerra desastrosa por las legiones romanas sin haber podido dominar m\u00e1s que una peque\u00f1a parte del territorio c\u00e1ntabro. Y temeroso de que volvieran a resucitar m\u00e1s monta\u00f1eses, se retir\u00f3 de aquellas empinadas alturas y se vino con su gente a Velegia, donde reh\u00edzo su destrozado ej\u00e9rcito; de all\u00ed pas\u00f3 a guerrear con los asures a quienes someti\u00f3 en dos batallas ayudado por otros dos generales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Terminada la guerra c\u00e1ntabra, Octavio Cesar Augusto mand\u00f3 colocar, no en el monte Vindio, prueba que no estaba dominado, sino en Velegia, la cuarta legi\u00f3n maced\u00f3nica, compuestas por 600 infantes griegos y 500 jinetes, concedi\u00e9ndola todo el territorio conquistado por ellos desde Castrillo Aya hasta Vallesioro, cerca de Sasam\u00f3n, incluida en este territorio la Pe\u00f1a Amaya.<\/p>\n<p>Los c\u00e1ntabros velegienses confinaban al mediod\u00eda con los turm\u00f3digos, desde el sur de Rebolledo de la Torre, pasando por el pie de la pe\u00f1a Amaya, Villamart\u00edn, hasta el r\u00edo Odra, que nace en el t\u00e9rmino de Rebolledo Traspe\u00f1a, quedando todo el territorio de este \u00faltimo pueblo dominado por los c\u00e1ntabros y bajando por la corriente del Odra hasta el oeste de Villasidro y desde aqu\u00ed a Villamor\u00f3n en donde empezaban los c\u00e1ntabros morecanos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Augusto dio \u00f3rdenes para que los sometidos abandonasen los pueblos situados en los montes y bajasen a poblar los llanos y los valles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel tiempo, seg\u00fan parece, hab\u00eda en la meseta llana y espaciosa de pe\u00f1a Amaya una poblaci\u00f3n de c\u00e1ntabros defendida por un castillo. De una y otro quedan a\u00fan hoy d\u00eda ruinas y vestigios bien marcados. Sus habitantes, en cumplimiento de la orden de Octavio Augusto se vieron precisados a desamparar aquella su morada\u00a0 y venir a poblar el llano, donde, seg\u00fan lo m\u00e1s probable, fundaron al pie de la pe\u00f1a y en terreno turm\u00f3digo una ciudad a la que dio, tal vez, el nombre de Amaya, que pudo ser el nombre de la poblaci\u00f3n sita en la meseta mencionada. Y si no tuvo en sus principios este nombre, no hay duda que fue la que se llam\u00f3 Segisamojulia, que se abrevi\u00f3 escribiendo Segisamaja y pronunciada Segisamaya, de donde quitando las s\u00edlabas Se-gis quedaba con el nombre que hoy lleva: Amaya, que fue honrada despu\u00e9s con el t\u00edtulo de Patricia. De aqu\u00ed se desprende que sus primeros habitantes fueron c\u00e1ntabros aunque la ciudad estaba en terreno turm\u00f3digo, turmago o murgobo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan los m\u00e1s acreditados historiadores, los c\u00e1ntabros no solamente no estaban sujetos a los romanos sino que se dedicaban de manera importante al pillaje, robando a los romanos los mismos comboyes que enviaban a la legi\u00f3n maced\u00f3nica. Esto que los romanos llamaban \u201clatrocinios\u201d fue en tanta cantidad que al a\u00f1o de terminada la guerra de los cinco a\u00f1os, los soldados de Roma se vieron precisados a reclamarlo a los audaces monta\u00f1eses, amenaz\u00e1ndoles con otra nueva guerra. Los c\u00e1ntabros contestaban lac\u00f3nicamente \u201cvenid a por ello\u201d y en este sentido debe entenderse la petici\u00f3n de los soldados romanos y la oferta de los c\u00e1ntabros de que nos hablan los historiadores, pues la monta\u00f1a, entonces como ahora, no era tierra de tanto pan llevar para que los due\u00f1os de la tierra de Campos y del resto de Espa\u00f1a fuesen a pedir trigo como remedio de sus necesidades a una tierra tan pobre y est\u00e9ril como Cantabria. Luego fue porque los c\u00e1ntabros se lo hab\u00edan robado y as\u00ed les contestaron \u201cvenid a por ello\u201d. Los romanos entendieron la respuesta y se prepararon con numeroso golpe de gente para extraer por la fuerza el grano arrebatado de las casas mismas de los merodeadores. Pero \u00e9stos cercaron a los aguerridos soldados de Roma en un valle y a todos pasaron a cuchillo. Entonces, probablemente, fue cuando la cuarta legi\u00f3n consider\u00e1ndose poco segura en Velegia, llena de terror y de espanto, por el desastre sufrido traslad\u00f3 Segisamojulia a Amaya. El descalabro de las huestes romanas mand\u00f3 a Cantabria al mejor general de todos los tiempos, llamado Agripa.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 \u00e9ste a Cantabria, dos a\u00f1os despu\u00e9s de concluida la primera batalla, con un ej\u00e9rcito formidable, pero fue vencido con estrago horrible las dos primeras veces que pele\u00f3 contra los c\u00e1ntabros, en la segunda de las cuales fue tanto el miedo de los romanos a nuestros monta\u00f1eses y tal el n\u00famero de bajas que \u00e9stos hicieron en aquellos que Agripa se vio obligado a devolver la tercera legi\u00f3n, que por su denuedo ten\u00eda merecido el t\u00edtulo de Augusta, declar\u00e1ndola indigna de llevar ese nombre y los pocos soldados que de ella hab\u00edan salido con vida los reparti\u00f3 entre las dem\u00e1s legiones, siendo reemplazada, para seguir la guerra, por la cuarta legi\u00f3n llamada Maced\u00f3nica.<\/p>\n<p>Restablecida la disciplina y remediados los reveses Agripa volvi\u00f3 a pelear con los c\u00e1ntabros y los venci\u00f3.<\/p>\n<p>Nada nos dicen los historiadores de los prisioneros que hizo, ni de los muertos, ni de los heridos. Este silencio es harto significativo, seg\u00fan mi entender.