{"id":284,"date":"2023-01-09T19:30:40","date_gmt":"2023-01-09T18:30:40","guid":{"rendered":"https:\/\/lawebdehumada.es\/?p=284"},"modified":"2025-11-10T11:13:51","modified_gmt":"2025-11-10T10:13:51","slug":"el-condado-de-castilla-a-la-muerte-de-fernan-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lawebdehumada.es\/?p=284","title":{"rendered":"EL CONDADO DE CASTILLA A LA MUERTE DE FERN\u00c1N GONZ\u00c1LEZ (971)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"395\" height=\"558\" src=\"https:\/\/lawebdehumada.es\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Portada_libro-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-285\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El libro&nbsp;<em>Geograf\u00eda del condado de Castilla en la \u00e9poca de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/em>&nbsp;persigue la instauraci\u00f3n de uno de los primeros jalones de la Geograf\u00eda Hist\u00f3rica de nuestro pa\u00eds.&nbsp;<br>La base del trabajo, exclusivamente documental, permite el trazado de fronteras y demarcaciones condales, ya casi olvidadas en la lejan\u00eda de los siglos, juntamente con el resurgir de lugares desaparecidos y la identificaci\u00f3n de otros reducidos o despoblados o alcanzados por hondas transformaciones en su toponimia cuya realidad hist\u00f3rica ya desaparecida en todos ellos corr\u00eda el riesgo de caer en el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Castilla, tierra de castillos, los prodig\u00f3 en la \u00e9poca heroica por sus tierras de epopeya. P\u00e9treos jirones de su historia se albergan en la soledad de sus campos dilatados en ondulaciones de trigales, o en los montes y quebradas vestidas de robledal, y, si en la hondura de sus valles los restos de viejas abad\u00edas se sepultan en el silencio, envueltos en sudarios de hiedra, en las alturas, indecisas siluetas de castillos se yerguen a\u00fan arrogantes en la luz cegadora de las cumbres, con el gesto retador de siglos lejanos.&nbsp;<br>Las expediciones de&nbsp;<em>Alfonso I de Oviedo<\/em>&nbsp;(739 &#8211; 756) dejan una estela de ciudades, r\u00e1pidamente conquistadas y abandonadas por toda la cuenca del Duero, al norte de las sierras centrales. Los pobladores cristianos de las villas asaltadas, acompa\u00f1an al rey asturiano en la vuelta hacia las fragosidades cant\u00e1bricas, como valiosos elementos para la defensa y poblaci\u00f3n del naciente reino de Asturias.&nbsp;<br>La&nbsp;<em>Cr\u00f3nica de Alfonso III<\/em>, escrita a fines del siglo IX, agrega en sus relatos sobre&nbsp;<em>Alfonso I<\/em>&nbsp;noticias de repoblaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n en territorios integrados en la monarqu\u00eda de Oviedo, libres de la dominaci\u00f3n musulmana, aunque frecuentemente expuestas a sus ataques y correr\u00edas.&nbsp;<br>Entre ellos se menciona el de&nbsp;<em>Vardulia<\/em>, que en tiempo del cronista se refer\u00eda Castilla.&nbsp;<br>Los esfuerzos y tareas para despertar la vida en el yermo de estos campos abandonados los entrevemos en los primeros a\u00f1os del siglo IX por los vallejos de Mena y por las rinconadas de Valpuesta, donde la fe abri\u00f3 rutas, rotur\u00f3 terrenos y levant\u00f3 altares, en un impulso espiritual que parec\u00eda iluminar una visi\u00f3n del porvenir, acariciada por aquellos piadosos obreros, llamados a poner los cimientos a los solares de un gran pueblo. Hacia mediados del siglo IX un grupo de estos venerables varones dirigidos por el abad Pablo, descend\u00edan por abruptas quebradas, cortadas por saltos y cascadas del r\u00edo Pur\u00f3n, y segu\u00edan por la hondura de circos rocosos con fondos taladrados por fuentes de aguas copiosas, traspasadas por reflejos de soles altos, en medio de un silencio inflamado por la luz que reberberaban los elevados pe\u00f1ascales vestidos de boj y de helechos. Y segu\u00edan la pista de la rumorosa corriente abism\u00e1ndose en el v\u00e9rtigo de tajados escobios, hasta dar salida, en la soledad de aquella \u00abTebaida\u00bb de piedra, a la \u00faltima angostura, de cara ya a las radiantes claridades del valle de Tobalina, y all\u00ed fundaron en el a\u00f1o 852 la iglesia de San Mart\u00edn de Herr\u00e1n, dotada con labranzas, fuentes, ganados y ornamentos religiosos.&nbsp;<br>Esta comarca era conocida con el nombre de&nbsp;<em>Pontecerzi<\/em>&nbsp;y en 978 con el de&nbsp;<em>Fozecerci<\/em>. Puentes y Hoces. Puentes sencillos de arcada de medio punto suspendidos sobre el salvaje desplome del torrente.&nbsp;<br>Hoy la iglesia no existe, pero su recuerdo perdura en las llamadas huertas de San Mart\u00edn, tendidas en uno de los declives del desfiladero.&nbsp;<br>Afortunadamente la memoria de la consagraci\u00f3n la conserva el&nbsp;<em>cartulario de San Mill\u00e1n<\/em>, y con ella el inestimable testimonio de la aparici\u00f3n en la historia del nombre de Castilla con categor\u00eda condal.&nbsp;<em>\u00abRodericus Comit\u00e9 in Castilla\u00bb<\/em>.&nbsp;<br>El condado se extend\u00eda por tierras al norte del Ebro, integradas hoy en el partido de Villarcayo, y tan reducido era que f\u00e1cilmente pod\u00edan contarse las columnas de humo que se elevaban de sus pobres e inseguros hogares, desvaneci\u00e9ndose en la luz que alumbraba el nacimiento del glorioso pueblo, cuyo l\u00edmite m\u00e1s meridional hab\u00eda de llegar, por los a\u00f1os de 382, a los pe\u00f1ascales de Pancorbo.&nbsp;<br>Esta actividad alcanzaba, por el oeste, las fr\u00edas parameras, que detienen en las comarcas altas del partido de Villadiego el avance hacia el sur de masas monta\u00f1osas, inmovilizadas en apariencia de baluartes sobre tierras de c\u00e1ntabro abolengo, recorridas en la lejan\u00eda de los siglos por ind\u00f3mitas resonancias vencidas por la Roma imperial.&nbsp;<br><em>Amaya, nidal de rocas desnudas, encumbrado de cara a estos p\u00e1ramos perdidos en horizontes de brumas luminosas, suena entre las ciudades asaltadas en el siglo VIII por los monta\u00f1eses asturianos de Alfonso I, pero el eco de su existencia se desvaneci\u00f3, para reaparecer el a\u00f1o 860, fortificada en nombre de Ordo\u00f1o I, por el Conde Rodrigo de Castilla, momento consagrado en decires y refranes geogr\u00e1ficos por la poes\u00eda popular.