<\/p>\n<p>Con esta victoria dio por terminada la guerra sin haber conquistado m\u00e1s que su antecesor Antistio, puesto que la cuarta legi\u00f3n volvi\u00f3 a residir en Amaya, donde renov\u00e1ndose de tiempo en tiempo, los soldados griegos que la formaban, subsisti\u00f3 desde el a\u00f1o 19 a.C. hasta el cuarenta y ocho de la era cristiana, en que por orden del emperador Claudio se traslad\u00f3 a la Germania para luchar contra los frisones.<\/p>\n<p>He dicho que los c\u00e1ntabros no fueron sujetos totalmente al yugo romano, ni en tiempo de la guerra dirigida por Augusto y terminada por Cayo Antistio que vino a durar cinco a\u00f1os bien repletos, ni en tiempo de Agripa cuya guerra vino a durar otros dos a\u00f1os. Y lo mejor de todo es que lo prueban los dos historiadores m\u00e1s fidedignos que se pueden presentar como testimonio fehaciente. A saber: Estrab\u00f3n y Plinio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Estrab\u00f3n<\/u>: natural de Amasya en Capadocia, vino a la luz del mundo en el a\u00f1o cincuenta antes de Jesucristo, es decir, veinticuatro a\u00f1os antes de empezar la primera guerra cant\u00e1brica. Muri\u00f3 el a\u00f1o veintis\u00e9is de la era cristiana, es decir, unos cuarenta y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de terminado la del c\u00e9lebre Agripa. Por consiguiente fue contempor\u00e1neo de ambas guerras y es moralmente cierto que oy\u00f3 de los soldados y oficiales griegos que las hab\u00edan hecho lo que refiere su historia.<\/p>\n<p>Es verdad que en un lugar de su obra escrita dice: \u201cCesar Augusto deshizo o refren\u00f3 a los c\u00e1ntabros, pero despu\u00e9s de haber refinado la fiereza y costumbres de gallegos, asturianos y c\u00e1ntabros, que traducido al lat\u00edn es como sigue: \u201cVerum jam, ut dixi, omnia bella sunt sublata. Nam Cantabros, qui maxime hodie latrocinia exercent, iisque vicinos Caesar-Augustus subegit, et qui ante Romanorum socios populabantur, nunc pro Romanis arma ferunt, ut Conisci, et qui ad fontes Iberi amnis accolunt, Tuisiis exceptis\u201d que traducido dice: \u201cMas, como ya lo tengo dichi, est\u00e1n acabadas todas las guerras. Pues los C\u00e1ntabros, quienes hoy en d\u00eda, realizan los mayores robos, y a sus vecinos Cesar Augusto los sujeto, y los que antes devastaban a los asociados de los Romanos, ahora llevan armas por los Romanos, como los Coniscos y los que habitan cerca de las fuentes del Ebro, excepto los Tuisios\u201d<\/p>\n<p>Pero, como he dicho, todas las guerras han cesado ya, pues Cesar Augusto sujeta hoy a los c\u00e1ntabros, los cuales se dedican con todo encarecimiento al pillaje y a sus vecinos los astures, y as\u00ed los que antes atacaban a los soldados de Roma, ahora empu\u00f1an las armas a favor de los romanos como los Comiacos y los que habitan las inmediaciones de los fuentes del rio Ebro, excepto los Tuisos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este testimonio irrecusable, tenemos que los c\u00e1ntabros no todos fueros subyugados por Cesar Augusto. Buena sujeci\u00f3n ser\u00eda esta cuando vemos que los sometidos robaban desaforadamente a los sometedores, es decir, que arrebataban a los romanos sus bienes en grande escala. (M\u00e1ximo).<\/p>\n<p>A\u00f1ade que serv\u00eda los c\u00e1ntabros en la guerra a los romanos y para probarlo pone dos ejemplos: los comiacos y los que residen junto a las fuentes del Ebro. Pero de \u00e9stos \u00faltimos se ve precisado a exceptuar a los Tuisos, porque \u00e9stos no serv\u00edan ni estaban sujetos a los romanos.<\/p>\n<p>Luego, seg\u00fan Estrab\u00f3n, no todos los c\u00e1ntabros estaban sometidos al yugo de Roma. Este testimonio es irrebatible.<\/p>\n<p>Una advertencia tengo que hacer sobre la palabra Coniaci, en griego kovacci, y es que en este vocablo hay un error de copia. Los historiadores quieren que sea koukavoi, los conicanos, pero como \u00e9stos eran lim\u00edtrofes de los astures, no fueron ni siquiera atacados por las legiones de Augusto, puesto que los astures, enemigos de Roma y hermanos de los c\u00e1ntabros, guardaban a los conicanos la espalda. Adem\u00e1s es muy dif\u00edcil cometer un error tan marcado en que habr\u00eda que confundir letras tambi\u00e9n distintas. Yo juzgo que koviakoi est\u00e1 en vez de koviacoi, los coniscos (confinantes con los autogones o berones septentrionales, que los vizca\u00ednos sujetos a Roma). El error de copia es en este caso muy f\u00e1cil, pues en el idioma griego la letra alfa (\u03b1) y la letra sigma (\u03c3) son, como se ve, muy parecidas y un poco que se escape la mano en la sigma queda convertida en alfa.<\/p>\n<p><u>PLINIO<\/u>, que naci\u00f3 en el a\u00f1o veintitr\u00e9s de la era cristiana y muri\u00f3 en el setenta y nueve, impl\u00edcitamente confirma, corrobora y ampl\u00eda lo dicho por Estrab\u00f3n, pues dice en su obra Historia Natural, cuya impresi\u00f3n se hizo: Apud inclitum Basilian anno MQXXXV (1.535), lo que al pie de la letra copio: \u201ccivitatum IX regio cantabrorum\u201d que traducido signfifica \u201cla regi\u00f3n de los c\u00e1ntabros tiene nueve ciudades\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s al tratar de los pueblo que acud\u00edan a la audiencia en Clunia, situada entre Coru\u00f1a del Conde y Pe\u00f1alba de Castro (Burgos) dice: \u201cIn conventum Cluniensem Varduli ducunt populos XIIII, ex quibus Alabanenses tantum nominare libeat, Turmigi IIII, in quibus Segisamonenses et Segisamaiulienses\u201d \u201cAl \u201cconventus\u201d Cluniense los v\u00e1rdulos aportan catorce pueblos, entre los que son dignos de menci\u00f3n los alabanenses, los cuatro de los turm\u00f3digos, entre ellos los segisamonenses (de Sasam\u00f3n) y los segisamojulienses (de Amaya)\u201d.<\/p>\n<p>Por lo que se ve Sasam\u00f3n y Amaya estaban en terreno turm\u00f3gido y al llegar a los c\u00e1ntabros s\u00f3lo dice esto \u201cNan in Cantabricis quatuor oppidis Julibriga sola memoratur\u201d \u201cQue entre los cuatro pueblos de Cantabria solo merec\u00eda ser recordada Juliobriga.<\/p>\n<p>De modo que al municipio o audiencia de Clunia no asist\u00edan en tiempos de Plinio m\u00e1s que los partidos de cuatro ciudades c\u00e1ntabras. \u00bfPues ad\u00f3nde iban los de las cinco ciudades que faltan hasta llegar al n\u00famero nueve mencionado m\u00e1s arriba: \u201cCivitatum IX regio cantabrorum\u201d. A ninguna de estas partes sujet\u00f3 el imperio romano. Luego los partidos correspondientes a estas cinco ciudades eran independientes. Luego los romanos no subyugaron toda la Cantabria, sino una parte muy peque\u00f1a de ella. Por otro lado de los cuatro que acud\u00edan hay que quitar un buen trozo como se ve en los juliobrigenses que s\u00f3lo fueron sometidos los que habitaban desde Aguilar de Campo\u00f3 hasta las fuentes del Ebro, incluyendo las capitales de esta comarca, Juli\u00f3briga, hoy Retortillo, que tambi\u00e9n estuvo sujeto a los romanos, pero no los plentusios, pues Estrab\u00f3n los except\u00faa, ni los que hay desde el nacimiento del Ebro hasta Portus Victoria Juliobrigensium (hoy Santander o Santo\u00f1a) pues los romanos no pasaron de Aradillos.<\/p>\n<p>Diecisiete siglos anduvieron de mano en mano los escritos de Plinio y Estrab\u00f3n sin que nadie se atreviera a enmendar el nada, pero en el s. XVIII se cometi\u00f3 esa osad\u00eda y ligereza por sus anotadores. Como si estos supiesen mejor los acontecimientos, quedando de ellos a siglos de distancia, que los fieles narradores contempor\u00e1neos de los hechos que refieren, informados por sus ojos o enterados por millares de testigos que lo presenciaron<\/p>\n<p>Y si me dice alguno \u00bfpor qu\u00e9 no hubo m\u00e1s guerra entre los monta\u00f1eses de Cantabria y los romanos? Contestar\u00e9 a esta pregunta:<\/p>\n<ol>\n<li>porque los c\u00e1ntabros se contentaron con sus merodeos<\/li>\n<li>porque los romanos no quisieron exponerse a nuevas hecatombres.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta independencia conservaron los c\u00e1ntabros en su mermado territorio hasta las invasiones de los pueblos b\u00e1rbaros, que comenzaron a principios del siglo segundo, se acrecientan en el tercero y al final de este siglo empiezan a inundar las fronteras del imperio que, para contrarrestar a los invasores, se ve obligado a sacar de las provincias casi todas sus fuerzas, incluso las que estaban de asiento en las fronteras de Cantabria. Entonces los c\u00e1ntabros independientes y los sometidos se unen contra los romanos y recobran lo perdido y extienden el territorio y la denominaci\u00f3n de Cantabria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Invaden los b\u00e1rbaros Espa\u00f1a y ninguno de los diferentes pueblos que ellos formaban midi\u00f3 sus armas con los c\u00e1ntabros hasta Leovigildo, que les hizo la guerra. Refiere este hecho San Juan Bielarense, que naci\u00f3 hacia el a\u00f1o 540, el cual, desterrado de Barcelona por Leovigildo, fue fundador del monasterio de Biclara y despu\u00e9s obispo de Gerona, hasta que muri\u00f3 santamente el 621. Fue, pues, contempor\u00e1neo de los a\u00f1os que refiere el a\u00f1o sexto del rey Leovigildo, 574 de la era cristiana, con estas frases: \u201cHis diebus Livvigildus rex Cantabriam ingressus provinciae pervasores interfecit, Amaiam occupat, opes eorum pervadit et provinciam in suam revocat dicionem\u201d. \u00a0\u201cEn esos d\u00edas el rey Leovigildo entra en Cantabria, extermina a los usurpadores de esa regi\u00f3n, ocupa Amaya, se apodera de los bienes de aqu\u00e9llos y somete la provincia [de Cantabria] a su poder\u201d<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s en el a\u00f1o 575 dice: \u201cLeovvigildus rex Aregenses montes ingreditur, Aspidium loci seniorem cum uxore et filiis captivos ducit opesque eius et loca in suam redigit potestatem\u201d \u201cEl rey Leovigildo penetra en los montes Aregenses, hace cautivos a Aspidio, se\u00f1or del lugar, junto con su esposa e hijos, y se adue\u00f1a de sus bienes y tierras\u201d<\/p>\n<p>Es incre\u00edble la confusi\u00f3n que esos dos pasajes del santo han causado en los historiadores desde muchos siglos a esta parte. Ellos han confundido la provincia con Cantabria y la ciudad de Amaya con Aregia.<\/p>\n<p>El texto del autor contempor\u00e1neo de Leovigildo no dice tal cosa. La palabra \u201cprovincia\u201d es nombre propio de aquella comarca de treinta y cuatro villas, que en el 460 arrebataron al emperador Mayoriano las tropas godas mandadas por el capit\u00e1n Suenerico. A este pa\u00eds le llamaron los romanos provincia Gothorum (hoy Tierra de Campos). Dada esta explicaci\u00f3n genuina, y la \u00fanica verdadera, f\u00e1cilmente se comprende:<\/p>\n<ol>\n<li>Que los c\u00e1ntabros no satisfechos con las conquistas hechas a los romanos en el territorio de Le\u00f3n, los Berones y los Vascos hab\u00edan extendido su Cantabria por el mediod\u00eda hasta los l\u00edmites godos.<\/li>\n<li>Que los lim\u00edtrofes se hab\u00edan convertido en invasores de la provincia (Gothorum).<\/li>\n<li>Que Leovigildo, al ver tanta audacia, vino a perseguirles, no en la Cantabria propia sino en la nuevamente conquistada. Mat\u00f3 a los que pudo, no sin que c\u00e1ntabros hicieran lo mismo con los godos.<\/li>\n<li>Que el rey godo, merced a su caballer\u00eda, se apoder\u00f3 de Amaya y la saque\u00f3 pero ni pas\u00f3 de all\u00ed ni la pudo conservar por largo tiempo.<\/li>\n<li>Que ahuyentados los invasores, el rey volvi\u00f3 a recuperar la provincia Gothorum, campo de Gothorum o tierra de Campos: \u201cLeoviguldus Rex Cantabriam ingressus, provinciae pervasores interficit, Amaiam occupat, opes eorum pervadit, et provincia in suam revocat dictionem\u201d<\/li>\n<li>Que los jefes c\u00e1ntabros eran enemigos de romanos y godos puesto que invad\u00edan las<\/li>\n<li>tierras de unos y otros y se apoderaban de sus bienes.