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><br><em>\u00abHarto era Castilla peque\u00f1o rinc\u00f3n<\/em><br><em>cuando Amaya era cabeza e H\u00edtero el moj\u00f3n.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><br>Pero estos trabajos se ve\u00edan acechados en todo momento por sobresaltos y acometidas de la morisma, que entregaba a la desolaci\u00f3n el yermo donde la vida quer\u00eda apuntar.&nbsp;<br>\u00c1lava y Castilla, estrechamente enlazadas en estos siglos e inseparables en la visi\u00f3n geogr\u00e1fica musulmana, \u00ab\u00c1lava y los castillos = Al-Quile o los castillos de \u00c1lava, constitu\u00edan el blanco preferido de los guerreros de C\u00f3rdoba, en expediciones de resonancias dram\u00e1ticas: Campa\u00f1a de \u00c1lava de 824\u00bb y de Sotoscueva en 838, en las mismas ra\u00edces de las monta\u00f1as cantabrico-burgalesas.&nbsp;<br>La de 865, realizada por<em>&nbsp;Ab-al-Rahman<\/em>, hijo del emir<em>&nbsp;Mohammed<\/em>&nbsp;contra \u00c1lava y Al-Quil\u00e9 (Castilla), merece detenida atenci\u00f3n. Aunque la localizaci\u00f3n de los lugares cristianos donde los musulmanes se atribuyen se\u00f1alados triunfos es, a todas luces, vaga e incierta, no podemos sustraernos a la sugesti\u00f3n emanada de los nombres de ciudades o fortalezas que, como Toca y Burgia, fueron destruidas por los invasores en esta expedici\u00f3n.&nbsp;<br>Historiadores modernos identifican Toca con Oca y Burgia con Burgos. En realidad, venciendo ciertos recelos, nacidos de la inseguridad de la identificaci\u00f3n, nada se opone a la reducci\u00f3n de Oca, pues sabemos documentalmente que el&nbsp;<em>Conde Diego Rodr\u00edguez, llamado Porcelos<\/em>, dominaba cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, es decir, en 869, sobre vastas extensiones del territorio de Oca, cuyo aprovechamiento de le\u00f1as y pastos otorg\u00f3 al monasterio de San Felices de Oca.&nbsp;<br>Por lo que a Burgia = Burgos (?) se refiere, la expedici\u00f3n del ej\u00e9rcito de&nbsp;<em>Mohammed<\/em>&nbsp;en 883 pudo proporcionarnos la referencia definitiva, ya que en su marcha sobre la v\u00eda romana de Pancorbo a Castrogeriz, en direcci\u00f3n a Le\u00f3n, forzosamente tuvo que pasar por las proximidades del asiento actual de la ciudad, pero el<em>&nbsp;Cronic\u00f3n Albeldense<\/em>&nbsp;guarda silencio, quiz\u00e1 porque la destrucci\u00f3n del a\u00f1o 865 fu\u00e9 completa y no impuso una detenci\u00f3n al ej\u00e9rcito invasor, o bien porque la modesta representaci\u00f3n militar de la fortaleza eximiera al cronista del obligado comentario.&nbsp;<br>Cualquiera que sea el valor de estas hip\u00f3tesis, y aun dando por firme la existencia de un n\u00facleo burgal\u00e9s en 865, seguida l\u00f3gicamente de una ruina inevitable en 883, creemos que los prestigios iniciales de la fundaci\u00f3n de Burgos corresponden al a\u00f1o 884, fecha se\u00f1alada por los&nbsp;<em>Anales Compostelanos<\/em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Cronic\u00f3n Burgense<\/em>&nbsp;Meses antes\u2014883\u2014el fundador de Burgos, Diego Rodr\u00edguez, hijo del Conde Rodrigo, hac\u00eda frente a las tropas del Emir de C\u00f3rdoba, en el fantasmag\u00f3rico roquedal de Pancorbo, cuya fortaleza, enrocada entre agujas y picados, era nido de altaner\u00eda y atalaya de horizontes hostiles.&nbsp;<br>Esta fortaleza de Pancorbo, en el extremo oriental del condado, se correspond\u00eda con la de Castrogeriz, erguida en el extremo occidental, y clavada en la eminencia de un enorme cerro calizo de inflamable terrosidad, surcado de torrenteras. Puesto en defensa por&nbsp;<em>Munio N\u00fa\u00f1ez<\/em>&nbsp;en 883, presenci\u00f3, sin ser atacada, el desfile de la morisma castigada en Pancorbo.&nbsp;<br>La muerte de&nbsp;<em>Diego Rodr\u00edguez<\/em>,&nbsp;<em>conocido con el sobrenombre de Porcelos<\/em>, probablemente derivado del monasterio de&nbsp;<em>San Mil\u00ed\u00e1n de Porcilis<\/em>, en las cercan\u00edas de&nbsp;<em>Encio<\/em>, territorio de Pancorbo, parece coincidir con una floraci\u00f3n de condados en tierra ele los castillos, extendidos por campos de&nbsp;<em>Castrogeriz, Amaya, Lanteron, Cerezo, Burgos, Lara.<\/em>&nbsp;Algunos de sus se\u00f1ores aprovechan favorables coyunturas en las postrimer\u00edas del emirato cordob\u00e9s, y en 912 llevan, en incontenible empuje, las fronteras castellanas al Duero.&nbsp;<br><em>Munio N\u00fa\u00f1ez, Conde de Castrogeriz<\/em>, restaura la vieja&nbsp;<em>Rauda = Roa<\/em>,&nbsp;<em>Gonzalo T\u00e9llez, Conde de Lanteron<\/em>, en 911,&nbsp;<em>la de Osma, y Gonzalo Fern\u00e1ndez<\/em>&nbsp;fortifica&nbsp;<em>Aza, Clunia y San Esteban de Gormaz<\/em>.&nbsp;<br>Los nuevos baluartes castellanos, encumbrados en la desnudez de duros montes o en la eminencia de elevados terrenos socavados por las aguas, jalonaron sus riberas, vigilando accesos y vados, en constante atalaya de aquellos llanos ondulados, e inmovilizados, en una atm\u00f3sfera de apagadas tonalidades, desde la margen izquierda del r\u00edo hasta las sierras Carpetanas.&nbsp;<br>De la soledad de estas tierras desiertas surg\u00eda el peligro de inesperadas cabalgadas, de furiosas acometidas, que abat\u00edan las fortalezas del Duero y penetraban r\u00e1pidamente, con la complicidad de espesuras de robledos y pinares, en el coraz\u00f3n de la naciente Castilla.&nbsp;<br>Estos baluartes crearon, por la adusta majestad de los campos sorianos, la gesta castellana del alto Duero: prolongada y sangrienta pugna por la posesi\u00f3n de sus riberas, en las que el alma primitiva de Castilla alcanz\u00f3 \u00e9picas elevaciones sobre los contornos \u00e1speros de aquel foso; m\u00e1xima obsesi\u00f3n fronteriza de los castellanos en el siglo X.&nbsp;<br>Esta obsesi\u00f3n fronteriza parece encarnada, por los a\u00f1os centrales de esa centuria, en el&nbsp;<em>Conde Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/em>&nbsp;(931-970).