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego estos\u00a0 jefes eran independientes en su pa\u00eds primitivo y en las tierras que despu\u00e9s conquistaron mientras en su poder estuvieron y por esta raz\u00f3n llaman godos y romanos llaman a estos jefes \u201cduces\u201d, expresando la idea de absoluta independencia y soberan\u00eda. Cierto es que los godos sucesores de Leovigildo se apoderaron de gran parte de las conquistas realizadas por los \u201cduces\u201d en los Berones y Vasconia, pero jam\u00e1s pudieron conquistar, ni invadir siquiera, la comarca primitiva de Cantabria, de modo que la monarqu\u00eda visigoda qued\u00f3 arruinada en la batalla de Guadalete sin haber podido someter nunca bajo su yugo a los c\u00e1ntabros.<\/p>\n<p>Duques independientes de Cantabria fueron don Beremundo, don Pedro, don Favila, este fue el padre de D. Pelayo, primer rey de Asturias, a quien sucedi\u00f3 su hijo Favila, quien muere en una pelea con un oso. A Favila le sucede su cu\u00f1ado don Alfonso el Cat\u00f3lico como tercer rey de Asturias, Alonso era hijo de D. Pedro, duque de Cantabria, y hermano de D. Fruela \u201cduque soberano de Cantabria\u201d que fue el cuarto rey de Asturias despu\u00e9s de la muerte de su hermano Alfonso I \u201cEl cat\u00f3lico\u201d.<\/p>\n<p>Estos duques lo fueron de Cantabria y otros pueblos de los Berones mucho antes de la batalla de Guadalete. Luego ni Pelayo ni Alfonso fueron Bascones sino c\u00e1ntabros de pura raza y si estuvieron emparentados con los godos, esto no fue por l\u00ednea masculina sino por la madre de Pelayo, que dicen fue hermana del rey Don Rodrigo. Yo creo que este parentesco es pura ficci\u00f3n, pues no hay historiador contempor\u00e1neo que lo confirme y los que un siglo despu\u00e9s del nacimiento de D. Pelayo lo aseguran o hacen un testimonio fehaciente que lo compruebe.<\/p>\n<p>Arruinada la monarqu\u00eda visigoda, Cantabria sirvi\u00f3 de refugio a los cristianos perseguidos y vejados por los \u00e1rabes. \u00c9stos acometen las fronteras de Cantabria y aunque D. Pedro los venci\u00f3 el a\u00f1o 716 en Tejada, sin embargo, logran apoderarse de Salda\u00f1a, Mave y Amaya, ciudades fronterizas en el territorio cant\u00e1brico, menos la segunda, tres o cuatro leguas adentro. Todas estas ciudades y otras muchas, desde Portugal hasta los Pirineos, fueron en tiempo de Don Fruela, duque de Cantabria,\u00a0 hermano de D. Alfonso I el Cat\u00f3lico y compa\u00f1ero inseparable en la lucha contra los moros. As\u00ed como reconocieron por rey a D. Alfonso los gallegos y gran parte de Portugal, as\u00ed como Burgalia o tierra de Burgos, la mayor parte de los Berones y muchos de la Vardulia, reconocieron por su soberano a D. Fruela. Y se juzga que, por haber acompa\u00f1ado a su hermano en todas las guerras que se dieron, se le otorg\u00f3 al duque de Cantabria el t\u00edtulo de Conde (Comes, Comitis) que significa compa\u00f1ero.<\/p>\n<ol>\n<li>Fruela, acaso antes de morir y cuando dirig\u00eda los destinos de Asturias, transmiti\u00f3 como signo de alcanzar las dos soberan\u00edas, la asturiana y la cant\u00e1brica, a su hijo y sucesor D. Rodrigo. Lo cierto es que \u00e9ste a pesar de haber heredado los estado propios y adquiridos de su padre no se intitul\u00f3 duque de Cantabria, acaso por no disgustar a los pueblos nuevamente agregados o por la raz\u00f3n dicha. Se\u00f1or Conde de Castilla, que entonces comprend\u00eda y significaba lo mismo que la Cantabria.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fruela tuvo adem\u00e1s otros dos hijos: Aurelio y Bermudo \u201cel Di\u00e1cono\u201d, condes de Asturias. El primero, nombrado por elecci\u00f3n, despu\u00e9s de Fruela, hijo de Alfonso I \u201cel Cat\u00f3lico\u201d, el segundo despu\u00e9s de Mauregato, hijo bastardo de Alfonso I y de una esclava musulmana de nombre Sisalda, pero renunci\u00f3 a la corona de D. Alfonso II \u201cel Casto\u201d, nieto de Alfonso I.<\/p>\n<p>Bermudo, a pesar de ser di\u00e1cono, se cas\u00f3, con dispensa, con Nunilo (Uzenda Nunilona) y tuvo por hijos a Ramiro I, elegido rey de Asturias por haber muerto Alfonso II \u201cel Casto\u201d sin sucesi\u00f3n.<\/p>\n<p>De lo dicho se desprende que D. Pelayo, Alfonso I \u201cel Cat\u00f3lico\u201d, Fruela, Aurelio, Bermudo y Ramiro fueron naturales de Cantabria y el fundamento de la de la restauraci\u00f3n cat\u00f3lica en Espa\u00f1a, juntamente con los esclarecidos y aguerridos duques c\u00e1ntabros y sus sucesores y herederos, los condes soberanos de Castilla.<\/p>\n<ol>\n<li>Rodrigo, conde soberano de Castilla, repobl\u00f3 la ciudad de Amaya y la hizo cabeza de su estado. Firm\u00f3 varias donaciones desde el 762 en adelante. Muri\u00f3 en el a\u00f1o 800 dejando tres hijos: Don Diego, conde soberano de Castilla; D. Nu\u00f1o, conde privativo y se\u00f1or de Amaya y D. Sancio (Sancho) que fue elegido juez de Castilla.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Amaya fue cabeza de Castilla hasta que Diego Porcellos, biznieto de D. Rodrigo, habiendo fundado Burgos, se traslad\u00f3 a esta ciudad. Probablemente Amaya tambi\u00e9n fue sede episcopal para despu\u00e9s pasar a Burgos.<\/p>\n<p>En resumen, y por lo se refiere a la poblaci\u00f3n actual de Amaya, podemos decir que:<\/p>\n<ul>\n<li>La antigua Segisamojulia de Plinio, cuyos primeros habitantes fueron c\u00e1ntabros de pura raza, aunque sometidos a los romanos.<\/li>\n<li>Que fue residencia de la cuarta Legi\u00f3n Maced\u00f3nica por espacio de 66 a\u00f1os.<\/li>\n<li>Que los c\u00e1ntabros independientes se volvieron a apoderar de ella a finales del siglo II o principios del III.<\/li>\n<li>Que estuvo bajo su dominaci\u00f3n hasta que Leovigildo se apoder\u00f3 de ella y la saque\u00f3 pero la abandon\u00f3 pronto, ya que los c\u00e1ntabros le molestaban desde la pe\u00f1a o porque estaba satisfecho al volver a su obediencia la Tierra de Campos. Por consiguiente, de nuevo, Amaya es recobrada por sus leg\u00edtimos due\u00f1os, los c\u00e1ntabros.<\/li>\n<li>Que arruinada la monarqu\u00eda visigoda, Amaya cay\u00f3 en poder de los moros, pero fue reconquistada en tiempos de Fruela y su hijo D. Rodrigo la repobl\u00f3 e hizo cabeza de Castilla, en cuyo tiempo se elevada a la dignidad de sede episcopal.<\/li>\n<li>Que D. Diego Porcelos, nieto de D. Diego II, conde y sucesor de su padre D. Rodrigo, traslad\u00f3 esta supremac\u00eda a Burgos.<\/li>\n<li>Que condes privativos de Amaya descendieron por l\u00ednea directa de D. Pedro, duque de Cantabria, padre de D. Alfonso y D. Fruela, ni m\u00e1s ni menos que los condes soberanos de Castilla.<\/li>\n<\/ul>\n<p>De donde se deduce que gobernaron en Amaya como condes soberanos de Castilla:<\/p>\n<ul>\n<li>Rodrigo I<\/li>\n<li>Diego I<\/li>\n<li>Rodrigo II<\/li>\n<li>Diego II, llamado Porcelos, fundador de Burgos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Conste que fueron condes soberanos de Castilla por varias donaciones que citan Pellicer y Salazar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n geogr\u00e1fico-hist\u00f3rica de la Villa de Amaya (tomado del Diccionario Enciclop\u00e9dico Hispano-Americano)<\/p>\n<p><u>Amaya<\/u> (Geog.)<\/p>\n<p>Villa con Ayuntamiento, al que est\u00e1 agregado el lugar de Peones de Amaya, del partido judicial de Villadiego, provincia y di\u00f3cesis de Burgos. 360 habitantes. Situada al pie de la pe\u00f1a de su nombre y cerca de las fuentes de r\u00edo Fresno. Terreno monta\u00f1oso y \u00e1spero pero f\u00e9rtil. Produce cereal, c\u00e1\u00f1amo y hortalizas. Ganados lanar y vacuno.<\/p>\n<p><u>Historia<\/u><\/p>\n<p>Esta poblaci\u00f3n es probablemente la antigua Segisamojulia en la que asent\u00f3 sus reales Augusto cuando vino a dirigir la campa\u00f1a contra los C\u00e1ntabros. Lo cierto es que Amaya ten\u00eda gran importancia como plaza fuerte. Obtuvo luego el t\u00edtulo de Patricia y fue muy nombrada durante la \u00e9poca visigoda.<\/p>\n<p>Fue conquistada por Leovigildo, cuando este monarca subyug\u00f3 Cantabria, si bien es dudosa so correspondencia con la ciudad de Aregia, que S. Isidoro menciona entre las conquistas de este rey y m\u00e1s a\u00fan que fuera la capital de Cantabria como afirman algunos autores modernos.<\/p>\n<p>La ciudad debi\u00f3 ser destruida en los primeros d\u00edas de la reconquista, seg\u00fan los anales toledanos y la cr\u00f3nica de Burgos.<\/p>\n<p>El conde de Castilla, D. Rodrigo, repobl\u00f3 Amaya entre 860 y 900 y la erigi\u00f3 en capital de sus estados. La quemaron los muslimes (musulmanes) en una de sus expediciones y de nuevo fue repoblada por Ramiro II<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nota: He procurado transcribir lo m\u00e1s literalmente posible este documento hist\u00f3rico tal como lo escribi\u00f3 el Sr. Joaqu\u00edn, a sabiendas que algunos datos no se ajustan al contexto hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Lo que aqu\u00ed pretendo resaltar es el inter\u00e9s por la\u00a0 cultura de un personaje autodidacta, quien, a pesar de las circunstancias personales que le tocaron vivir, recuerda que se dedic\u00f3 al oficio de pastor. Probablemente no pudo recibir la ense\u00f1anza primaria como los dem\u00e1s ni\u00f1os de su \u00e9poca, lo que magnifica a\u00fan m\u00e1s el m\u00e9rito de haber recogido estos escritos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><u>SERM\u00d3N BURLESCO<\/u><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Transcribo, a continuaci\u00f3n, uno de los escritos recogido por el Sr. Joaqu\u00edn que mejor resume su car\u00e1cter alegre, divertido, gracioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este serm\u00f3n burlesco, jocoso y entretenido para divertir a los concurrentes en una sala despu\u00e9s de haber llenado bien la barriga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sea por siempre bendito y alabado<\/p>\n<p>el buen vino empipado,<\/p>\n<p>y la engruesada morcilla<\/p>\n<p>que engorda la pantorrilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Per signum Crucis in fronte <\/em>\u00a0se\u00f1alada.<\/p>\n<p><em>libera nos Domina <\/em>de pedrada,<\/p>\n<p><em>mundos aliquandum est manducationem,<\/em><\/p>\n<p><em>acarreavit sibi suam perditionem.<\/em><\/p>\n<p>Son palabras del Doctor D. Tomates,<\/p>\n<p>al cap\u00edtulo cuarto de sus disparates.<\/p>\n<p>Lloraba Balaan, amados oyentes,<\/p>\n<p>de haber visto a su burra con pendientes;<\/p>\n<p>suspiraba afligido el macabeo<\/p>\n<p>de ver a las monjas con solideo.<\/p>\n<p>Gritaban los antiguos profetas<\/p>\n<p>de ver esos burros con escofietas;<\/p>\n<p>y al ver vosotros estos desgobiernos<\/p>\n<p>no pongo en duda que llorar\u00e9is cuernos:<\/p>\n<p>y mirando los tiempos presentes<\/p>\n<p>al punto nacer\u00e1n en vuestras frentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, auditorio muy amado,<\/p>\n<p>en dos puntos traigo separado<\/p>\n<p>todo el discurso de mi serm\u00f3n,<\/p>\n<p>y as\u00ed os encargo la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el primero ver\u00e9is, que por el lujo y el vestido<\/p>\n<p>est\u00e1 todo el mundo perdido.<\/p>\n<p>En el segundo os har\u00e9 ver con desatino<\/p>\n<p>las virtudes y efectos de don vino;<\/p>\n<p>pero antes explicar\u00e9 un punto de doctrina,<\/p>\n<p>que ser\u00e1 sobre la gula o golosina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es la golosina, seg\u00fan definiciones,<\/p>\n<p>causadora de muchos torozones,<\/p>\n<p>as\u00ed lo define el doctor Facundo,<\/p>\n<p>el que iba ense\u00f1ando el culo por el mundo.