&nbsp;<br>La poderosa voluntad del Conde obr\u00f3 el prodigio de dar unidad, cohesi\u00f3n y prestancia, al engarce de coronas condales, en las que figuraba \u00c1lava desde 933, de vivificar el esp\u00edritu de solidaridad que alentaba en el coraz\u00f3n y asomaba a los labios de los hombres de&nbsp;<em>Lara, Lantaron, Vieja Castilla, Burgos, Cerezo, Amaya, Mu\u00f1o y Clunia<\/em>, de alumbrar ideales de fe y de esperanzas en la hondura de un sentimiento que tomaba corporeidad en iglesias, abad\u00edas y cenobios, de elevar a la categor\u00eda de derecho costumbres de raigambre secular, consagrando una legislaci\u00f3n en juvenil rebeld\u00eda con el sentido jur\u00eddico de la antigua corte visigoda, y que iba a tener como medio de expresi\u00f3n un idioma de fuerte personalidad, noble y viril, que nac\u00eda entonces, como los dem\u00e1s elementos de la estructura social, en un ambiente de innovadoras audacias, atormentado por ecos de alarma y gritos de guerra.&nbsp;<br>La inspiraci\u00f3n popular idealiz\u00f3 la gigantesca silueta del h\u00e9roe de legendarios contornos que colmaba los anhelos de aquellos castellanos que hab\u00edan visto salir de sus manos una Castilla tan fuerte, tan unida, tan batalladora.&nbsp;<br>Hoy, tan vigorosa personalidad se encuentra, al decir de un ilustre historiador, en crisis, y su enfoque exige una revisi\u00f3n de sus antecedentes familiares y de los m\u00f3viles y metas de sus ambiciosas aspiraciones, conducidas y logradas \u00abcon m\u00e1s fortuna y sagacidad que con esp\u00edritu heroico\u00bb.&nbsp;<br>Sigue clavado su linaje entre los otorgantes de los&nbsp;<em>fueros de Bra\u00f1osera<\/em>&nbsp;(824), pero se rechaza la paternidad de&nbsp;<em>Gonzalo Fern\u00e1ndez<\/em>, para trasladarla a&nbsp;<em>Gonzalo N\u00fa\u00f1ez<\/em>, de conformidad con la genealog\u00eda legendaria. Sin negar eficacia a su habilidad pol\u00edtica, creemos que su aspiraci\u00f3n personal de engrandecimiento, se ve\u00eda respaldada e impulsada por la adhesi\u00f3n un\u00e1nime de un pueblo, cuyas comarcas, imperfectamente romanizadas y tard\u00edamente englobadas en el Estado visigodo, estimaban en poco los fr\u00e1giles lazos que las un\u00edan con Le\u00f3n, distanciado de ellas por conceptos vitales, cuajados en normas jur\u00eddicas, en concepciones ling\u00fc\u00edsticas y literarias y en instituciones sociales.&nbsp;<br><em>Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/em>&nbsp;alcanz\u00f3, despu\u00e9s de la muerte de<em>&nbsp;Ramiro II<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Ordo\u00f1o III<\/em>, algo m\u00e1s que una autonom\u00eda en el gobierno de su Estado condal, en cuyo ejercicio no se acusaba la falta de atributos esenciales de soberan\u00eda, y no obstante el formulismo de las calendaciones reales, a las que concedemos todo el valor arrastrado por la tradici\u00f3n, el hecho de rebasar el l\u00edmite leon\u00e9s marcado por el Pisuerga, incorporando a Castilla la faja palentina, que iba desde el r\u00edo a los condados de Salda\u00f1a y Carri\u00f3n, es un expresivo testimonio del poder alcanzado por el Conde en la frontera occidental de su condado. En cambio, \u00absu sagacidad pol\u00edtica\u00bb debi\u00f3 pesar muy poco en la ampliaci\u00f3n de la frontera oriental o navarra; es m\u00e1s, antes de morir fue obligado a desamparar plazas en la Rioja que hab\u00eda pose\u00eddo durante su condado, y, a su fallecimiento, la l\u00ednea castellano-navarra coincid\u00eda con los l\u00edmites actuales de la provincia de Burgos y con la corriente inferior del Oja hasta su uni\u00f3n con el Ebro. Y esta sagacidad hasta pod\u00eda sonar ir\u00f3nicamente en alg\u00fan historiador navarro (Sandoval-Cinco Reyes. 44) cuando afirmaba que en 992 la tierra de Oca hasta el r\u00edo Arlanz\u00f3n y valle de Assur, estaba en poder de la Corona de Navarra. Afirmaci\u00f3n inexacta, ya que el Obispo historiador confund\u00eda el lugar de Villasur sobre el Arlanz\u00f3n, en los l\u00edmites meridionales del territorio de Oca, con el valle de Assur, situado en la entrada septentrional de este territorio, localizado en 1035 junto al camino que desde Redecilla iba a Quintaniila, y aunque no sabemos a cu\u00e1l de las dos Redecillas, del Campo y del Camino, y de las dos Quintanillas, de las Due\u00f1as y del Monte, se refiere, siempre pensaremos que en los contornos de estos cuatro pueblecitos, muy cercanos entre s\u00ed y colocados entre Gra\u00f1\u00f3n y Cerezo de R\u00edo Tir\u00f3n, habr\u00e1 que situar el valle de Assur, abandonando la corriente del Arlanz\u00f3n, se\u00f1alada por Sandoval, por la del Tir\u00f3n, fijada por el documento de 1035.&nbsp;<br>Frente al ostentoso teatro donde se iba desarrollando la gesta del Duero, creemos de mayor eficacia la condensaci\u00f3n de esp\u00edritu y energ\u00edas heroicas, exigido por el temperamento de las gentes castellanas (bellatrix Castella) y por las poderosas embestidas del califato cordob\u00e9s, primero bajo&nbsp;<em>Ab-el-Rahman III,<\/em>&nbsp;vencido en Simancas (939) por&nbsp;<em>Ramiro II<\/em>&nbsp;y nuestro Conde, con una plenitud triunfal que desbordaba hacia lejanas tierras las dimensiones de los grandes batalladores de la Espa\u00f1a medieval, pero que no cort\u00f3 ni detuvo los choques y asaltos, casi permanentes, que llov\u00edan sobre Castilla por aquella frontera de hierro, desconocidos unos y rechazados otros por el fant\u00e1stico ropaje con que han llegado envueltos hasta nosotros, sin pensar que bien pudieron tener realidad en los campos burgaleses del norte del r\u00edo, ya que en vida del Conde por dos veces fue asaltada y destruida la ciudad de Burgos, capital del naciente condado. En los \u00faltimos a\u00f1os del Conde (\u00e9poca de&nbsp;<em>Al-Hakam<\/em>) la angustia de un desesperado batallar, no s\u00f3lo contra los moros, sino contra elementos de sus propios condados, personificados en la figura legendaria del noble Vela de \u00c1lava, pone un acento dram\u00e1tico en la existencia atormentada del condado: uni\u00f3n del magnate alav\u00e9s castellano con los musulmanes, p\u00e9rdida de las plazas del Duero, asolaci\u00f3n e incendio de las comarcas condales. En esta tempestad, el&nbsp;<em>Var\u00f3n Fuerte<\/em>, como le llama el&nbsp;<em>Arzobispo don Rodrigo<\/em>, muri\u00f3 en 970, dejando vinculado en su hijo<em>&nbsp;Garc\u00eda<\/em>&nbsp;un condado soberano de inagotables energ\u00edas y de fieros prestigios. Esta obra del Conde, forjada con el m\u00e1s bello material humano, entr\u00f3, con plenitud de gloria, en las jerarqu\u00edas supremas de la Historia, ungido con un aliento creador que pocos conquistadores alcanzaron, porque si muchos tuvieron aptitudes para destruir, s\u00f3lo algunos, muy pocos, lograron dar e imprimir, como el buen Conde, un soplo de eternidad a sus creaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>A continuaci\u00f3n el libro recoge la organizaci\u00f3n geogr\u00e1fico-administrativa del Condado de Castilla a la muerte del Conde Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez. Aqu\u00ed s\u00f3lo expongo los contenidos que, por proximidad, nos resultan m\u00e1s conocidos y, por tanto, de mayor inter\u00e9s.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>ORDEJ\u00d3N<\/strong>.&nbsp;<br><em>Al oriente de Amaya, en \u00e1speros terrenos prolongados hacia los p\u00e1ramos de La Lora, se suceden lugares incluidos en el territorio de Ordej\u00f3n, remont\u00e1ndose al a\u00f1o 950 la menci\u00f3n de Congosto y Humada, donados en tiempos de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez a la iglesia de Covarrubias (Cartulario de Covarrubias, I). En 978, la dotaci\u00f3n del Infantado de Covarrubias registra en esta tierra les lugares de Corbiellos (en Valdelucio, pr\u00f3ximo a Ordej\u00f3n), San Quirce (entre Congosto y Villamart\u00edn) y San Andr\u00e9s [de Montearados] (lugarcillo cercano a la raya moderna de los partidos de Seda\u00f1o y Villadiego).&nbsp;<\/em><br><em>Entre San Andr\u00e9s y Humada, se asientan las tierras que a principios del siglo XIII constitu\u00edan el alfoz de Panizares, \u00ab&#8230; uil\u00edam meam que dicitur S. Mames de Fauar in alfoz de Panizares sitam\u00bb (Bec. Cat. Burgos, f. 96).<\/em><br><em>Seg\u00fan la Primera Cr\u00f3nica General, Ordej\u00f3n fue donada al Cid hacia el a\u00f1o 1087 por el rey Alfonso VI&nbsp;<\/em><br><em>En la segunda mitad del siglo XII, Ordej\u00f3n va frecuentemente unido al alfoz de Amaya.<\/em><br><em>A\u00f1o 1182. \u00abComes fernandos tenente Amaia et Ordeion\u00bb (Becerro de Aguilar, 54).&nbsp;<\/em><br><em>A\u00f1o 1186. \u201cComite don Fernando en Amaia et Orseio\u00bb (Cartulario de Covarrubias).&nbsp;<\/em><br><em>El conde don Fernando fue hijo de don Nu\u00f1o P\u00e9rez de Lara.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>AMAYA<\/strong><br><em>Las comarcas occidentales del moderno partido judicial de Villadiego, inclinadas normalmente hacia el Pisuerga, integraban el alfoz y condado de Amaya, ciudad reconquistada por Alfonso I (739-756), cuya fortaleza, erguida en la pe\u00f1a de su nombre, fue reedificada el a\u00f1o 860 por el conde Rodrigo de Castilla, a quien hemos visto citado en escrituras de los a\u00f1os 853 y 862.<\/em>&nbsp;<br><em>\u00abEra DCCCXCVII\u00cd. Populavit Rodericus Amajam per mandato Regis Ordoniis\u00bb (Chronicon Burgense).&nbsp;<\/em><br><em>La corriente del r\u00edo Pisuerga, l\u00edmite formal del reino castellano antes de 1157, \u00ab&#8230; hereditates et honores quos habeo per totam Castellam usque in pisorgam&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(A. Cat. Burgos. Becerro, fol. 134). se\u00f1alaba su conf\u00edn por el poniente. El norte part\u00eda l\u00edmites con el&nbsp;<em>alfoz de Ibia<\/em>&nbsp;y m\u00e1s tarde con el&nbsp;<em>alfoz<\/em>&nbsp;<em>de Gama que Alfonso VII dio en 1146 a don Nu\u00f1o P\u00e9rez de Lara<\/em>. El&nbsp;<em>alfoz de Villadiego<\/em>&nbsp;y comarca de&nbsp;<em>Ordej\u00f3n<\/em>&nbsp;<em>marcaban contactos por el este<\/em>. Por el sur el perfil se perd\u00eda en tierras cuyos lugares se apellidaban de&nbsp;<em>Trevi\u00f1o<\/em>, comarca \u00e9sta de fisonom\u00eda exclusivamente geogr\u00e1fica, dilatada por los partidos de<em>&nbsp;Castrogeriz y Villadiego<\/em>. A ella aluden los Votos de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez de \u00bf939? : \u00abVilla Didaco cum tota Trivinio&#8230;\u00bb; documentalmente no aparece Trevi\u00f1o hasta el a\u00f1o 1068.<br>Una donaci\u00f3n de la segunda mitad del siglo IX coloca&nbsp;<em>\u00abin Castella in territorio Amaia\u00bb<\/em>&nbsp;el lugarejo de&nbsp;<em>Puentes<\/em>&nbsp;al noroeste de la Pe\u00f1a.&nbsp;<br>En la dotaci\u00f3n del monasterio de O\u00f1a por Sancho de Castilla en 1011, se menciona&nbsp;<em>\u00abin alfoc de Amaia, Gorna\u00e7e<\/em>[Gernaz, despoblado en t\u00e9rmino de Villela],&nbsp;<em>Rebolledo<\/em>&nbsp;[Rebolledillo],&nbsp;<em>Ecclesia Sancte Marie de domno Dauid<\/em>&nbsp;[ermita de Rebolledillo],&nbsp;<em>Uilliela<\/em>&nbsp;[Villela],&nbsp;<em>Domum Sancti Petro de Ualdecal<\/em>&nbsp;[granja, a corta distancia al norte de Pozancos] \u00bb (Del \u00c1lamo, Colec. Dipl. S. Salvador de O\u00f1a, n\u00fam. 8).<br><em>Santa Mar\u00eda de Rezmondo<\/em>&nbsp;lo deslinda una escritura de 1071, situ\u00e1ndole&nbsp;<em>\u00abin finibus Amaya\u00bb<\/em>&nbsp;(Becerro de Carde\u00f1a, 242), cerca del Pisuerga, entre el r\u00edo Fresno y las villas de Castrillo y Zarzosa de R\u00edo Pusuerga.&nbsp;<br>El monasterio, objeto de generosidades por parte de&nbsp;<em>Fern\u00e1n Gnz\u00e1lez<\/em>, dio origen en 1073 a un pleito sobre un molino del r\u00edo Pisuerga, sustanci\u00e1ndose ante&nbsp;<em>Diego Rodr\u00edguez<\/em>,&nbsp;<em>\u00abqui tenebat Amaya\u00bb<\/em>, y en presencia del&nbsp;<em>abad de Sotovellanos<\/em>&nbsp;(Id. id., 244).&nbsp;<br>A\u00f1o 1164.&nbsp;<em>Donaci\u00f3n a Santa Mar\u00eda de Aguilar, \u00ab&#8230;ecclesia S. Juliene que uocitant de ual de boniel et est iuxta pennam de Amaia et ex alia parte ad iacet uilla que dicitur Salarzal [Salazar de Amaya] simul cum consensu didaci qui dicitur uellus tenente ipso castello quod uocitant amaia..<\/em>. (A. Hist. Nac. Becerro de Aguilar, 24).<br>En 1166 la&nbsp;<em>fundaci\u00f3n del monasterio de Villamayor de Trevi\u00f1o<\/em>, lindante con Amaya por el sur, est\u00e1 confirmada por el&nbsp;<em>\u00abConde don Nu\u00f1o en Avia y en Ferrera\u00bb<\/em>.&nbsp;<br>Del a\u00f1o 1188 es la donaci\u00f3n de&nbsp;<em>Alfonso VIII a la Orden de Calatrava<\/em>&nbsp;de los&nbsp;<em>\u00ab&#8230; varrios sitos iuxta Quintanellam de Riuuo de Fresnos, in alfoz de Amaya&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Art. Hist. Nac, Caxon 15, n\u00fam. 11).