<\/p>\n<p>Ejemplo tenemos en nuestro padre Ad\u00e1n,<\/p>\n<p>que calla y toma lo que le dan.<\/p>\n<p>El pens\u00f3 no hacer nada,<\/p>\n<p>pero nos encaj\u00f3 mala empanada,<\/p>\n<p>pues por coger la manzana\u00a0 del vedado puesto,<\/p>\n<p>\u00e9l a la verdad qued\u00f3 indigesto;<\/p>\n<p>la culpa de Eva la taimada,<\/p>\n<p>por no hab\u00e9rsela dado bien asada:<\/p>\n<p>por ella nos vienen tales torozones,<\/p>\n<p>que nos obligan a llevar calzones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero decidme si una manzana caus\u00f3 tanta dentera<\/p>\n<p>\u00bfqu\u00e9 har\u00e1 aquel que come una carga entera?<\/p>\n<p>\u00bfy qu\u00e9 diremos de aquel goloso<\/p>\n<p>que hace por colaci\u00f3n un buey sarnoso;<\/p>\n<p>y sin ver que le previenen mil plagas,<\/p>\n<p>se come un roc\u00edn lleno de llagas?<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 diremos de aquellos golosos extremados<\/p>\n<p>que almuerzan pimentones albardados?<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 diremos, en fin, de aquel tragador<\/p>\n<p>que no gasta ni cuchara ni tenedor?<\/p>\n<p>antes bien, sin andar en cumplimientos,<\/p>\n<p>echa de pronto sus diez mandamientos,<\/p>\n<p>y como si tiempo le hubiese de faltar,<\/p>\n<p>se traga una morcilla sin mascar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podemos decir de estos manducantes<\/p>\n<p>que son un hato de rocinantes;<\/p>\n<p>y ser\u00eda mejor a mi parecer<\/p>\n<p>echarlos a los prados a pacer,<\/p>\n<p>y ni a\u00fan as\u00ed se habr\u00edan de hartar,<\/p>\n<p>seg\u00fan el ejemplo que os voy a contar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el abuelo de Ad\u00e1n pas\u00f3 por avaro,<\/p>\n<p>asisti\u00f3 a su mesa un convidado<\/p>\n<p>de tan noble sangre y descendencia,<\/p>\n<p>que aparentaba, seg\u00fan mi sentencia,<\/p>\n<p>aquella quijada que en otra ocasi\u00f3n<\/p>\n<p>anduvo entre las zarpas de Sans\u00f3n.<\/p>\n<p>Estaba \u00e9ste tan inapetente<\/p>\n<p>que no pod\u00eda apretar bien el diente;<\/p>\n<p>pero, no obstante, se comi\u00f3<\/p>\n<p>doce cabritos adobados,<\/p>\n<p>veinte conejos albardados,<\/p>\n<p>treinta lechones de leches,<\/p>\n<p>y cien cargas de huevos en escabeche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero, \u00a1Oh miserable glot\u00f3n!<\/p>\n<p>no te se espera mal revent\u00f3n:<\/p>\n<p>en efecto, le dio desmayo de cabeza,<\/p>\n<p>que el imaginaba ser flaqueza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Acuden sin dilaci\u00f3n a socorrer aquel apret\u00f3n;<\/p>\n<p>y sin atender a m\u00e1s razones,<\/p>\n<p>le sueltan muy deprisa los calzones;<\/p>\n<p>cada cual descarga su escopeta,<\/p>\n<p>y al triste glot\u00f3n hecho babieca,<\/p>\n<p>sin aguardar a dilaciones<\/p>\n<p>le embocaron el sumo de cien cargas de limones.<\/p>\n<p>Otro boticario le suplica<\/p>\n<p>le componga cien purgas de botica,<\/p>\n<p>y despu\u00e9s de encajarle estos alimentos,<\/p>\n<p>le faltaron al pobre los alientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muri\u00f3 de repente este Badea<\/p>\n<p>\u00a1ojala que a vosotros no os suceda!<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00e9is o\u00eddo, fieles, este ejemplo?<\/p>\n<p>pues a\u00fan m\u00e1s golosos os contemplo;<\/p>\n<p>porque sois de est\u00f3mago tan delicados<\/p>\n<p>que hab\u00e9is de dejar sin yerba los prados.<\/p>\n<p>Basta de doctrina, y para proseguir mi serm\u00f3n<\/p>\n<p>os encargo la atenci\u00f3n;<\/p>\n<p>y para que yo hable con desacierto<\/p>\n<p>a todos mis oyentes les advierto<\/p>\n<p>ech\u00e9is a las botellas buenas flores,<\/p>\n<p>repitiendo conmigo, brindo, se\u00f1ores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Bonum vinum quitat calenturam<\/em><\/p>\n<p><em>malum ducir hominen in sepulturam,<\/em><\/p>\n<p><em>mundus aliquandum et manducationen,<\/em><\/p>\n<p><em>acarreavit sibi suam perditionem.<\/em><\/p>\n<p>Son palabras del Doctor ya citado,<\/p>\n<p>est\u00e1ndose comiendo un estofado.<\/p>\n<p>Dijeron antiguamente falsos profetas<\/p>\n<p>que el mundo hab\u00eda de dar dos mil volteretas.<\/p>\n<p>S\u00ed, amados oyentes, esta profec\u00eda<\/p>\n<p>lleg\u00f3 a verificarse hoy en d\u00eda;<\/p>\n<p>porque vemos que el mundo est\u00e1 perdido,<\/p>\n<p>y consiste sin duda en el vestido;<\/p>\n<p>y si ten\u00e9is un poco de paciencia<\/p>\n<p>os dar\u00e9 de ella clara evidencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que pec\u00f3 nuestro padre Ad\u00e1n<\/p>\n<p>tuvo que arbitrarse para ganar el pan<\/p>\n<p>y escogiendo de los oficios el mejor,<\/p>\n<p>al instante se puso tejedor:<\/p>\n<p>aprendi\u00f3 en breve a tejer banadillas,<\/p>\n<p>y nuestra madre Eva le hac\u00eda las canillas,<\/p>\n<p>confirma un poeta esta sentencia<\/p>\n<p>en el libro rasgado de la Jurisprudencia;<\/p>\n<p>y prosigue este bachiller en el decir,<\/p>\n<p>que al instante se hizo de vestir.<\/p>\n<p>H\u00edzose una camisa con bolsillos,<\/p>\n<p>y de tela de Sesma unos calzoncillos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>H\u00edzose tambi\u00e9n una montera con mangas<\/p>\n<p>para cuando saliese a coger gangas.<\/p>\n<p>Al ver Eva ir tan majo a su marido,<\/p>\n<p>determin\u00f3 hacerse otro vestido.<\/p>\n<p>H\u00edzose una saya de tela de cedazos,<\/p>\n<p>con sus mangas para meter los brazos;<\/p>\n<p>un jub\u00f3n a manera peto,<\/p>\n<p>que de puro ancho le ven\u00eda prieto.