&nbsp;<br>Los Barrios de San Felices est\u00e1n pr\u00f3ximos a Sotovellanos y en ellos se encontraba el monasterio de monjes de la Orden de Calatrava, trasladados siglos despu\u00e9s a Burgos.&nbsp;<br>El&nbsp;<em>mismo monarca donaba en 1189 a Diego L\u00f3pez el lugar de Villanueva de Odra<\/em>&nbsp;en la&nbsp;<em>\u00aboz de Amaya en la ribera del Modra\u00bb<\/em>&nbsp;(Indices Docs. Simancas. Ms. Acad. Hist. E. 118).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VILLADIEGO &#8211; TREVI\u00d1O<\/strong>&nbsp;<br>No conocemos con exactitud la extensi\u00f3n del alfoz de Villadiego. El documento tantas veces citado del<em>&nbsp;infantado de Covarrubias,<\/em>&nbsp;suscrito en 978, dice:&nbsp;<em>\u00abDe Villa de Didago: Villeiusto et Tabulata et S. Vincenti de Formizeto et Colmenares et S. Michaelis et S\u00aa Columla.\u00bb<\/em>&nbsp;Identificados con&nbsp;<em>Villusto, Tablada, Hormicedo, Colmenares, San Miguel (ayuntamiento de Los Valc\u00e1rceres) y Santa Coloma de Villusto.<\/em>&nbsp;Todos ellos al norte de Villadiego.&nbsp;<br>Por escritura de 1068 se&nbsp;<em>incluyen en el territorio de Villadiego<\/em>&nbsp;<em>la iglesia de San Crist\u00f3bal<\/em>&nbsp;[entre Olmos de la Picaza y Villadiego] y&nbsp;<em>\u00abVilla Nonno\u00bb<\/em>&nbsp;= Villa No\u00f1o, al sur de Villadiego (Serrano, Obispado de Burgos, III, n\u00fa- mero 7).&nbsp;<br>El alfoz cubr\u00eda parte de la dilatada comarca de Trevi\u00f1o, dilatada por tierras de los partidos de Villadiego y Castrogeriz.&nbsp;<br>Dan antig\u00fcedad a la comarca de Trevi\u00f1o los&nbsp;<em>Vetos de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/em>&nbsp;(siglo X ?), pero documentalmente no la conocemos hasta el a\u00f1o 1068, en la restauraci\u00f3n de la iglesia de Oca por&nbsp;<em>Sancho II<\/em>: \u00ab<em>dono monasterium Sancti Fausto de Trevenneo\u00bb.<\/em>&nbsp;<br>Esta iglesia vuelve a mencionarse en 1124 en merced de la reina&nbsp;<em>Do\u00f1a Urraca a N\u00e1jera<\/em>:&nbsp;<em>\u00ab&#8230; in terra de Trevinio quod vocitatur Sancti Fausti, quod jacet de juso Sancti Quirici de Furmicedo \u00ednter Villam Albelam et Tablada\u00bb<\/em>&nbsp;(Llorente, Nts. Hist. Provincias Vascongadas, IV, 31).&nbsp;<br>Villalvilla, pr\u00f3xima a Tablada y Hormicedo, citadas en 978, se encuentran al norte de Villadiego y en su territorio.&nbsp;<br>El mismo Villano\u00f1o de 1068 reaparece en 1157:&nbsp;<em>\u00ab&#8230; uillam que uocatur uilla nonno in triuinio&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Arch. Mun. Burgos. G. 8-5).&nbsp;<br>Una escritura de&nbsp;<em>do\u00f1a Appalla<\/em>&nbsp;a la iglesia de Burgos por los a\u00f1os 1121-1124 se\u00f1ala propiedades&nbsp;<em>\u00abin treuinio scilicet in suburbio de uilla didaco in uilla que dicitur ulmos&#8230; et in uilla us&#8230; et in samanceles&#8230; et in Talamiello&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Becerro Catedral de Burgos, II, 192). Olmos de la Picaza, Villaute, Manciles y Talamillo, en la comarca de Villadiego.&nbsp;<br>Un documento de 1213 menciona la venta de propiedades en lugares pr\u00f3ximos a Villadiego y sometidos a su jurisdicci\u00f3n, ya que en su confirmaci\u00f3n intervienen lss alcaldes de villa:&nbsp;<em>\u00ab&#8230;Villa Ferrando [Villahernando] et en buada [Bohada] et in alcedo [lcedo] et i n Melgosa [Melgosa de Villadiego] et in Villaute [Villaute]&#8230;, testigos de villa diego don Dominico el alcalde&#8230;, Joan roiz el alcalde&#8230; \u00bb<\/em>&nbsp;(Arch. Hist. Nac. Becerro de Santa Mar\u00eda de Aguilar, fol. 63. Publicado por Men\u00e9ndez Pidal en La Espa\u00f1a del Cid).&nbsp;<br>El l\u00edmite oriental alcanzaba con seguridad el t\u00e9rmino de Las Hormazas en 1066:&nbsp;<em>\u00ab&#8230; in Ormaza maior in alfoze de Villa Didaco&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Becerro Carde\u00f1a, 258).&nbsp;<br>Por el nordeste, en el a\u00f1o 1075 exist\u00eda el alfoz de Moradillo del Castillo:&nbsp;<em>\u00abVillam que vocatur La Rada [La Rad] in accidente de Muradello\u00bb<\/em>&nbsp;(Obispado de Burgos, III, n\u00fam. 13).&nbsp;<br>Por el sur del alfoz los lugares se encasillan de manera general en la tierra de Trevi\u00f1o.&nbsp;<br>A\u00f1o 1074.&nbsp;<em>\u00abDonamus autem in Trivinio monasterium Sancti Petri de Campo&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Obispado, III, 36). San Pedro del Campo, despoblado entre Olmillos de Sasam\u00f3n y Villasandino.&nbsp;<br>A\u00f1o 1085. Donaci\u00f3n de<em>&nbsp;Alfonso VI. \u00abCastellanos et Villa Isidro in Trevinno\u00bb<\/em>&nbsp;(Id., n\u00fam. 16).&nbsp;<br>Otra redacci\u00f3n del mismo a\u00f1o ofrece m\u00e1s precisi\u00f3n:&nbsp;<em>\u00abCastellanos in alhoze de Castro et Villa Hesidro en Trevinno,..\u00bb<\/em>(Id., n\u00fam. 27). Castellanos, al norte de Hontanas, en el alfoz de Castrogeriz. Villasidro, cerca de Sasam\u00f3n, al sur de Villadiego.&nbsp;<br>Por el a\u00f1o 1184 la&nbsp;<em>Orden del Hospital<\/em>&nbsp;pose\u00eda en el territorio de Trevi\u00f1o:&nbsp;<em>\u00ab&#8230; in Trevinno scilicet: Villesilus [Villasilos], Melgareio [despoblado de Melgarejo al norte de Villasilos], Villesendino [Villasandino], Elbusto, Ecclesia Alba [Grijalva], Sassam\u00f3n, Villaizzan, Villaved\u00f3n (en tierra de Amaya)\u00bb<\/em>&nbsp;(Serrano, Cartulario de San Salvador del Moral, 82).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CASTROGERIZ<\/strong>&nbsp;<br>La expedici\u00f3n musulmana del a\u00f1o 882, oblig\u00f3 a&nbsp;<em>\u00abMunio filius Nunni\u00bb<\/em>&nbsp;a retirarse del castillo por no estar debidamente fortificado (Albeldense, n\u00fam. 69).<br>Al a\u00f1o siguiente, 883, las tropas de Almondar avistaron al castillo de&nbsp;<em>Sigerici<\/em>&nbsp;en estado de defensa:<em>&nbsp;\u00abmumitum invenit, sed nihil in eo egit\u00bb<\/em>&nbsp;(Id., n\u00fam, 74).&nbsp;<br>A\u00f1o 972. Uni\u00f3n de&nbsp;<em>San Miguel de Valbuena<\/em>&nbsp;por el Abad de Carde\u00f1a:&nbsp;<em>\u00abmonasterium qui est situm Subtus Castro xeriz territorio per nomine S. Michaelis locum super pisoriga rivulum iuxta Bona matre, circa villa Vallebona&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Berganza, 11-410).