<\/p>\n<p>H\u00edzose tambi\u00e9n unas medias negras de hilo colorado<\/p>\n<p>y un pa\u00f1uelo azul todo encarnado,<\/p>\n<p>vestida, en fin, as\u00ed esta buena gente,<\/p>\n<p>vivieron despu\u00e9s pac\u00edficamente,<\/p>\n<p>pues como hay ahora tanta guerra,<\/p>\n<p>no vivieran estos con paz en la tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mas \u00a1ay Dios m\u00edo! exclama aqu\u00ed un poeta,<\/p>\n<p>el mundo va ya dando su voltereta.<\/p>\n<p>\u00a1Oh mundo infeliz y desdichado,<\/p>\n<p>que el viento te tiene ya tragado!<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 aire es \u00e9ste que te hace voltear?<\/p>\n<p>Ved al mismo poeta gritar:<\/p>\n<p><em>\u201cMundus aliquandum est manducationem<\/em><\/p>\n<p><em>acarreavit sibi suam perditionem\u201d<\/em><\/p>\n<p>S\u00ed, amados oyentes, este aire a la saz\u00f3n<\/p>\n<p>en muchas cabezas tiene su regi\u00f3n,<\/p>\n<p>pero son in\u00fatiles sus pensamientos,<\/p>\n<p>porque se van gobernados por los vientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y si no, decidme: \u00bfQu\u00e9 indica el mundo por sus procederes<\/p>\n<p>sino que los hombres se han vuelto mujeres?<\/p>\n<p>\u00bfVemos a los se\u00f1ores de estas primaveras<\/p>\n<p>llevar aquellas casacas de amolar tijeras?<\/p>\n<p>\u00bfVemos aquellos gorros blancos<\/p>\n<p>con aquellos sombreros como barcos?<\/p>\n<p>\u00bfSe estila, por ventura, hoy en d\u00eda<\/p>\n<p>la polaina parda que antes se ve\u00eda?<\/p>\n<p>s\u00f3lo los viejos usan de estos vestuarios,<\/p>\n<p>y son tenidos por estrafalarios,;<\/p>\n<p>mas \u00e9stos, \u00e9stos del siglo ilustrado,<\/p>\n<p>s\u00f3lo en componerse ponen su cuidado;<\/p>\n<p>los m\u00e1s se visten de militares luego,<\/p>\n<p>aunque se hiele la regi\u00f3n del fuego.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>P\u00f3nense unas chupas, calzones y sombreros,<\/p>\n<p>y todos al presente parecen toreros,<\/p>\n<p>los zapatos enteros que antes se usaron,<\/p>\n<p>en medios al presente se quedaron.<\/p>\n<p>\u00a1Oh!, \u00bfQu\u00e9 diremos de las devanaderas<\/p>\n<p>que algunos llevan en sus calaveras?<\/p>\n<p>Os dir\u00e9 que parecen ciudad arruinada<\/p>\n<p>pero me dir\u00e9is que esto no es nada,<\/p>\n<p>pues digo sin delicadeza<\/p>\n<p>que llevan el infierno en su cabeza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>All\u00e1 los piojos tienen su aposento,<\/p>\n<p>entre los polvos, sebo y el ung\u00fcento.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 me dir\u00e9is de \u00e9stos, amados oyentes?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no se caen vuestros dientes?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no se hielan vuestros intestinos?<\/p>\n<p>No se\u00e1is vosotros de estos modistas,<\/p>\n<p>m\u00e1s vale que se\u00e1is pantomimistas,<\/p>\n<p>la cual, por ser parte de mi asunto,<\/p>\n<p>dir\u00e9 en breve en el segundo punto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em><u>SEGUNDO PUNTO<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n<p>No cabe en un hombre mayor desatino,<\/p>\n<p>que es hacerse aguado y no probar el vino<\/p>\n<p>porque es el agua, si yo no me enga\u00f1o,<\/p>\n<p>la que causa en el hombre grande da\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Frialdades de est\u00f3mago, indigestiones,<\/p>\n<p>toses, catarros, torozones,<\/p>\n<p>tisis, calenturas, tercianas,<\/p>\n<p>melancol\u00edas, costipados y desganas.<\/p>\n<p>A vista de esto \u00bfhabr\u00e1 entre mis oyentes<\/p>\n<p>quien se atreva a pasarla por los dientes?<\/p>\n<p>Dice pues Tarugo, en su arte de cocina<\/p>\n<p>que s\u00f3lo se ha de beber por medicina,<\/p>\n<p>y entonces, dice, con moderaci\u00f3n<\/p>\n<p>no sea que cause opilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ea pues, alegraos fieles, que el r\u00edo viene turbio<\/p>\n<p>sin duda nos anuncia otro diluvio,<\/p>\n<p>pues tengo le\u00eddo en el Doctor Longinos,<\/p>\n<p>que el segundo diluvio ha de ser de buenos vinos<\/p>\n<p>y haciendo relaci\u00f3n de sus se\u00f1ales<\/p>\n<p>dice, se secar\u00e1n los \u00e1rboles frutales,<\/p>\n<p>las nubes llover\u00e1n abadejos,<\/p>\n<p>aceitunas, pimentones y conejos,<\/p>\n<p>almendras tostadas, quesos salados<\/p>\n<p>magras, chorizos y carneros asados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Ay de vosotros, calvos, en aquel d\u00eda,<\/p>\n<p>si no tap\u00e1is bien vuestra calver\u00eda!<\/p>\n<p>Pues si os pegan las aceitunas en el cogote,<\/p>\n<p>se volver\u00e1n al cielo de rebote.<\/p>\n<p>Entonces a Mahoma le doler\u00e1n la muelas<\/p>\n<p>y romper\u00e1 con ellas huesos de ciruelas,<\/p>\n<p>entonces, digo, cuando las nubes lluevan buenos vinos,<\/p>\n<p>cuando los arroyos crucen los caminos,<\/p>\n<p>cuando las fuentes manen mistelas,<\/p>\n<p>y el Ebro se convierta en vino de Tudela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces s\u00ed que los cirujanos<\/p>\n<p>dejar\u00e1n de matar a los cristianos.<\/p>\n<p>Los boticarios vender\u00edan sus botes,<\/p>\n<p>y pondr\u00e1n sobre sus ojos dos pegotes,<\/p>\n<p>al ver que ninguno acude a su oficina<\/p>\n<p>a buscar para sus males medicina.<\/p>\n<p>Porque esto, a la verdad, ser\u00eda una locura,<\/p>\n<p>viendo que el vino quita toda calentura.<\/p>\n<p><em>Omnis calentura curat a vino.<\/em><\/p>\n<p>Son los efectos del vino tan probados,<\/p>\n<p>que si muchos lo supieran, no fueran aguados,<\/p>\n<p>pues a m\u00e1s de curar las lombrices,<\/p>\n<p>tiene otros efectos m\u00e1s felices,<\/p>\n<p>quita la reuma y perles\u00eda<\/p>\n<p>y es un gran remedio contra la melancol\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero estos efectos no causa todo vino,<\/p>\n<p>y as\u00ed, pensar en ello ser\u00eda un desatino,<\/p>\n<p>porque hay vino de si tan pernicioso,<\/p>\n<p>que a\u00fan el olor ofende y es da\u00f1oso,<\/p>\n<p>de \u00e9ste bebi\u00f3 Arrio el malvado<\/p>\n<p>cuando en las secretas le hallaron reventado.