&nbsp;<br>A\u00f1o 978.&nbsp;<em>Infantado de Covarrubias<\/em>: \u00abDe Castro: Villa Veta et illo monasterio Sancti Jurde \u2026\u00bb. Santurde, t\u00e9rmino municipal de Villasandino, en direcci\u00f3n a Olmillos.<br>El alfoz ocupaba la zona central del actual partido de Castrogeriz, tendido a ambos lados del camino de Santiago, deslindado por el sur por el&nbsp;<em>campo de Mu\u00f1\u00f3<\/em>&nbsp;y el&nbsp;<em>alfoz de Bembibre<\/em>.<br>Por el occidente se adentraba por la actual provincia de Palencia, dilat\u00e1ndose por el monte de&nbsp;<em>S. Cebri\u00e1n de Buenamadre<\/em>, cuyos derechos a la corta de madera con los de&nbsp;<em>Vizmalo<\/em>&nbsp;fue resuelto en 1183 por&nbsp;<em>Alfonso VIII<\/em>. En este monte, por otra parte, exist\u00edan los mojones entre Castrogeriz y el&nbsp;<em>monasterio de San Salvador del Moral<\/em>, en el a\u00f1o 1270.&nbsp;<br>M\u00e1s arriba de Buenamadre, las tierras del alfoz ocupaban ambas orillas del Pisuerga, alcanzando por la derecha a Melgar de Yuso y Lantadilla&nbsp;<em>\u00ab&#8230; in Pisorga amne territorio Castro Scerici in Planctata et in Plantadella&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(A\u00f1o 1072. Indice Docs. de Sahag\u00fan, 16).&nbsp;<br>Ce\u00f1idos a la corriente del Pisuerga, se mencionan en 1043 el&nbsp;<em>Vado de Melgar<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Fenioliosa<\/em>&nbsp;[Jusu\u00e9, Cartulario de Santillana, 62], despoblado de Hinojosa en el t\u00e9rmino de Hitero del Castillo, el cual no debe confundirse con el lugar de Hinojosa cercano a Castrogeriz y mencionado como propio de su alfoz en 1076 (A. C. Burgos).&nbsp;<br>Pr\u00f3ximo a Hitero deb\u00eda encontrarse&nbsp;<em>\u00abMuzerere in alfote de Castro\u00bb<\/em>&nbsp;en 1076, despoblado no identificado, lindante con el camino de Santiago e Hitero del Castillo (A. Cat. Burgos. Becerro, 34).&nbsp;<br>Este extremo occidental del alfoz gravitando sobre el Pisuerga, desde Melgar de Fernamental a Melgar de Yuso, parece estar de acuerdo con el sentido geogr\u00e1fico reflejado en los fueros de Castrogeriz&nbsp;<em>\u00ab&#8230; debent venire in nostro apellido tota illa alfoz, et una vice noluerunt venire de Melgar a Melgar&#8230; et fuimus ad illos et fregemus illas villas&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Mu\u00f1oz Romero, Colec. Fueros, 33).&nbsp;<br>Los t\u00e9rminos concedidos por<em>&nbsp;Alfonso VI<\/em>&nbsp;a Castrogeriz no demarcan con exactitud la amplitud del alfoz, ya que por el norte les lleva a Villaveta, Villasilos y Villajos (este \u00faltimo despoblado de la banda oriental de Villasilos), registr\u00e1ndose al norte de estos \u00faltimos a Castrillo de Murcia y Olmillos, aldeas de Castrogeriz en 1062 y en tiempos de&nbsp;<em>Alfonso VI<\/em>.&nbsp;<br>A\u00f1o 1062. \u00abCastriello de Muza, in alfote de Castro\u00bb (Arlanza, 59).&nbsp;<br>A\u00f1os 1072-1109. Fueros de Vallunquera.&nbsp;<em>\u00ab&#8230;villa Olmillos et Hi\u00e7ara in alhoce de Castro ubi ambas villas sunt\u00bb<\/em>&nbsp;(Acad. Hist. Colec. Fueros. 116).&nbsp;<br>El extremo oriental de los t\u00e9rminos lo coloca en Valdemoro contenido con Hontanas y Quintanilla, en donaci\u00f3n de Fernando III en 1221 a la iglesia de Burgos&nbsp;<em>\u00ab&#8230; duas meas villas in alfoz de Castrosoriz sitas&#8230; una dicitur Valdemoro et altera dicitur Quintanella<\/em>&nbsp;inter<em>&nbsp;Valdemoro et fontanas in strata Sancti Iacobi\u00bb<\/em>&nbsp;(A. Cat. Burgos. Becerro, 96). Quintanilla y Valdemoro, despoblados en t\u00e9rmino de Hontanas.&nbsp;<br>M\u00e1s al oriente, sobre el mismo camino de Santiago, se identifica el despoblado de La Nuez, con el lugar donado al monasterio de Carde\u00f1a en 1079:<em>&nbsp;\u00ab&#8230;illa Noze in alfoze de Castroseriz\u00bb<\/em>&nbsp;(Becerro Carde\u00f1a, 266), y a orillas del Hormaza a Isar,&nbsp;<em>\u00abHi\u00e7ara\u00bb<\/em>&nbsp;de los Fueros de Valiunquera.&nbsp;<br>El l\u00edmite meridional est\u00e1 indicado por Vallunquera: esta indicaci\u00f3n \u00fanica en el perfil de la demarcaci\u00f3n puede completarse con otras procedentes de documentos de los siglos XI y XII.&nbsp;<br>Al suroeste de Vallunquera existe a\u00fan la granja de Valbonilla, mencionada en privilegio de 1173:&nbsp;<em>\u00ab&#8230; uilla&#8230; iam dicta Valuoniella&#8230; in terminis de Castro \u00c7oriz&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Biblioteca Na. Ms. Privilegios y Donaciones. Cc. 80).<br>Al norte de Vallegera se encontraba la iglesia de Fuenteencina y el \u00abValleio de Ervelas\u00bb (Valderuelas), se\u00f1alada una y otro en el privilegio de Santiliana de 1043 (Jusu\u00e9, Cart. Santiliana), el cual agrega a\u00fan en el t\u00e9rmino de Castrogeriz a Valmayor, pago situado entre la Granja de Villimar (Villaymara en el siglo xvi) y V\u00edllaldemiro.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>FRONTERA DEL OESTE: CASTELLANO &#8211; LEONESA&nbsp;<\/strong><br>Testimonios referidos al siglo XI se\u00f1alan el Pisuerga como l\u00edmite occidental de Castilla.&nbsp;<br>Alfonso V de Le\u00f3n (999-1027) al reedificar Le\u00f3n&nbsp;<em>\u00ab&#8230; diol buenos fuers&#8230; et tod el regno que es dendel r\u00edo de Pisuerga fasta cabo de Gallicia&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Cr\u00f3nica General).&nbsp;<br>\u00c9poca de Bermudo III (1027-1037):&nbsp;<em>\u00abCeterum Veremundus Infans a finibus Galliciensium usque ad fluvium Pisorga qui Cantabriensium separat&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Silense, Espa\u00f1a Sagrada, 17).&nbsp;<br>A\u00f1o 1065. Divisi\u00f3n de Fernando I:&nbsp;<em>\u00abDedit domino Sancio per flumen Pisorgam totam Castellam\u00bb<\/em>&nbsp;(Pelayo de Oviedo).&nbsp;<br>A\u00f1o 1070: Sancho II se\u00f1ala el Pisuerga como l\u00edmite natural de su reino al dar al Abad de O\u00f1a, Ovidio,&nbsp;<em>\u00ab&#8230; duodecim hominibus uobiscum cum transieritis pisuergam et dorium&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Arch. Hist. N . Docs. O\u00f1a Reales).&nbsp;<br>En el siglo X, y m\u00e1s concretamente en la \u00e9poca de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez, la frontera entre Castilla y Le\u00f3n, determinada por el Pisuerga, se limitaba al tramo del r\u00edo que hoy separa las modernas provincias de Burgos y Palencia, y aun \u00e9ste fue rebasado por el Conde castellano a partir de la muerte de Ramiro II (950).&nbsp;<br>Al desaparecer Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez (970) no era el Pisuerga el extremo occidental de Castilla sino el Condado de Carri\u00f3n, por lo cual alcanzan rigurosa exactitud geogr\u00e1fica los l\u00edmites \u00ab&#8230; de Carrione usque ad grannonem&#8230;\u00bb registrados en el fuero de Cervatos por el Conde Sancho Garc\u00eda en el a\u00f1o 999.&nbsp;<br>El desplazamiento de la frontera hacia el oeste, desde el Pisuerga hasta los lugares del Condado de Carri\u00f3n tiene expresivo precedente en la demarcaci\u00f3n de la Sede Legionense por Ordo\u00f1o II en el a\u00f1o 916, confirmada por Ramiro II en 955. En el diploma el monarca leon\u00e9s atribuye a esa iglesia, frente al tramo del Pisuerga: \u00abPalentina cum suas villas, in Monteson cum suas villas, S\u00aa Mar\u00eda in Carri\u00f3n cum suas villas, Salda\u00f1a et Sancto Romano [de Entrepe\u00f1as]&#8230;\u00bb (Espa\u00f1a Sagrada, 34-460).&nbsp;<br>En el extremo septentrional de la moderna provincia de Palencia, la comarca de Aguilar, lindante con Santander y Burgos y cruzada por el r\u00edo Pisuerga, pertenec\u00eda a los Condes de Castilla, y el testimonio de Bra\u00f1osera (al norte y cerca de Aguilar) tiene fuerza decisiva, sean sus fueros del siglo IX o del X.&nbsp;<br>Esta comarca lindaba por el oeste con la demarcaci\u00f3n leonesa del Castillo de Piedras Negras, levantado en la pe\u00f1a de Tremaya al lado de Lebanza y cerca de las fuentes del Pisuerga, conocida en el a\u00f1o 932 con el nombre de territorio Cirbariense (Cervera de R\u00edo Pisuerga) (F. J. P\u00e9rz de Urbel, Condado de Castilla, III, n\u00fam. 217). A escasos kil\u00f3metros al suroeste de Aguilar est\u00e1 Cozuelos, leon\u00e9s en 947 y seguramente castellano en 968, fecha en la que aparece terminante el se\u00f1or\u00edo castellano por tierras de Aguilar, con la donaci\u00f3n de&nbsp;<em>Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/em>&nbsp;<em>\u00abKastellensis et Asturiensis Comite\u00bb<\/em>&nbsp;de propiedades en Valberzoso (al norte de Aguilar), Aguilar y Villala\u00edn (Serrano, Becerro de Carde\u00f1a, 258).&nbsp;<br>Otro lugar llamado Porquera [de los Infantes], inmediato a Aguilar, es objeto de una merced del&nbsp;<em>Conde Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/em>en 978 (Serrano, Cartulario de Covarrubias), y su sucesor Sancho Garc\u00eda dispone por estos parajes de los lugares de Cuena, Canduela, Salcedillo, Bra\u00f1osera&#8230; (Cervatos, Fueros, 999).&nbsp;<br>Porquera de los Infantes y Subterr\u00e1nea [La Soterrana, no lejos de San Andr\u00e9s de Valdelomar, en la raya de Patencia con Santander] de la jurisdicci\u00f3n de&nbsp;<em>Ibia,<\/em>&nbsp;integradas el a\u00f1o 978 en el&nbsp;<em>Infantado de Covarrubias<\/em>&nbsp;por el C<em>onde Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/em>, son lugares que con la iglesia de San Vicente de Mata&nbsp;<em>\u00abin alfoce de Hipia\u00bb<\/em>&nbsp;en 977 nos orientan en la localizaci\u00f3n de esta demarcaci\u00f3n o alfoz conocida con las variantes de&nbsp;<em>Ibia o Hipia.<\/em>&nbsp;<br>Con esta \u00faltima Lope Fortunionis&nbsp;<em>\u00abdomnus Ipia\u00bb<\/em>&nbsp;confirma en el a\u00f1o 1048 la donaci\u00f3n de&nbsp;<em>Garc\u00eda Navarra<\/em>&nbsp;a favor del Monasterio de O\u00f1a de varios lugares registrados en el a\u00f1o 1011 dentro del&nbsp;<em>alfoz de Paretes Ruuias<\/em>&nbsp;(\u00c1lamo, Colec. Dipl. de S. Salvador de O\u00f1a, n\u00fam. 35), extendido por orillas del Ebro en la zona meridional de Santander, lindante con Burgos y Palencia.&nbsp;<br>Esta variante de<em>&nbsp;Ipia<\/em>&nbsp;vuelve a repetirse en documento del a\u00f1o 1056&nbsp;<em>\u00abin territorium de Ipia in loco pernominato in villa quod dicitur Menaza&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Serrano, Becerro de Carde\u00f1a, 237). Menaza, al norte de Aguilar, cercana a la raya de Santander.&nbsp;<br>La forma de&nbsp;<em>Ibia<\/em>&nbsp;es empleada por la&nbsp;<em>Historia Roderici<\/em>, al recordar la merced de varios castillos y alfoces hecha por&nbsp;<em>Alfonso VI<\/em>&nbsp;a favor de&nbsp;<em>Rodrigo D\u00edaz de Vivar<\/em>:&nbsp;<em>\u00ab&#8230;castrum que dicitur Donnas et Castrum Gormaz et Ibia et Campos et Egunna&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Men\u00e9ndez Pidal, Espa\u00f1a del Cid, II, 928).&nbsp;<br>En 1116 la reina&nbsp;<em>Do\u00f1a Urraca<\/em>&nbsp;donaba a&nbsp;<em>San Salvador de O\u00f1a<\/em>&nbsp;<em>\u00abmeo monesterio quod uocitatur Sancta Eufemia que iacet in alfoz de Ibia, et do nobis eum ad opus vestri monasterii uidelicet Sancti Petri de UaldecaL.\u00bb<\/em>, mencion\u00e1ndose entre sus t\u00e9rminos Montenegro y Pozancos (A. H . N . O\u00f1a. Reales. 1-31. Publicado por \u00c1lamo. Colec. Dipl. de S. Salvador de O\u00f1a).&nbsp;<br><em>Santa Eufemia de Ibia, San Pedro de Valde Cal, Montenegro y Pozancos, muy pr\u00f3ximos entre s\u00ed, situados al norte de Palencia y lindantes con la provincia de Burgos. Es particularmente interesante, desde el punto de vista geogr\u00e1fico-hist\u00f3rico, San Pedro de Valde Cal, incluido por el Conde Sancho de Castilla en el a\u00f1o 1011 dentro del Condado de Amaya (Dotaci\u00f3n de S. Salvador de O\u00f1a), referencia documental que nos permite establecer un perfil divisorio entre las demarcaciones colindantes de Ibia y Amaya.<\/em>&nbsp;<br>A\u00f1os despu\u00e9s\u20141135\u2014uno de los lugares de&nbsp;<em>Ibia<\/em>&nbsp;aparece en la<em>&nbsp;Carta de Arras de do\u00f1a Estefan\u00eda Armengol<\/em>, otorgada por el&nbsp;<em>Conde Rodrigo Gonz\u00e1lez de Lara<\/em>:&nbsp;<em>\u00abEt in alfouz de Ibia que est in Campou do vobis quantum habeo in uilla quam nuncupatur Souto&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Ma\u00f1ueco, Docs. de Santa Mar\u00eda de Valladolid, n\u00fam. 31).