<\/p>\n<p>\u00a1\u00d3jala, dec\u00eda el hereje Calvino,<\/p>\n<p>las mujeres que lo gustan bebieran de este vino<\/p>\n<p>para que viendo \u00e9stas reventadas,<\/p>\n<p>quedaran las dem\u00e1s escarmentadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s no hablo y de este mi serm\u00f3n,<\/p>\n<p>hablo, s\u00ed, de aquel que echado en el vel\u00f3n<\/p>\n<p>alumbra al dios Baco al mediod\u00eda<\/p>\n<p>y por esto alumbrado ven\u00eda.<\/p>\n<p>Hablo de aqu\u00e9l que en las tabernas<\/p>\n<p>suele hacer a muchos ligeros de piernas,<\/p>\n<p>hablo de aquel que en los bodegones<\/p>\n<p>sufre tambi\u00e9n sus persecuciones.<\/p>\n<p><em>Etiam in taberna invenitur persecutio!<\/em><\/p>\n<p>Pues mujeres sin juicio y sin cabeza,<\/p>\n<p>\u00bfpor qu\u00e9 quit\u00e1is al vino su naturaleza?<\/p>\n<p>\u00bfNo sab\u00e9is que os dice Galeno<\/p>\n<p>que el vino aguado es el peor veneno?<\/p>\n<p>\u00bfSois vosotras aguadas por ventura?<\/p>\n<p>y si no, \u00bfqui\u00e9n os ha ense\u00f1ado a hacer esta mixtura?<\/p>\n<p>\u00bfNo os acord\u00e1is de aquellos a\u00f1os<\/p>\n<p>en que andaban muy afligidos los aguados?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mas los parientes y amigos del dios Baco<\/p>\n<p>reventar\u00e1n por la tripa y el sobaco<\/p>\n<p>pues uno escribi\u00f3 desde Tudela<\/p>\n<p>que el agua de aquel vino se hab\u00eda vuelto mistela.<\/p>\n<p>Otro escribi\u00f3 desde Benavente<\/p>\n<p>que han llovido barriles de aguardiente.<\/p>\n<p>Pero \u00bfad\u00f3nde voy, amados fieles?<\/p>\n<p>Desde aqu\u00ed veo abundancia de moscateles,<\/p>\n<p>y en una palabra, por no causar cansancio,<\/p>\n<p>el mar se convierte en vino rancio.<\/p>\n<p>Pero \u00a1ay se\u00f1ores! me dir\u00e9is que el pescado<\/p>\n<p>es en este mundo gran bocado<\/p>\n<p>y si nos faltan los r\u00edos y el mar,<\/p>\n<p>ya los pescadores no podr\u00e1n pescar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero perded cuidado, fieles m\u00edos,<\/p>\n<p>que nunca faltar\u00e1n pesadores en los r\u00edos,<\/p>\n<p>porque si antes pescabais truchas y barbitos<\/p>\n<p>ahora pescar\u00e9is moscas y mosquitos.<\/p>\n<p>Si antes el mar criaba buenas sardinas<\/p>\n<p>ahora criar\u00e1 buenas pantomimas,<\/p>\n<p>mas ya deseosos de ver el diluvio os contemplo<\/p>\n<p>os voy a concluir con un ejemplo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 que dos ciegos en A\u00f1astro<\/p>\n<p>cazaban golondrinas con el rastro,<\/p>\n<p>paraban sus barrillas con primor<\/p>\n<p>y falt\u00e1ndoles la liga a lo mejor<\/p>\n<p>determinaron pasar a Trujillo<\/p>\n<p>a comprar una cazuela de mostillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Volv\u00edanse ya despu\u00e9s de haberlo comprado,<\/p>\n<p>vieron a un calvo dormir en un prado,<\/p>\n<p>comenzaron a darle griter\u00eda<\/p>\n<p>viendo que el calvo nada o\u00eda<\/p>\n<p>meti\u00f3 el ciego la mano en el bolsillo<\/p>\n<p>y sacando la cazuela de mostillo<\/p>\n<p>huy\u00f3 la mano con tal presteza<\/p>\n<p>que se la plant\u00f3 por gorro en la cabeza<\/p>\n<p>y retirando la cabeza a un lado<\/p>\n<p>quedose el pobre calvo bien untado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Acuden al punto las abejas<\/p>\n<p>a darle m\u00fasica en la orejas,<\/p>\n<p>las moscas, avispas y moscardones<\/p>\n<p>por la calva se pasean a millones.<\/p>\n<p>El c\u00e9nife, el t\u00e1bano, el mosquitillo,<\/p>\n<p>todos acuden al olor del mostillo.<\/p>\n<p>Despierta el pobre con mil sofocaciones<\/p>\n<p>y empieza con la calva a pescozones.<\/p>\n<p>Echa a correr por los zarzales<\/p>\n<p>y van tras \u00e9l los animales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Halla all\u00ed una mujer compadecida<\/p>\n<p>y le encaj\u00f3 una caldera de agua hervida,<\/p>\n<p>con esto el mosquitillo fue limpiado,<\/p>\n<p>pero qued\u00f3 el pobre calvo bien escaldado.<\/p>\n<p>\u00a1Oh agua, que de todos modos da\u00f1as!<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00e9is o\u00eddo por ventura cosas m\u00e1s extra\u00f1as?<\/p>\n<p>Ea, amados fieles, seguid mis documentos<\/p>\n<p>y dejad el agua para los jumentos.<\/p>\n<p>No os har\u00e1 da\u00f1o ninguna merienda<\/p>\n<p>si bebierais vino bueno de Cosuenda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conservar\u00e9is la dentadura blanca<\/p>\n<p>si bebierais vino rancio de Villafranca<\/p>\n<p>no os doler\u00e1 diente ni muela<\/p>\n<p>si bebierais vino rancio de Tudela<\/p>\n<p>pero si \u00e9ste lo bebiereis aguado<\/p>\n<p>tendr\u00e9is el est\u00f3mago avinagrado.<\/p>\n<p>Y tu, \u00a1oh botella de bota!<\/p>\n<p>no admitas en tu seno<\/p>\n<p>sino vino que sea puro y bueno<\/p>\n<p>que a nosotros de coraz\u00f3n nos pena<\/p>\n<p>que siempre que te vemos no est\u00e9s llena<\/p>\n<p>y te prometemos, como buenos hermanos,<\/p>\n<p>no dejarte nunca de las manos<\/p>\n<p>y te buscaremos, aunque sea a ciegas,<\/p>\n<p>por eternidad de eternidades en las bodegas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em><u>RESPONSO<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El rico y el pobre son dos personas.<\/p>\n<p>El militar lucha por los dos.<\/p>\n<p>El contribuyente por los tres.<\/p>\n<p>El trabajador produce por los cuatro.<\/p>\n<p>El vago come por los cinco.<\/p>\n<p>El estraperlista explota a los seis.<\/p>\n<p>El abogado defiende a los siete.<\/p>\n<p>El defensor absuelve a los ocho.<\/p>\n<p>El farmac\u00e9utico envenena a los nueve.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico mata a los diez.<\/p>\n<p>El sepulturero entierra a los once<\/p>\n<p>Y el seguro de enfermedad se lleva el dinero de los doce.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Expongo &hellip; 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