&nbsp;<br>El&nbsp;<em>alfoz de Ibia<\/em>&nbsp;manten\u00eda su personalidad en los a\u00f1os centrales del siglo XII, aunque eclipsado por la preponderancia de Aguilar, en cuyas tierras se encontraba. As\u00ed en 1146 en la merced del&nbsp;<em>alfoz de Gama<\/em>&nbsp;a favor de&nbsp;<em>D. Nu\u00f1o P\u00e9rez de Lara por Alfonso VII<\/em>, confirma Ferrant Ruiz, Se\u00f1or de Ibia (Salazar y Castro, Casa de Lara, IV, 619). Finalmente, su exacta localizaci\u00f3n, con el mapa a la vista, nos la proporciona la serie y orden de los se\u00f1ores que confirman un documento del a\u00f1o 1164, referente a Quintanilla [de las Torres, cerca de Aguilar].&nbsp;<em>\u00abDon Alvaro Aguilar, Don Nunno Auia et Ferrera, Aluaro Rodrid Ibia, Don G\u00f3mez Prado et paredes rubias\u00bb<\/em>&nbsp;(Arch. Hist. Nac. Bec. Santa Mar\u00eda de Aguilar, 27).&nbsp;<br><em>Ibia<\/em>&nbsp;ten\u00eda en esta \u00e9poca en sus l\u00edmites meridionales los territorios de Herrera de R\u00edo Pisuerga y de Avia de las Torres, Aguilar se encontraba al oeste. Al norte, Prado (Valdeprado-Reinosa), y al este, el viejo&nbsp;<em>alfoz de Paredes Rubias<\/em>&nbsp;(tierras meridionales del partido de Reinosa), juntamente con los&nbsp;<em>alfoces de Gama y de Amaya<\/em>.&nbsp;<br>En el centro de la peque\u00f1a comarca donde se han localizado los lugares del&nbsp;<em>alfoz de Ibia<\/em>, perviven formas topon\u00edmicas de expresiva significaci\u00f3n, como Pomar de Valdivia, cabeza de ayuntamiento nutrido por varios n\u00facleos de poblaci\u00f3n denominados Bascones de Valdivia y Elecha de Valdivia.&nbsp;<br>M\u00e1s al sur, entre los condados leoneses de Salda\u00f1a, Carri\u00f3n, y Monz\u00f3n y el r\u00edo Pisuerga, el Privilegio de los Votos de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez (muy posterior, aunque de indiscutible valor geogr\u00e1fico) enumera los lugares obligados con ofrendas a San Mill\u00e1n, en plena coincidencia de l\u00edmites con los se\u00f1alados por el&nbsp;<em>Fuero de Cervatos<\/em>&nbsp;en 999:&nbsp;<em>\u00ab&#8230; incipientes a fluvio Carrionense&#8230; Fromesta, Avia, Ferrera, Studiello&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;<br><em>Avia<\/em>&nbsp;era leonesa en el siglo XI y se encuentra entre los lugares dados a la iglesia de Palencia en 1035 por&nbsp;<em>Bermudo III de Le\u00f3n<\/em>&nbsp;(Pulgar, Historia de Palencia).&nbsp;<br>En 1073,&nbsp;<em>Alfonso VI<\/em>&nbsp;otorgaba fueros a \u00edos habitantes de Osorno de Escobarrila [Osorno la Mayor] en el&nbsp;<em>alfoz de Avia<\/em>(Academia de la Historia, Colec. Fueros y Cartas Pueblas). Dicho alfoz se extend\u00eda en el siglo XIl entre el Pisuerga y los Condados de Carri\u00f3n y Salda\u00f1a, y a \u00e9l pertenec\u00edan P\u00e1ramo de Boedo, Barcena de Campos, Santa Cruz del Norte, Espinosa de Villagonzalo, Osorno la Mayor y Villaherreros.&nbsp;<br>Al sur del&nbsp;<em>alfoz de Avia<\/em>&nbsp;y al sureste del Condado de Carri\u00f3n se comprueba la dominaci\u00f3n de&nbsp;<em>Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez<\/em>&nbsp;entre el Ucieza y el Pisuerga, con la donaci\u00f3n en 968 del&nbsp;<em>monasterio de San Miguel de Castro Tamara<\/em>&nbsp;(cerca de Fr\u00f3mista y de Pina de Campos) a favor&nbsp;<em>del de Rezmondo<\/em>,&nbsp;<em>situado en el Condado de Amaya.<\/em>&nbsp;A\u00f1os despu\u00e9s el mismo monasterio de Tamara es donado a Carde\u00f1a por el&nbsp;<em>Conde Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/em>.&nbsp;<br>En esta comarca, entre Tamara y el Pisuerga, se localizan varios de los lugares repoblados por&nbsp;<em>Fern\u00e1n Arment\u00e1riz<\/em>, como Melgar de Yuso, Boadilla del Camino, Santiago del Val de Santoyo, H\u00edtero de la Vega, cuyos fueros se otorgaron con el consentimiento del&nbsp;<em>Conde Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/em>.&nbsp;<br>Estas poblaciones se consideraban a fines del siglo XI como emplazadas en suelo leon\u00e9s por diploma de&nbsp;<em>Alfonso VI<\/em>&nbsp;al dar a San Isidro de Due\u00f1as el monasterio de Santiago del Val,&nbsp;<em>\u00abque est\u00e1 ad partes de Castella, en t\u00e9rmino de Astudiello\u00bb<\/em>(Indice Docs. de Due\u00f1as).&nbsp;<br>Astudiello-Studiello = Astudillo, al oeste del Pisuerga, era leon\u00e9s en 947 (Urbel, n\u00fam. 217), pero en 999 entran en Cervatos propiedades&nbsp;<em>\u00abin Bobadiella del Camino&#8230; et in Torre de Astudiello\u00bb<\/em>, concedidos por el&nbsp;<em>Conde Sancho Garc\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAREDES RUBIAS.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br>Las tierras del sur del partido de Reinosa, lindantes con la actual provincia de Burgos, o sea el valle de Valderredible, parece eran extra\u00f1as a Camp\u00f3 a principios del siglo XI. Dentro de Valderredible exist\u00eda en el a\u00f1o 1011 el&nbsp;<em>alfoz de Paredes Rubias.<\/em>&nbsp;<br>El&nbsp;<em>conde Don Sancho,<\/em>&nbsp;para incrementar la dotaci\u00f3n de&nbsp;<em>San Salvador de O\u00f1a<\/em>, entresac\u00f3 de \u00e9l varios lugares. \u00ab<em>Et in alfoc de Paretes Ruuias, Alfania, Villanoua, Ecclesia Sancti Iohannis, Eccl. S\u00aa. Mar\u00eda, \u00edn Pollientes, in Llamata, Villa Garssia&#8230;\u00bb<\/em>(\u00c1lamo, Colecci\u00f3n diplom\u00e1tica de San Salvador de O\u00f1a, n\u00fam. 8).&nbsp;<br>Estas mismas villas fueron de nuevo agregadas a O\u00f1a en 1048 por&nbsp;<em>Garc\u00eda de Navarra<\/em>, recordando en el documento c\u00f3mo su abuelo el&nbsp;<em>conde don Sancho<\/em>, las puso en el citado monasterio, y que, perdidas al fallecer el conde, su padre,&nbsp;<em>Sancho el Mayor de Navarra,<\/em>&nbsp;no encontr\u00f3 ocasi\u00f3n de restituirlas, ni el mismo<em>&nbsp;don Garc\u00eda<\/em>&nbsp;pudo realizarlo hasta el a\u00f1o 1048.<\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"footnotes":""},"categories":[8,68],"tags":[],"class_list":["post-284","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos-historicos","category-la-web-de-humada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=284"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/284\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4096,"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/284\/revisions\/4096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lawebdehumada.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}